12/02/2020

Nathy Peluso: "Mi concepto es hacer la música que me sale de la concha"

Música urbana entre Celia Cruz y Britney Spears.

Gentileza
Nathy Peluso

Nathy Peluso dice que está aprendiendo. A ser una figura pública, a definir su concepto artístico, a dar entrevistas y a equivocarse sin miedo. Tiene 25 años de vida y poco más de dos de carrera. Adentrarse en su actualidad es, a todas luces, adentrarse en la construcción de una estrella pop en tiempo real.

Nacida en Luján en 1995 pero radicada en España desde 2004, Nathy Peluso se convirtió, por peso propio, en una de las tantas nuevas figuras de la música urbana. Un poco de hip hop, un poco de soul, un poco de reggaetón, otro poco de jazz... y así definió una estética que ella misma denomina como "una ensalada de frutas". El éxito de "Corashe" (2017), su primer single, le valió reconocimiento a ambos lados del Atlántico y hoy parece jugar de local en cualquier país de habla hispana. Su próxima visita, de hecho, la tendrá como parte de Lollapalooza Argentina el 27 de marzo y con su propio sideshow un días antes en el Complejo Art Media.

"Es una exposición medio heavy", le dice a Silencio respecto de su crecimiento exponencial mientras juega con sus uñas esculpidas y sus dientes dejan ver una suerte de cristales coloridos incrustados, como si jugara a ser una gangsta rapper aniñada. "Está bueno decir 'Yo también estoy creciendo y lo que digo ahora capaz en tres años cambia porque tengo otra visión'".

Pero Nathy Peluso no tiene miedo a equivocarse: habla con la más absoluta convicción y se mueve entre la aceptación de las reglas de juego y la libertad para correrse del tablero cuando lo desee. "Me gusta tener una vida agitada aunque extrañe un poco la calma", reconoce. "Así me siento completa, es como que vivo muchas cosas todo el tiempo y siento que se aprende muy rápido. Te hacés grande rápido y eso te hace poderoso, también".

En todo este proceso, Nathy Peluso avanzó siempre a pie firme. "Nunca tuve miedo ni parálisis", afirma. "Siento que aprendo de golpe y me acomodo, pero nunca me pasó algo que me haga arrepentirme o tener miedo. Por todo lo que viví, siento que tengo más de 25 años, eso me pone re contenta. Si hasta acá tuve estas lindas experiencias, me espera un futuro muy lindo".

Así las cosas, Nathy Peluso creó su propio imaginario a partir del empoderamiento pop. "Tengo negocios que dirigir yo sola", rapea en el estribillo de "Business Woman", su single más reciente. "La escribí medio como un freestyle, en 15 minutos", explica Nathy Peluso. "Es como una escupida de hip hop. Cuando hago otro tipo de canciones reparo más en las métricas y otros aspectos. Después de grabarla me di cuenta de todo lo que estaba definiendo ahí, de manera orgánica".

Soy una chica de barrio que eligió esta carrera porque es su pasión y no porque quería presumir de algo y ser una celebrity.

Es un tema que se aleja mucho de tu single anterior, "Copa glasé", tanto desde la letra como desde lo musical. ¿Romper con la línea de continuidad es algo que buscás deliberadamente?
Sí, me gusta no tener linea de continuidad, es lo que reivindico: hacer música que me salga. "Copa glasé" salió en diciembre y a mí la Navidad me inspira eso, no un "Merry Christmas, bitches". Me inspira estar todos juntos, contentos y gritando. Es parte del personaje y me gusta actuarlo; no quiero ser solamente una mina rapera enojada, también puedo ser una lady que canta canciones. Eso es lo que quiero hacer. Fue un antojo, medio un regalo para mí, de sacarme la espina de trabajar el swing de manera tan pura. Nunca pensé que iba a ser tan lujoso y quedó una producción excelente. Fue un regalo para mí.

¿Y cómo pensaste "Business Woman?
El concepto no lo pensé mucho, apareció. Cuando empiezo a hablar y la gente me pregunta o me da sus interpretaciones, me doy cuenta de todo lo que conlleva. Musicalmente, con Rafa Arcaute y Fede Vindver le dimos esa cancha de hip hop dosmilera que a mí me interesa recuperar.

Es un signo de los tiempos que corren que hables de "recuperar" una música de menos de 20 años...
(Risas) ¡Es cierto! No pasó tanto pero la música avanza muy rápido. Siento que tengo el poder de hacer la música que quiero y poner de moda entre mis seguidores eso que nosotros queremos escuchar.

