30/09/2016

Paz Lenchantin: "En Pixies no tenemos reglas, abrazamos el error"

Mucho más que una rookie.

Gentileza

Si algo le faltaba a Pixies para confirmar que su regreso fue mucho más que un ejercicio de retromanía, era grabar un disco con su nueva integrante. Después de romper un silencio discográfico de 23 años -alejamiento de Kim Deal mediante- con Indie Cindy, el grupo liderado por Black Francis se metió en el estudio para grabar Head Carrier ya con Paz Lenchantin como miembro estable. Fiel a su estilo clásico, el disco -que llega hoy a las bateas reales y virtuales- es un sube y baja emocional que puede ir de la podredumbre más violenta a la balada tranquilizadora. "Eso me completa", dice la marplatense que anteriormente integró A Perfect Cirlce y Zwan. "En mis otros proyectos tenía conflictos como en cualquier relación amorosa, en Pixies encontré mi casa".

Aunque se mudó a Estados Unidos cuando apenas tenía cuatro años, Lenchantin entiende español perfectamente y a la hora de hablar alterna ambos idiomas. "Lo siento, así trabaja mi mente", se disculpa cuando la cuestión se le va de las manos. En medio de esa ensalada lingüística, analiza su función como miembro estable de Pixies, el proceso de aprendizaje y el sonido del grupo.

Las cosas que son atemporales son las que permanecen vigentes después de muchos años. No buscamos adaptarnos a un tiempo o a una moda, nunca vas a escuchar a los Pixies hablar de política o algo que se ate una coyuntura particular.

Ahora que grabaste un disco, ¿sentís que tu relación como miembro de Pixies cambió?
Pixies ahora es una familia para mí, siento que me relaciono distinto con el grupo a esta altura. Nos reímos mucho, estoy feliz de colaborar con Black Francis, y mi única obligación es ser yo misma y hacer bien lo que hago bien.

¿La convivencia en el estudio te llevó a entender más la dinámica del grupo?
Sí, fue una experiencia realmente divertida. Se trabaja sin parar pero siempre riéndonos, somos como una familia haciendo música. Cada uno hace lo que tiene que hacer, nos preocupamos por la canción, la cuidamos. Fue todo tan lindo que ya estoy con ganas de grabar otro disco (risas). Se dio de una manera simbiótica, colaborativa, y ahora que nos conocemos sabemos que el próximo va a resultar todavía más fácil. Antes de grabar me preguntaba si sería raro, ahora sé que todo fue muy sencillo.

Al igual que la mayoría de los discos de Pixies, Head Carrier es muy cambiante desde lo emocional. ¿Cómo te resultó el proceso de creación?
Así son los Pixies, es su sello. Y finalmente siento que llegué a una situación en la que me siento completa. Yo venía con mis gustos, mis ideas, y no es fácil entrar en una banda que te deje hacer todo, en la que podés satisfacer todas tus inquietudes y todo lo que disfrutás. Amo todo tipo de música, donde están todos los humores, y no pienso en qué quiero hacer con una canción sino en que quiere la canción que haga con ella. No fuerzo las cosas que quiero, le permito a la música decir lo que quiere; le doy lo que necesita y eso pasa con Pixies.

Hasta te dieron lugar para cantar una canción.
Sí, pero no fue planeado... Bah, en realidad nada lo es en Pixies (risas). "All I Think Now" fue una canción que surgió a último momento y basada en algo que yo escuché mal. Black Francis me dijo que había hecho una canción y la tenía grabada en su teléfono, entonces me fui a escucharla a mi cuarto y escribí toda una la linea de bajo imaginando la guitarra, pero estaba todo mal. Fui re contenta con todo lo que escribí alrededor de lo que escuché, pero lo cierto es que había escuchado todo en una tonalidad distinta. Me decepcioné porque sentía que estaba buenísimo lo que había hecho, Black me dijo que la íbamos a grabar igual, que le encantaba, y quiso que la cante. Fue entonces que le dije que si yo la cantaba, él tenia que escribir la letra como una carta de agradecimiento y respeto a Kim por todo lo que hizo. El aceptó, se fue a su cuarto, la escribió y al otro día la grabamos. Fue de verdad una canción que surgió a último momento y estoy feliz de que esté en el disco.

Hay algo muy Pixies en eso de construir a partir del error y el ruido.
Sí, es algo que estoy aprendiendo. En Pixies no hay reglas, abrazamos el error, dejamos que la magia suceda en el aire. Creo que esa canción completa el disco, porque escuché la cosa incorrecta en el momento correcto. Pero si suena bien, quedátelo. Si suena raro, tratá de entenderlo. No deberías resistirte a hacer algo sólo porque puede sonar raro, pero tampoco siento que haya que pensar demasiado, sólo hacelo.

Pixies desarrolló una estética propia y logró que no se le exija una actualización del sonido en términos de su contexto sino de su lógica interna. ¿Por qué creés que se dio esto?
Creo que la palabra calve es "atemporal". Las cosas que son atemporales son las que permanecen vigentes después de muchos años. No buscamos adaptarnos a un tiempo o a una moda, nunca vas a escuchar a los Pixies hablar de política o algo que se ate una coyuntura particular. El único anclaje temporal que podés hacer es el del sonido de una guitarra eléctrica, del bajo... Somos una banda de los siglos XX y XXI. Siempre me gusto eso de Pixies: podés sacar a las canciones de su época y seguir escuchándolas, que van a dispararte alguna emoción o sentimiento. Me intriga ser parte de algo que está más allá de su época, los escucho desde su primer disco y me atraen todo los días.