26/08/2019

Sara Hebe: "Hace diez años no veías a dos raperos besándose"

Rimas, cine y militancia.

Sara Hebe

“Vivimos un momento muy politizado porque no nos queda otra”, diagnostica Sara Hebe. Un día después de las elecciones primarias, la rapera piensa en voz alta sobre el momento que atraviesa la producción cultural argentina, pero mira la foto grande: “El capitalismo nunca fue tan cool como ahora y en más de un sentido el escenario te recuerda a la década del 90, cuando no había un mango y las marcas en sí estaban de moda. Pero a diferencia de lo que pasaba en ese momento, hoy ya no da quedarse en silencio”.

Entre el pesimismo político y el optimismo cultural, la cantante ve con buenos ojos la respuesta que gestores y productores vinculados al arte, a la comunicación y a los movimientos populares dan al estado de cosas actual: “A mí me inspiraron muchas producciones de Buenos Aires y de las provincias, muchos colectivos que organizan fiestas, que tienen textos, con posicionamiento político detrás. Creo que incluso aquellos que no lo tienen y que de afuera pueden verse superficiales, tienen un texto que subyace y que es muy válido”. De esas fiestas, manifiesta o implícitamente políticas, sale Politicalpari, un disco en el que el trap y el reggaetón se hacen un lugar nuevo en la ya larga lista de géneros que incluyen todas las canciones que hizo alguna vez, y que presentará en el Estadio Atenas de La Plata el próximo 14 de septiembre.

Además de lanzar su nuevo disco, 2019 es el año en que Sara Hebe afianzó vínculos con la industria audiovisual. Por un lado, gracias al Martín Fierro a la Mejor Cortina Musical que recibió junto a Ramiro Jota y Flor Linyera por hacer “El marginal”, la canción de apertura de la serie de Adrián Caetano, Luis y Sebastián Ortega. Por el otro, como actriz, porque en octubre se estrenará Expansivas, una co-producción argentino-catalana en la que se la verá por primera vez en un rol protagónico en la pantalla grande. El film, que dirige Ramiro Garcia Bogliano, es un thriller en el que dos hermanas descubren una red de trata y se vengan de los responsables. “Es un papel muy para mí”, dice sobre la película en la que se la verá armada, vengando a otras mujeres y pegándole a la policía.

Pasaron diez años desde su primer disco, La hija de loco, y el aniversario la encuentra con proyectos nuevos: un show en un estadio, un debut como actriz en cine, un reconocimiento a su trabajo, y Politicalpari, que además de bautizar su nuevo disco funciona como síntesis de todo lo que Sara Hebe hizo en su primera década como rapera.

Me interesa que se haga una Ley de cupo femenino, aunque creo que deberíamos avanzar a que exista un cupo trans. Pienso que es uno de los muchos caminos en los que hay que avanzar y lo celebro.

¿Politicalpari es una forma de resignificar el anglicismo (“pari”) que tanto se escucha en el trap y en el reggaetón?
Es muchas cosas y se presta a una multiplicidad de lecturas. En principio, es un invento. Me gusta como latinoamericanización de “party”, que suelen pronunciar "pari". También es un concepto. Creo que en este momento histórico todo está súper politizado y no podría ser de otra manera. A nuestros recis va gente con sus reclamos, con sus banderas, se arman cantos que yo no propongo. Mis recitales son fiestas en las que nos divertimos pero que no dejan de tener ese contenido político. Y lo tienen porque también yo estuve cerca de esas consignas. En la medida de lo posible, siempre voy a tocar en donde está pasando algo y se arma la fiesta política. Pero también es una ironía, porque hay tantísimas lenguas originarias que están siendo o quieren ser invisibilizadas, por la globalización, por los gobiernos, por las empresas privadas que -especialmente en la Patagonia- están corriendo a las comunidades. Y a pesar de ser conscientes de eso, la lengua del imperialismo se mete contra tu voluntad.

¿Te interesa la escena del trap actual?
Sí, me encanta y me parece súper importante. En algún punto, también va de la mano del rap, no los veo como cosas tan distintas. Fijate en el último tiempo cómo explotó el freestyle. Es como un boom, hizo que miles de pibas y pibes hoy estén contando sus realidades. Creo que son muy inteligentes, yo los admiro, incluso aunque no tengan un posicionamiento político, o lo tengan y sea contrario al mío. Me parece que es re válido lo que todos están diciendo y creo que lo importante es que cada uno escriba su texto, desde cualquier expresión: hay un montón de gente bailando, escribiendo, haciendo graffitis o periodismo cultural. Cada uno lo hace desde su punto de vista. 

