23/10/2017

Phil Selway: "Mi rol en Radiohead se retroalimenta con mi lado solista"

El baterista del quinteto de Oxford compuso la banda sonora de "Let Me Go".

PIAS / Gentileza

 Aunque siempre había cantado y tocado la guitarra, durante casi dos décadas Phil Selway encontró en ser el baterista de Radiohead la manera de expresar su voz musical. Pero después de cumplir los 40, eso ya no fue suficiente, y así surgió Familial, su primer álbum como solista, publicado en 2010. Y no quedó todo ahí, porque cuatro años después reapareció con Weatherhouse, con el que salió de gira cuando los tiempos del quinteto de Oxford se lo permitieron, y porque más recientemente se encargó de la banda sonora de la película Let Me Go, de la cineasta Polly Steele.

"Hice el soundtrack mientras grabábamos A Moon Shaped Pool y mientras salíamos de gira con Radiohead, así que tuve que encontrar los lugares libres en la agenda", cuenta Selway acerca de su nuevo disco. "La verdad, me resultó interesante la posibilidad de pasar todo el tiempo de un proyecto al otro porque eran muy diferentes. Un día ensayaba para la gira con Radiohead y al siguiente estaba grabando con una sección de cuerdas para la banda sonora. Fue una experiencia musical exigente y demandante, pero es fantástico poder abordar aspectos tan variados de lo que involucra hacer música".

Estamos hablando sobre posibles fechas para regresar (con Radiohead a la Argentina), pero todavía no puedo confirmarlo. Amamos nuestra visita anterior y me encantaría volver.

¿Por qué te interesó el proyecto?
Tuve la suerte de involucrarme en la etapa inicial. La directora recién empezaba a trabajar con el productor y me propusieron a mí hacer la banda sonora. Entonces, leí las memorias de Helga Schneider en las que está basada la película y también vi la filmografía de Polly, en la que encontré personajes muy bien construidos y arcos emocionales que las atravesaban. Y sentí que Let Me Go tenía algo que decir. La película tiene como trasfondo la historia de la madre de Helga, que la abandonó durante la Segunda Guerra Mundial, así que fueron completas extrañas durante muchas décadas. Cuando finalmente se juntaron, Helga descubrió que su madre la había abandonado para ser guardia senior en Auschwitz y también todas las atrocidades que ella había cometido en ese rol. Hay algo en el modo en que los personajes están filmados que se convierte en una lección, en algo qué aprender.

¿En qué sentido?
Por ejemplo, en el modo en el que la madre se relaciona con sus experiencias durante la guerra, la forma en la que normalizó las horribles cosas que hizo. En eso hay un mensaje muy relevante para estos tiempos en que se ve el ascenso de grupos de extrema derecha, de los crímenes de odio racial y la intolerancia, como lo que sucedió en Charlottesville. Creo que la película muestra esos mismos elementos en la Alemania de los años 30, entonces no estamos tan lejos de que algo como lo que pasó ahí después suceda pronto. Ese es un mensaje bastante atemorizador con el que uno se encuentra en el film.

¿Fue una experiencia distinta pensar en canciones e instrumentales en base a la película?
Sí, sí, y fue un proceso muy interesante trabajar con un marco previo. La película es un drama complejo en cuanto a la relación entre los personajes, y hay elementos a tener en cuenta como la cinematografía y las performances. Tratar de escribir música pensando en eso fue muy diferente que trabajar en mis discos solistas, en los cuales básicamente tengo que sentarme a expresarme, a decir qué siento sobre algo. Ver cómo responder a elementos externos, como en el caso de la película, me resultó muy inspirador, en realidad. Como compositor, debí escribir letras que reflejaran a los personajes en la narrativa del film. Tenían que ser cosas que se sintieran bien, pero que encajaran en este mundo creado por la película. Hubo muchos aspectos de este trabajo que me resultaron una experiencia de aprendizaje, pero supongo que también había hecho antes una buena preparación tanto con mi material solista como en Radiohead.