Que, en tiempos de playlists, sería casi cualquier tipo de música, ¿verdad?
Sí, esa manera de consumir y hacer música forma parte de nuestra actualidad, y es importante para nosotros. Es algo evolucionado, ya no se trata de qué estilo hacés sino de qué concepto defendés, con qué libertad jugás, que libertad elegís...

Nathy Peluso

¿Y vos qué concepto defendés?
El concepto de hacer la música que me sale de la concha. Ese es el concepto, hacer la música que quiero cuando quiero y como quiero. Con libertad y sinceridad siempre vas a llegarle a la gente. Obviamente es más difícil porque cuando tenés ganado un campo... Imaginate que tenés ganado el campo de rock y hacés hits de rock toda la vida... Pero creo que hay algo entretenido y divertido en jugar con los estilos, ponerse a prueba; es como revivir tu niño interior. Ojo, si querés ser rockero toda la vida, te re banco en esa. No es ni mejor ni peor, pero esto es algo que yo elijo hacer, y siento que esta generación se identifica mucho con esa manera de ejecutar y escuchar. No solo escucha trap, tiene hambre de conocer y siente atracción por lo clásico. Al final, todo vuelve.

Los detractores dirían que hay apropiación cultural. ¿Cómo te llevás con esa idea?
Nunca termino de entenderlo muy bien, porque entonces no sé hasta qué punto soy libre de hacer la música que quiero. ¿Solo podría hacer chacareras y tangos? Y el rock nacional... El rock también viene de la cultura afroamericana. Pappo, entonces... El hip hop es una apropiación, Eminem es un apropiador. Todos somos apropiadores constantemente al consumir. La clave es estar defendiendo lo que uno hace desde el respeto y entender que lo que uno hace es de todos y para todos. Estaría contentísima de que un chino quiera tocar tango. ¿Qué más interesante que las culturas convivan y se complementen? Siempre desde el respeto, claro. Toda la música que hago, la hago desde el respeto y la admiración. Nunca sentiría que me estoy apropiando de algo para lucrar sin importarme lo que estoy haciendo. Hago la música que me representa, con la que me crié. ¡Y qué suerte que podamos tener la libertad!

En esa libertad, el personaje Nathy muestra tanto sus fortalezas como sus debilidades. ¿Te interesa darle ese mensaje a tu público?
Sí, sobre todo a los más chicos. Es algo inevitable en mí, soy una chica de barrio que eligió esta carrera porque es su pasión, y no porque quiera presumir de algo y ser una celebrity. Tuve precedentes puramente musicales, me crié escuchando a Gloria Estefan y Celia Cruz, que son mujeres re humanas. Es una música que además es casera, eran muy ellas, las amo. Y también me crié con Britney Spears. Es un poquito de todo para la ensalada de frutas... pero elijo por mi naturalidad defender la organicidad del ser humano, con mis defectos y mis aprendizajes. Tengo 25 años, empecé a pegarla un poquito a los 23 y siento que re crecí en estos años. Estoy re expuesta y todo mi crecimiento lo va mamando la gente conmigo. Está bueno decir "No soy perfecta y capaz que me equivoco", no pasa nada. Hago música y si quieren seguirme por mi música, mi carácter y mi show, encantada. Pero no soy un ejemplo de ser humano, tengo mis errores.

¿Sentís que vos y tu personaje van creciendo a medida que pasa el tiempo?
Creo que es un aprendizaje constante. Esta carrera te pone al límite, a veces, de descubrir cosas constantemente, de hablar y defender durante tanto tiempo un concepto, algo que sale de vos. Lo vas digiriendo y le vas viendo más profundidad. Hay canciones que ni siquiera las veo con un trasfondo, y la gente me empieza a preguntar y me doy cuenta de por qué escribí eso.

Tener que hablar de vos misma en entrevistas, por fuera de las canciones, ¿te ayuda a reforzar ese personaje?
Sí, siento que me condenso, me hago más solida en lo que defiendo y por qué pienso que estoy haciendo esto, que significa para mí y para los demás. La Natalia que responde las entrevistas es la Natalia íntima porque es como la CEO de la cuestión. Después está la Nathy más personaje, la de los videos, Instagram y los shows. Convivo con ella, no hay mucha diferencia entre las dos; a mí me gusta un montón actuar y sin querer es inevitable que se vaya conformando un personaje mas histriónico y en mi intimidad quedarme con mis particularidades, pero la verdad es que soy bastante sincera. Soy así, emocional, exagerada y la que defiende una entrevista es la líder, la creadora. Esa soy yo, la fundadora del proyecto.