07/06/2016

Richard Coleman: "Soy oscuro cuando tengo que serlo"

El ex Fricción desvía el transiberiano con destino a Villa Urquiza.

En su novela El gatopardo (1957), Giuseppe Tomasi de Lampedusa acuñó la frase "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie", que luego fue simplificada, vaivenes lingüísticos y políticos mediante a "Cambiar todo para que nada cambie". Y eso es lo que viene haciendo Richard Coleman desde sus años como líder de Fricción hasta el momento. Porque, aunque pasaron tres décadas exactas de aquella transliteración dark que fue Consumación o consumo, el núcleo estético de Coleman permanece tan infranqueable como ajustado a la época. De los 80, se quedó con las atmósferas abrasivas y desechó los entonces modernismos new wave; de los 90, mantuvo las guitarras espesas pero dejó de lado la intransigencia alternativa.

Así, el Richard Coleman del tercer milenio conserva su estirpe de frontman misterioso que empezó a construir en 1986 pero no duda en valerse de las novedades que le permitan jugar en pos de esa figura. En Actual, el CD +DVD en vivo que acaba de lanzar, no sólo ofrece una puesta al día de toda su obra, sino que también la hace convivir con parte de su ADN musical (David Bowie, Kraftwerk, PJ Harvey, Neil Young). "Básicamente, no hubiese tenido esta maravillosa lista de temas", resume para explicar que antes no podría haber grabado un disco de estas características y que éste era el momento indicado.

Lo que hay que hacer es que la música sea bella, a partir de ahí uno va sabiendo qué hacer y tratando de encontrar el punto en el que puede dar lo mejor.


El disco se llama Actual y elegiste como corte un tema de Fricción que tiene 28 años. ¿Es una suerte de reivindicación de aquella época?
No voy a decir que es una revancha, pero "Enjaulados" nunca fue el corte que debió haber sido. Ese disco [Para terminar] no tuvo casi difusión, al mes de publicado la compañía quebró. Por un lado eso, y por otro, la primera vez que lo vi tocado en vivo fue una filmación con un teléfono; cuando lo vi, dije "tengo que registrarlo en vivo, y ojalá que salga así y que no sea una cosa de una sola vez". Es un rock pero no es un rock, tiene funk, tiene una cosa medio rapeada, tiene todos esos elementos. Además, de mis discos solistas, los cortes fueron los que ya fueron en su momento, no tenía sentido hacer un corte en vivo de un corte que ya fue.

De algún modo, conserva la agilidad new wave sin sonar anclado en los 80.
Cuando lo escuché me pareció muy evidente, el tema tiene una energía especial y salió bien. Había pensado hacer un tema nuevo especialmente para este show, para este disco, pero tengo muchas cosas para pensar antes de hacer un tema. "Enjaulados" está moderno, entonces dije "cortamos eso". Después me asusté un poco, honestamente, cuando le dije a la compañía, pero mi manager me apoyó y el tema es irrefutable. Suena actual, el nombre del disco es así por eso; no sé qué fue primero si el huevo o la gallina, pero viene de ahí.

¿Cómo fue el período entre que terminó el show y escuchaste los temas pensando en la edición del disco?
Sabía desde el principio que fue una noche muy inspirada. A mí me superó, venía de una secuencia de shows en la que me volvía muy contento a casa, en los que sabía que si algo había salido mal o si había algo raro, lo habíamos acomodado muy bien. En este show hay un par de momentos en que sucede, y cuando lo acomodamos al vuelo, cuando te equivocás y entre todos se acomoda: eso es tocar para mí. Obviamente tenía un poco de cagazo, yo dije "yo jugué bien, a ver si hay algo de los otros que suene mal". Y no pasó, está todo bien y en el momento nos dimos cuenta. Me pasa que lo escucho más después de terminado porque no hubo un proceso de grabación, entonces le descubro cosas nuevas cada vez. No escucho mis discos una vez que están editados, pero a este sí.

¿Y llegás a disfrutarlo?
Está bueno, sí, una vez que cruzás esa especie de pudor o vergüencita porque estás escuchándote o viéndote. Si hago eso, es para mejorar y darme con un caño, pero acá me relajé porque esto ya está. Me fijo si tengo que cambiar alguna cosa para mejorar el show, pero está bárbaro. o del DVD es mortal porque está muy bien filmado; cuando vi esa filmación en celular, dije "esto tiene que estar filmado y editado como se debe".

Siempre te preocupaste porque tus discos tengan un audio cuidado y se espera que subas la vara en cada nuevo trabajo. ¿Sentís algún tipo de responsabilidad con tu público?
Yo soy un tirano (risas), todo el mundo sabe que algo bueno va a salir de todo esto. Qué sé yo… mi responsabilidad es conmigo y por respeto a mi obra, mi trabajo. No puedo dejar las cosas deshilachadas, no puedo dormir y vivir dejando algo mal a sabiendas. Todo tiene que estar al máximo porque tiene muchas capas de filtro hasta que llega al receptor. El concepto artístico sale del corazón y la mente del artista, y hasta que llega al corazón y la mente del otro pasa por soportes y filtros. Si no lo mandás al mango, no llega lo más parecido a lo que vos querés. Imaginate que si lo que quiero es transmitir un sentimiento y una sensación, tengo que hacerlo todo al máximo. A mí lo que me molesta es esto blanco de acá [señala un pequeño borde interno de la caja de Actual], ¿cómo puede ser que no lo hayan pegado bien? Y más vale que no lo vea. Si agarrás uno de Led Zeppelin está bien pegado, entonces ¿por qué el mío no? Tengo que estar encima de todo, re chequeando hasta que me canso, y ahí aparece un moco y tengo que volver. Te relajás y aparece una cagada. Es eso lo que pasa, estoy al tanto de todo y me alegra que la gente siempre espere algo bueno de mí porque no la voy a decepcionar.

La portada de Actual es una de las más coloridas de tu carrera. ¿Hay una intención de demostrar que no sólo sos un músico dark como se te viene asociando desde Fricción?
Claro… [abre el booklet y muestra la foto central en la que apenas se ve su silueta movida entre fondo negro y líneas violetas] pero también soy éste. Soy todo eso, no puedo privarme de ningún elemento. Soy oscuro cuando tengo que serlo. Se trata de usar todo y que todo tenga sentido, no lo hago a propósito. Me pareció justo el tren, los rusos, el Trans-siberian y Villa Urquiza. Lo que se celebra es la música y lo que hay que hacer es que la música sea bella, entonces uno va sabiendo qué hacer y encontrando el punto en el que puede dar lo mejor.