En “Wide Open” y “Necklace” vuelve a notarse la influencia de Nick Drake en tu música. ¿Cómo empezaste a escucharlo y por qué te resulta tan importante?
Lo descubrí bastante tarde, a los veintipico, pero es un artista que me ha acompañado durante todo el resto de mi vida. Hay algo en su música con lo que me conecto emocionalmente. Hay momentos en los que uno quiere desaparecer dentro de sí mismo y creo que su música es perfecta para eso. A la vez, es una música muy reconfortante y tranquilizadora. Hace poco fui a un concierto de un grupo británico llamado The Untanks, que sacó un disco increíble con las canciones y las poesías de la madre de Nick Drake (Diversions Vol 4: Songs and Poems of Molly Drake). Y ese concierto me llevó al mismo espacio mental que al que me conduce la música de Nick Drake.

Otra influencia que has confesado es Lou Reed, pero no se nota tanto en tu música. ¿O sí?
No sé, pero The Velvet Underground y Lou Reed sí fueron una suerte de banda sonora de una parte de mi adolescencia. También fui a ver a John Cale este año, cuando hizo los shows por los 50 años de The Velvet Underground & Nico, y lo llevé a mi hijo mayor. Fue fantástico para notar cuánta influencia tuvo VU en un montón de bandas, porque Cale tocó las canciones de ese disco con bandas como Clinic o The Kills. Y Lou Reed es un compositor increíblemente influyente, también. Creo que en Radiohead hemos aprendido en plena tarea a poner nuestros instrumentos en el contexto de los demás y desarrollado nuestras voces musicales en ese mismo contexto, y también en nuestros trabajos en solitario. Y creo que Lou Reed siempre ha sido una suerte de ejemplo en ese sentido: en cualquiera de sus canciones podés escuchar su voz musical al instante. Ver cómo un artista logró a lo largo de toda su carrera es realmente inspirador.

En una entrevista admitiste que ser parte de Radiohead te había puesto la vara muy alta como compositor cuando empezaste a trabajar como solista. ¿En qué momento te sentiste más cómodo?
Creo que ha sido un proceso gradual. Cada proyecto que he hecho por fuera de Radiohead me ha hecho crecer de distintas formas, me ha dado más seguridad en términos musicales. Fue una cuestión de dar pasos de a uno. Primero hice los demos para Familial, para ver si realmente podía cantar y cosas así, aún no sabía si quería que la gente escuchara eso. Pero durante el proceso conocí a otros músicos por fuera de Radiohead y de cada uno aprendí algo. Entonces, pasar por ese proceso de completar discos solistas, escribir piezas para una obra de danza, me puso en contextos absolutamente diferente de lo que hago normalmente en la banda. Y lo que sucedió fue que empecé a pensar cada vez menos en la ansiedad que genera hacer música.

¿Ya superaste del todo esa ansiedad?
No. Cada vez que comienzo un proyecto pienso “¿Cómo voy a hacer esto?”, pero lo cierto es que encuentro mi ritmo más rápido. Supongo que tiene que ver con que me probé a mí mismo que puedo hacer discos, entonces tengo cosas tangibles a las que aferrarme. Y al volver a Radiohead, en particular con el formato de show que presentamos en los últimos dos años, tengo la posibilidad de ver cómo crecí como baterista y como músico en general, cosa que me da confianza para trabajar en mi material solista. De alguna forma, todo se retroalimenta. Llevar la música hacia adelante es la mejor razón para continuar haciéndola.

Hubo rumores de que el año próximo Radiohead volverá a la Argentina...
Estamos hablando sobre posibles fechas para regresar, pero todavía no puedo confirmarlo. Amamos nuestra visita anterior y me encantaría volver. Me gustaría tener algo para confirmar, pero todavía no puedo hacerlo.