Sara Hebe

¿Qué comparación hacés entre esta escena y la que viviste vos cuando empezaste a rapear?
Creo que, en un punto, la escena actual es mejor. Me encanta cuando veo a Ca7riel y a Paco bancando a las Abuelas de Plaza de Mayo y promoviendo la búsqueda de la identidad, o que Paco se muestre besándose con un chabón. Hace diez años, los pibes en el hip hop eran re chabones, jamás hubieses visto a dos raperos besándose. Ni hablar de que hay muchas más chicas de las que había en ese entonces. El paradigma está cambiando. Entiendo que hay muchos traperos o reggaetoneros que de afuera se ven como lavados de contenido, pero tampoco creo que ninguna expresión tenga que ser de una manera específica. Le quitaría mucha diversidad. Imagínate que porque alguien haga trap o hip hop se sienta obligado a ponerle contenido social a sus letras, ¡sería un embole! A mí me sale escribir como escribo porque no puedo hacer otra cosa que hablar de lo que pasa a mi alrededor, pero está buenísimo que haya otro tipo de canciones.

Ese contenido político es la continuidad más relevante de todo lo que hiciste, pero el sonido sí fue cambiando desde tu primer disco.
Desde La hija del loco para acá, mis canciones se fueron transformando bastante. A mí siempre me gusta mucho lo último que hice, porque creo que una va evolucionando y porque lógicamente lo más reciente que hago es lo que mejor representa el momento por el que estoy atravesando. Politicalpari para mí es un plato nuevo con los mismos condimentos. Tiene una cumbia, un tema más rockero, uno con instrumental dancehall y bastante rap como en todos los demás. Quizás este es más eléctrico, un poco más oscuro y con más letras, a veces sin ningún estribillo. También hay más instrumentales de Ramiro Jota y uno de Astroboy (en "MMQTF"), que es de Islas Canarias y que conocí por internet porque escuché raperos que él produce. Hubo muchas colaboraciones y creo que estuvo bueno que interviniera más gente, le dio mucho aire al disco. Por fuera del sonido, creo que en estos 10 años cambió mucho mi forma de trabajar. Estoy tratando de pensar mucho más antes de entrar a grabar, tomarme otros tiempos. Antes era todo una vorágine y creo que ahora estoy un poco más tranquila.

Antes decías que un gran cambio es que hay muchas más chicas haciendo música. ¿Qué pensás sobre la regulación de la presencia femenina con iniciativas como la ley de cupo?
Me interesa que se haga una ley de cupo femenino, aunque creo que deberíamos avanzar a que exista un cupo trans. Pienso que es uno de los muchos caminos en los que hay que avanzar y lo celebro. Las fechas en las que los line ups son íntegramente femeninos también me parecen espacios que están buenos. En tanto que sea laburo para mí y quienes trabajan conmigo, yo acepto y me sumo. La condición es que sea un espacio en el que me sienta cómoda. De todos modos, por fuera de estas iniciativas, creo que hay que laburar a nivel micro, cada una en su equipo de trabajo. En mi banda quiero siempre sumar más chicas. Ahora tenemos una bajista de 17 años, de Moreno, que es una grossa, y si empiezo una búsqueda quiero que sea una piba. La acción directa ahí es súper importante, más allá de las regulaciones.

¿Tu debut en el cine con Expansivas viene de la mano de ese compromiso, de esa militancia?
A mí siempre me interesó el teatro, estudié un poquito pero, como muchas cosas, lo dejé. Tengo amigos que actúan y yo no estoy en esa, no me considero actriz. ¡Tengo un cagazo total! La peli se llama Expansivas y creo que se estrena en octubre. Me copó la peli por el papel, sí. Soy una de las hermanas que descubre una red de trata y se cobra venganza. Ramiro García Bogliano es el director y quien me convocó. Fue una experiencia totalmente nueva y la pasé muy bien, me dieron ganas de seguir actuando. Expansivas es una peli que roza el cómic: es sangrienta, de armas, de pelea. Ramiro busca poner a dos mujeres en un lugar donde pocas veces se nos suele ver, el de la violencia. No sólo no se nos muestra tanto en esos roles, sino que, además, cuando una mujer está a los tiros siempre es más condenada y juzgada que un hombre. Pienso que no hay que tener tan mala opinión de la violencia cuando es liberadora. Es divertida, tiene guiños a Kill Bill, y lo mejor es que tuve que poner cara de perro y pegarle a la policía. Me sirvió mucho para sublimar.