06/04/2016

Miguel: "Quiero trascender lo que se espera de mí por el color de mi piel"

El cantante de Los Angeles pasó por Buenos Aires y mostró su "corazón salvaje".

Si hubiera sucedido en Estados Unidos, la escena habría sido de lo más inusual: una estrella del R&B caminando con la sola compañía de su manager por el campo en un festival con más de 70 mil personas. Pero pasó acá, en el primer día del Lollapalooza, y entonces no extrañó tanto. Porque (lamentablemente) muy pocos argentinos conocen a Miguel, un cantante de Los Angeles al que se compara con Prince, y que ya supo rodearse de gente como Lenny Kravitz, Tame Impala y Janelle Monae. La última colaboración de este hijo de padre mexicano y madre negra fue con los Illya Kuryaki & The Valderramas: participó de la canción "Estrella fugaz", que saldrá en el disco La humanidad o nosotros. Y como la dupla argentina quería adelantar el tema en vivo, ¿qué mejor que invitar a su nuevo amigo al festival en San Isidro?

La música de Miguel exuda sensualidad, pero también energía rockera y buen aprovechamiento de los recursos de la electrónica, como lo certifica su tercer disco, Wildheart. "Hay algo de sexo en mis canciones, sí, algo", se ríe el cantante, y señala la tapa del disco, en la que se lo ve con el torso descubierto. "Quizá debería ponerme una camisa de vez en cuando, así no se hablaría tanto de eso". Después de la carcajada, asegura que se siente halagado de que se lo mencione como alguien sexy, pero que "hay muchas capas en una cebolla". "El público recién está conociéndome, ya va a descubrir más cosas de mí", suelta.

Tengo la tremenda fortuna de ser latino y negro: el mundo se interconecta cada vez más y nuestros hijos se están poniendo cada vez más marroncitos.

¿Cómo manejás el hecho de ser una estrella que vende millones en Estados Unidos y, a la vez, prácticamente un desconocido en países como la Argentina?
Es cuestión de manejar el ego (risas). Se trata de entender que cualquier clase de atención que consigas en un lugar tiene que ver con el modo en que los medios y la sociedad valoran las cosas, y que no tiene que ver con vos o quién sos, y mucho menos tiene que influir en el modo en que te valorás y te ves a vos mismo. Eso puede ser un desafío a veces, porque te das cuenta de cómo cambia. Es cuestión de estar balanceado, con los pies sobre la tierra y la cabeza en las nubes. Así es cómo lo hacían todos mis artistas favoritos.

¿Cómo cambió tu vida la popularidad?
Creo que el cambio más impactante es que ahora viajo por todo el fucking mundo. Gracias al éxito que tuve, me convertí más en un ciudadano del mundo y eso siempre fue parte de las metas que tenía, incluso sin darme cuenta. Mi intención siempre fue conectarme con la gente que se viera reflejada en algo de mi música. Encontré nuevos y excitantes lugares donde la gente puede disfrutar de mi música, y estoy muy agradecido por eso.

Antes hablabas de mostrar distintas capas de tu personalidad y una es haber vivido con la sensación de sentirte fuera de lugar en todos lados. Eso confesás en la canción "What’s Normal Anyway?".
Mis prioridades sobre lo que es importante para mí están cambiando y una de esas cosas es devolverle algo a la gente que me presta atención. Una razón por la que tengo ciertas creencias es porque me hice a mí mismo esa pregunta ("¿qué es lo normal, en todo caso?") mientras crecía. Luchaba por ser "normal" hasta el punto en que me dije "¿Qué mierda importa?". Fue un gran alivio. Y la canción es mi modo de decir: "Ey, está bien, man, sé vos mismo". Eso es una parte enorme de lo que Wildheart representa para mí. Es finalmente pensar en qué creo realmente, qué me importa de verdad y qué voy a hacer para conseguirlo. Siempre estamos persiguiendo la sensación de libertad, pero no la tenemos hasta que nos damos cuenta de que no importa lo que piense la mayoría o lo que es aceptado, sino que cada uno es el único que va entrar en sus propios zapatos y a atravesar su camino. Más tarde o más temprano, tomo las decisiones que me hacen feliz. O eso espero.

