26/10/2016

Poncho: "Piensan que estamos para tocar en una discoteca y nada que ver"

Dice Soledad que hay que revolear a esta banda.

Si el recorrido más común para una banda de rock promedio estipula que el primer éxito radial llegará después de años de ensayar, grabar y tocar en vivo, la música electrónica vive más del golpe de efecto en presente continuo. Así es que, desde Myspace en adelante, un DJ puede cocinar un single en su habitación, subirlo a la web y que se convierta en un hit universal gracias a la viralización 2.0. Integrado por Javier Zuker, Leandro Lopatín y Fabián Picciano, Poncho vino a combinar ambos mundos en una región en la que la aceptación de esa mixtura está dando sus primeros pasos.

Por un lado, la resonancia le llegó de entrada con "Please Me", aquel tema de Ponchototal (2009) que tenía a Maxi Trusso en voces y adquirió tamaño de hit global gracias al remix de Paul Oakenfold; por otro, el grupo nunca intentó apegarse a la clave del éxito y decidió transitar otras sendas. Alta rotación, giras, presentaciones en distintos formatos y un segundo disco mediante, el trío acaba de publicar Joya, su disco más relajado y heterogéneo hasta el momento. Mientras preparan su gira presentación, que incluye una parada en el homenaje a Soda Stereo el 12 de noviembre, Poncho se sentó a revisar el presente del grupo y la conexión indietrónica argentina.

Lo bueno que tienen los festivales después es jodido replicarlo en la escena. Es raro que al que le gusta Él Mató después vaya a escuchar música electrónica; todavía falta dar un paso más, que la gente pueda aceptarlo.

¿Sentían la necesidad de ir para otro lado o fue algo con lo que se encontraron una vez que tenían el material?
Javier Zuker
: Un poco y un poco. Creo que también se va armando de a poco y no es que decimos "vamos a hacer un tema de tal forma", sale a partir de un groove o de una melodía o un sample, y lo vamos armando desde ahí. Después, cada canción... fue ir agarrándola de a poco y trabajándola, no es que tenemos una idea pensada. Es raro que tengamos algo ya pensado y si hay, se trabaja mucho.
Fabián Picciano: Acá salieron 11 y quedaron muchas afuera, quedaron los proyectos y con estas 11 se armó el disco.
Leandro Lopatín: Poncho es ecléctico.

En Joya se respira un aire cosmopolita, como si no fuera algo de encerrarse a grabar en un cuarto. ¿Hubo algo más de zapada?
Leandro: Hay de todas las posibilidades que se te pueda ocurrir. Tenemos un estudio que fuimos armando, tenés esa posibilidad de armar e ir viendo.
Fabián: Mutan; arrancan siendo una cosa y terminan siendo otra.
Leandro: Hay un una instrumentación loca y una coro loco y se pone el tema Melingo que es re fumeta, y es mi ídolo musical, y se arma el tema "Mi plantita"... todo se hace así.

Pero se percibe cierta intención de parar la pelota.
Fabián: Creo que nunca se dijo "Che, vamos a hacer esto". Se empieza a transitar el camino del disco, se despoja lo que no gusta pero jamás nos planteamos "Che, tenemos que ir por acá". Se maneja el concepto éste, más tranquilo, con menos elementos, más aire, se nota en las composiciones. En comparación, los otros estaban más cargados, acá quisimos bajar el tempo, también.
Leandro: Estábamos medio manija en los otros. Acá hay otros ritmos, hip hoperos, melancólicos, uno re top... re house, medio balneario con percusiones. Siempre con el tinte de Poncho.
Javier: Bajar los decibeles... eso sí lo teníamos bien claro, hacia donde no queríamos volver y un poco hacia dónde ir. No era un cambio radical pero sí un disco más relajado. Quedaron afuera no porque fueran feas sino porque no encajaban con lo que estaba terminado.

¿Es difícil no pensar en repetir el éxito de "Please Me"?
Leandro:
Ojalá supiéramos cómo hacerlo (risas). Hay mil factores, es una situación muy compleja. La idea es que los temas suenen y gusten, obvio.
Javier: Obvio que es un honor, siendo un banda electrónica argentina, haciendo un tema en inglés, que venga Paul Oakenfold y lo edite en Inglaterra... Pero en ese mismo disco está Chivas de normA, Luis Alberto Spinetta, tocan los Divididos. O sea, hay canciones en castellano, usamos un sample de Charly... Ya estaba la idea de mezclar, esa semilla, pero para nosotros es un honor haber tenido la suerte de que esa canción haya gustado tanto. Me parece que nos trascendió, que ya es un tema que va a sonar siempre y la gente lo va a conocer. Todo eso es genial, pero no vamos a encarar los otros discos pensando en eso, lo hacemos con naturalidad.

