25/09/2018

Molotov: "No somos una banda de protesta"

Sin electricidad pero con poder latino.

Molotov

Después de más 20 años de electricidad, Molotov desconectó sus instrumentos para reversionar su catarata de hits que no han envejecido. El resultado final puede escucharse en el flamante MTV Unplugged: El desconecte y también en vivo: este viernes tocarán 28 en Museum, el miércoles 3 de octubre en La Plata y el sábado 6 en el Personal Fest de Córdoba.

Con invitados como Ana Tijoux o el productor Money Mark, los Molotov se calzaron instrumentos acústicos para sacarle a las canciones su distorsión pero no su poder combativo. "Más que una responsabilidad, lo tomamos como un compromiso con la gente", reafirma Paco Ayala, cantante y bajista del grupo. Sobre la presencia de los extras, anticipa: “Algunos no pudieron viajar por temas de agenda, pero tendremos músicos locales”.

"Dejar de tocar esta canción ["Puto"] sería otorgarle un mayor nivel de importancia. La gente piensa que es una letra homofóbica cuando no lo es".

¿Fue una especie de declaración de principios arrancar con "Here We Kum"? Como decir: "Aquí estamos y estas son nuestras reglas"?
Cuando nos convocaron y empezamos a preparar este proyecto con cuatro guitarras y un pandero, estábamos analizando nuestras propias canciones desde lo básico y fundamental y la primera canción que surgió fue “Here We Kum”. Mientras iban llegando todos los músicos que se fueron sumando y articulábamos el trabajo con la productora, siempre la canción con la que arrancábamos era esa. Fue natural. Fue decir, de alguna, forma “Aquí estamos otra vez”.

¿Cómo fue desenchufarse para experimentar y desnudar las canciones?No teníamos mucho tiempo y eso siempre va en contra de la parte creativa. Realmente no teníamos idea de cómo iban a quedar las canciones sin los recursos que tenemos a disposición en un escenario y en la sala, pero las maquetas de los temas originalmente siempre son de forma acústica. Sin embargo, nunca volvemos a tocarlas de esa forma. Lo que intentamos además fue que, a canciones que venimos tocando hace dos décadas, encontrarles la forma de que no suenen igual. Fue todo muy rápido, las ideas iban bajando y automáticamente pasábamos a otra canción.

Sus canciones en diferentes manifestaciones que reclaman por despidos y mejoras salariales. ¿Se consideran una banda de protesta?
No somos una banda de protesta, somos simplemente una banda de rock... somos un montón de cosas. No todo es protesta en la vida. De hecho, no estamos todo el día protestando nosotros. También estamos viviendo la vida. De todas formas, cuando nos enteramos de esas cosas solo queremos agradecer. La verdad, no lo podemos creer.

¿Les sorprende que el contenido de sus letras no haya envejecido en todo este tiempo?
Hay canciones que cantan las nuevas generaciones de gente que nos vienen a ver y las escuchan y creen que son nuevas o que tienen 4 o 3 años. En cuestiones más bien socio-políticas o de carácter social, por lo menos en nuestro país, no ha cambiado nada en veinte años. No pasó nada, entonces “Voto Latino”, “Frijolero” o “Gimme the Power”, los chicos se sorprenden porque “esta canción la escuchaba mi papá cuando tenía mi edad”, lo vivimos a diario.

En un contexto de deconstrucción de la cultura machista y con el avance de los movimientos que buscan la igualdad de género, ¿nunca pensaron en dejar de tocar “Puto”, la canción con la que cierran el Unplugged?
No, no pensamos dejar de tocarla como otras bandas que hicieron cosas similares al respecto tomando una postura de igualdad. Dejar de tocar esta canción sería otorgarle un mayor nivel de importancia. La gente piensa que es una letra homofóbica cuando no lo es. Es una canción que habla más bien de la cobardía, de no hacer lo que se quiere hacer por el famoso qué dirán. Son temas que los hicimos cuando pensábamos algo.