En ese contexto, ¿qué significa ser un "corazón salvaje"?
Es la máxima libertad. Sobre todo, estar libre de juzgarme a mí mismo. Se trata de conocerse a uno mismo para darse cuenta de qué cosas de verdad importan. Cuando ponés las cosas en perspectiva, confiás en vos lo suficiente como para tomar decisiones de las que no dudás. Y este disco es como recordarme a mí mismo eso. Creo que todos necesitamos esa clase de recordatorios en nuestras vidas y Wildheart es el mío.

En términos de producción, a veces tu voz no está al frente sino integrada al paisaje sonoro. En "GFG", por ejemplo, aparece en diferentes capas. ¿Por qué la usás como un instrumento más?
Supongo que tiene que ver con que soy muy fan de las artes visuales y disfruto más de pintar con mi voz que de resaltarla. Como dijiste, se trata de un paisaje sonoro, de las texturas. Creo que en algunos casos puede ser "malo", porque la gente quiere escuchar la canción, la letra...

Pero ya hay suficientes cantantes de reality show desesperados por hacerle saber al público que tienen voces maravillosas...
(Se ríe) Claro, "haceme sentir algo"... Para mí, lo crucial de la música es la emoción. Y a veces esa emoción se encuentra en la letra o la melodía, pero en otras es en el paisaje completo. Quiero decir, hay veces en las que el punto focal es clarísimo y no importa dónde te ubiques, siempre va a llamarte la atención eso. En cambio, en otras ocasiones tenés que tener perspectiva para entenderlo; es cuestión de la composición de todos los elementos.

"Leaves" suena como una banda de rock alternativo y "Face the Sun" es muy rockera. Pero se supone que sos un cantante de R&B...
Supongo que el objetivo es trascender lo que se espera de mí por el color de mi piel. He oído a gente referirse a mí como un crooner. ¡No soy un crooner! Un crooner tiene una gran voz y canta un standard, mientras que yo soy un artista que produce sus canciones y que se centra en la emoción... O esa gente que dice que soy "súper delicado"... ¡yo soy rock and roll! Si venís a uno de mis conciertos, es rock and roll. Espero que con la repetición y la consistencia la gente pueda salir de sus propias expectativas sobre lo que soy.

Sos parte de una generación que lleva el R&B y el hip hop a otro nivel. ¿Qué es lo que creés que te diferencia del resto?
Lo más importante es tener grandes canciones, porque eso es lo que permanece. Por ahí, los chicos no saben quién es tal o cual artista, pero conocen las grandes canciones. Una gran canción puede ser grabada por alguien dentro de diez años y entonces sigue viva, suena en la mente de la gente por siempre. Creo que lo que me diferencia es que tengo la tremenda fortuna de ser latino y negro: el mundo se interconecta cada vez más y nuestros hijos se están poniendo cada vez más marroncitos (carcajadas). Es un momento interesante de la historia en el que represento una perspectiva única: está bien no tener que estar asociado a una cultura específica y estar cómodo diciendo "éste soy, éstas son mis influencias, sé lo que esperás de mí, pero voy a hacer las cosas a mi manera". Y sí, de hecho, mi música tiene mucho rock and roll, pero igual es muy soul... La mezcla de pasión y corazón es lo que me distingue entre mis colegas.

Ya que mencionaste tus raíces, seguramente no vas a votar a Donald Trump...
¡Ja! Sea quien sea al que vote, definitivamente no será Donald Trump. Creo que por lo menos puedo asegurar eso.

En algunos de tus temas cantás partes en español, pero no hay influencias de la música latina en tu producción.
Es cierto... ¡por ahora! Creo que una de las mejores cosas que tiene ser artista es que no tenés que aceptar las fronteras que los fans crean para vos. Además, como dije antes, cada vez me culturizo más y me vuelvo más cosmopolita, y entonces me inspira el sonido, el sentimiento y el espíritu de distinta música. Y creéme que mis influencias latinas, los sonidos y el ritmo, serán lo próximo que incorporaré a continuación a mi música. Justo después de lanzar Wildheart, visité Michoacán, en México, de donde viene mi familia, y ahora estoy acá por primera vez... Y no me quedo en el hotel, (en español) estoy con la gente, bailando, hablando, escuchando .

¿Fuiste a bailar en Buenos Aires?
Sí, como a cinco lugares diferentes. Y tomé mucho tequila, así que no me preguntes a qué lugares (risas). Esa es la clase de experiencias a las que me aferro, esos recuerdos, y es inevitable que eso se convierta en parte de mi música, también.