Javier habla de ser "una banda electrónica argentina". ¿Qué tan asumido creen que tiene eso el público local?
Leandro: Algunos nos dicen DJ Poncho... (risas)
Fabián: En las redes sociales hablan de Poncho en singular, nos piden "Vení a tocar".
Leandro: No se sabe si es Javier, si es Maxi Trusso, el ekeko...
Javier: Los jóvenes no dividen: les gusta uno de Queen, uno de AC/DC, uno de Rihanna, los Chemical Brothers... Nuestra generación era tremenda, era medio "el rockero es así y el que baila es puto".

Acá siempre hubo una tradición más de la canción anglo, la corriente afroamericana no caló tan hondo.
Javier: Claro, era difícil. Yo era fan de la música disco y acá estaba re mal visto. Mis compañeros escuchaban Kiss y yo también, pero ellos escuchaban Genesis, Yes, y a mí siempre me gustó la música negra... onda Kool & The Gang. Y era "¿Cómo podés escuchar esos discos?". Me llamó la atención, esto es lo que me gusta. Desde ahí fui a la new wave y obvio que también me gusta el rock de guitarras. La música negra me gustó de chico, mis primeros vinilos eran de Earth Wind & Fire, por eso lo de Daft Punk no me sorprende, es parte de mi formación musical. Obvio que lo que hicieron es espectacular, pero a mí me resulta familiar, escuché a Nile Rodgers toda mi adolescencia, o Giorgio Moroder. Era lo que disfrutaba y me grababa cassettes, iba a bailar.
Fabián: La vertiente que pegó era el rock las bandas de dos violas, bajo, batería y cantante, y si eras rockero ibas a un recital pero no al boliche; era muy sectario.
Javier: Ibas a ver Serú o ibas a bailar, entonces cuando Charly sacó Clics Modernos fue un quiebre. Tenía samplers, la batería electrónica a fondo... Fue el primer quiebre con los rockeros y con él mismo, y encima es un discazo. En ese momento, bandas como Virus o Los Encargados, incluso el primer disco de Soda, eran muy vapuleados, no es que eran súper aceptados.

Hoy los festivales permiten que la convivencia de estilos sea más factible, más estilo playlist.
Fabián: Sí, tal cual. Es un crisol de posibilidades musicales y la gente puede ir a ver disfrutar esas bandas, y es buenísimo para todos. Deja de ser sectario, se genera diversidad y es ahí donde está lo bueno.
Javier: También pasa que lo bueno que tienen los festivales después es jodido replicarlo en la escena. Es raro que al que le gusta Él Mató después vaya a escuchar música electrónica. Todavía falta dar un paso más, que la gente pueda aceptarlo. Poncho mezcla todo, tenemos todo para vender. ¿Que querés, house? Tenemos. ¿Querés rock? Tenemos a Catriel sampleado.

De hecho, la base de datos de iTunes los etiqueta como "indie rock"...
Leandro: ¿Posta? Buenísimo, prefiero eso antes que "música electrónica", porque acá piensan que...
Javier: Piensan que estamos para tocar en la discoteca y no tiene nada que ver.
Fabián: Hacemos canciones con elemento electrónicos.

¿Están en una intersección?
Fabian: La contra es que somos muy electrónicos para los rockeros y muy rockeros para los electrónicos. Es así, es una forma de estigmatizar y poner la música en un casillero, y nosotros mucho no nos hacemos cargo de esa situación.
Javier: Creemos que podemos tocar en cualquier lado, con cualquiera; es la forma de compartir música con otro colega, tocamos invitados de Tipitos... no tiene nada que ver. Se trata de eso, de poder tocar donde sea y compartir con gente que nos gusta compartir música. Vale todo.
Fabián: Básicamente, Poncho es compartir música con distintos artistas, estilos y nacionalidades; no hay un limite de decir "Llegamos hasta acá", está bueno que vengan otros a compartir tocada y escuchar lo que se hizo.

Lo que ustedes hacen no siempre es accesible. ¿Cómo es esa búsqueda entre lo radial y lo experimental?
Leandro: Hay tres discos que van a durar para siempre y hay de todo, hay que saber disfrutar y aprovecharlo.
Javier: Nosotros nunca nos cansamos de proponer; ya de entrada hay algo visual, estético. Hicimos Poncho Disco Experiment en el Malba, la empezamos a hacer crecer, llamamos a un arquitecto amigo... Para nosotros es importante todo, nos dedicamos a hacer un set de DJ mashupeado, sumamos dos integrantes más, un coro, los cantantes invitados, y en vivo podemos meter más samples, más cosas. Para un disco es difícil que te den un sample siendo una banda argentina. Ahora la cuestión del sampleo se convirtió en negocio, porque la música es cada vez menos negocio, entonces, de donde se pueda sacar plata, se saca.