20/09/2016

A.N.I.M.A.L: “El metal es un estilo de vida más allá de las modas”

El power trío resume su historia sonora en un CD/DVD en vivo.

Pensar en la historia de A.N.I.M.A.L resulta un ejercicio para la memoria. En primer lugar, por discos como El Nuevo Camino del Hombre (1996) que definieron un sonido particular del metal argentino, pero además por los cambios constantes de formación, hasta la disolución en el 2006. “Cuando me llamó Marcelo (Castro, baterista), yo no tenía en la mente que volviera la banda”, recuerda el cantante y guitarrista Andrés Giménez.  No obstante, y para la sorpresa de los fans, A.N.I.M.A.L regresó el año pasado y llenó dos veces el teatro Vorterix.

Luego, Giménez, Castro y el bajista Cristián "Titi" Lapolla se dedicaron a girar por el interior e Iberoamérica, y con más de 60 shows se convencieron de que su legado seguía latiendo a pesar de los diez años de ausencia. Justamente, el nuevo CD/DVD en vivo en Red House resume la historia del trío a través de un registro en vivo de los temas más representativos y con el agregado de cuatro nuevas canciones -"Vida", "Honor", "Decididos a crecer" y "Mejor define quién serás"- que muestran de qué se trata esta nueva etapa. “Fue muy emocionante poder llegar al CD/DVD en vivo, porque en toda la carrera de A.N.I.M.A.L nunca habíamos podido hacerlo”, remarca Giménez.

No es que antes disfrutáramos menos, sino que hoy vemos las cosas de una forma más humana, más terrenal, más de cuidarnos entre nosotros. Sabemos que esto es un regalo que nos da la vida y que tenemos la posibilidad de hacer de nuevo eso que dejamos parado diez años atrás.

¿Cómo eligieron el lugar para la grabación?
Andrés: Nuestra idea era hacerlo en un lugar pequeñito, no en un lugar grande con el afán económico. Entonces, comenzamos a buscar lugares emblemáticos como el Teatro Arlequines, pero ya no tiene la misma onda de antes, y Cemento ya no existe más. Un día me di cuenta de que me juntaba a zapar con colegas en el Roca, dentro del Red House, y enseguida hablé con Corcho Rodríguez y otros colegas sobre nuestro proyecto. El Red House simboliza mucho lo que fue los comienzos de A.N.I.M.A.L.

¿Consideran al DVD como una transición entre lo viejo y lo que está por venir?
Andrés: Sí, es una transición, porque además de las 16 canciones en vivo, las más emblemáticas a nuestro entender, cuenta con cuatro canciones nuevas que son una muestra de lo que puede llegar a venir. Tampoco queríamos poner más nuevas porque si poníamos seis iba a parecer un EP, o el disco iba a perder el sentido que queríamos entregar, ya que este es el primer disco en vivo en la historia de A.N.I.M.A.L y nuestro primer DVD.

Las cuatro canciones tienen además títulos bastante simbólicos.
Andrés: Los temas nuevos tienen que ver con la vuelta de A.N.I.M.A.L.: desde que volvimos no paramos de trabajar, estamos tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Estamos bien y contentos, y A.N.I.M.A.L siempre representó en las letras los momentos que vive la banda y lo que se vive alrededor. Creo que los títulos y las canciones en sí reflejan mucho el sentimiento que genera la gente sobre la banda, el sentimiento que tiene la banda sobre la gente, el respeto mutuo y el amor que se vive día.

Para este nuevo disco volvieron a trabajar con Mario Altamirano, el encargado de producir los primeros tres discos de A.N.I.M.A.L. ¿Quisieron rescatar algo de aquella esencia?
Andrés: Mario es amigo de los tres y, cuando hablamos de hacer el disco en vivo y los cuatro temas nuevos, nos pareció buena idea volver a trabajar con él, porque es un tipo detallista y conoce lo que es A.N.I.M.A.L. Por ejemplo, si escuchás El nuevo camino del hombre y los otros discos que nos produjo, suenan muy finos, muy bien, y siempre tratamos de tener esa calidad sonora, de estirar el sonido a la máxima potencia. En las nuevas canciones realmente se nota la mano de Mario.
Titi: Creo, además, que Mario sabe sacar bien el jugo a los músicos. Por ahí grabas y si no le gustó, te lo hace repetir porque no se conforma. Es un detallista que te da los fundamentos y razones de porque es así: eso es lo que más me gusta de trabajar con él.

¿Fue difícil mantener esa esencia luego de tantos cambios de formación?
Andrés: La banda está más allá de los nombres. A.N.I.M.A.L es lo que representa su sigla (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar): a partir de ahí se genera su historia, un estilo y una identidad. Después, si surge un cambio dentro de ese trío que sube arriba del escenario, es como cuando un equipo de fútbol encuentra su forma de juego: pueden cambiar el arquero, pero el equipo, el nombre y el sentimiento sobre ese equipo va a ser el mismo. Creo que la banda trascendió la frontera de un cambio de integrante.

Ustedes están en contacto frecuente con los fans. ¿Cuánto influyó en su regreso el cariño de la gente?
Marcelo: Nuestra primera idea fue juntarnos a tocar y recordar lo que era estar los tres juntos. Lo de la gente fue una sorpresa, y más llenar dos veces Vorterix. Queremos mantener esa relación y por eso estamos con el público a través de los medios y de las redes sociales. Además, vemos que show a show la gente sigue estando y creciendo, pidiendo temas nuevos y temas viejos que aún no tocamos, y está buenísimo que se dé así. Nos llena de vida, nos hace seguir creyendo en lo que hacemos.
Andrés: Después de muchos años de no tocar juntos, nos damos cuenta de cómo la gente se pasa el legado. A nuestros shows vienen tipos de 40 con sus hijos de 17 y eso se debe a que el metal es un estilo de vida que está más allá de la radio, la televisión y las modas.

Cuando volvieron, dijeron en una entrevista que ahora que están más grandes pueden disfrutar de la música. ¿Alguna vez no fue así?
Andrés: Siempre disfrutas de la música, pero por ahí cuando uno crece, ve las cosas de diferentes formas. Cuando nosotros teníamos veintipico de años, vivíamos una realidad con A.N.I.M.A.L, un tipo de rebeldía muy distinta a la que vivís a los 30 y los 40. No es que antes disfrutáramos menos, sino que hoy vemos las cosas de una forma más humana, más terrenal, más de cuidarnos entre nosotros. Sabemos que esto es un regalo que nos da la vida y que tenemos la posibilidad de hacer de nuevo eso que dejamos parado diez años atrás. Cuando sos pibe, tenés un problema y decís "fuck you"; ahora tratamos de que un problema no llegue a ser algo más grande sino que tenga una solución. Y eso tiene que ver con madurar.