31/07/2017

Mark Lanegan: “Las letras de rock son una forma artística válida”

El ex Screaming Trees vuelve con más blues electrónico bajo la manga.

Roberto Bentivegna / PIAS / Gentileza
Mark Lanegan

Varios discos atrás, Mark Lanegan empezó a mezclar sus canciones rockeras y bluseras con elementos de krautrock y electrónica, así que Gargoyle, su nuevo álbum, lo encuentra ya asentado transitando ese camino único. Su voz grave, que parece salir de las entrañas de la tierra, encaja a la perfección incluso en este contexto, lo cual no deja de ser un prodigio: este músico arrancó cerca del grunge junto a los Screaming Trees, cantó en un par de discos de Queens of the Stone Age, grabó álbumes de duetos con Isobel Campbell (ex Belle & Sebastian), trabajó junto a Greg Dulli (The Afghan Wigs) en el proyecto The Twilight Singers, y colaboró con Moby, UNKLE, Massive Attack y Soulsavers, entre muchos otros.

Esa voluntad de compartir la música también se ha trasladado a su carrera en solitario, en la que el músico chileno Alain Johannes juega habitualmente un rol crucial, y en la que ahora le abre el juego a las composiciones del inglés Rob Marshall. Con ellos, Mark Lanegan desarrolla en Gargoyle algunos costados sorprendentes, como la alegre y desenfadada “Emperor”, o el regreso de la guitarra a la preeminencia aunque el contexto nunca deje de ser la electrónica. “Para mí se trata simplemente de escribir canciones usando ciertos elementos, músicas e instrumentos que disfruto, y salen como salen, no es algo que planeo”, se desmarca enseguida el cantante. “Lo de la guitarra tal vez tenga que ver con el hecho de que varias músicas las compuso Rob, que es principalmente guitarrista, aunque toca un montón de instrumentos”.

Disfruto de hacer música con otros, me resulta atractivo ver la perspectiva de otros músicos. Cuando me proponen un camino que no se me había ocurrido, eso me mantiene interesado en términos creativos.

Marshall compuso y grabó seis músicas del disco, pero nunca estuvieron en el mismo estudio, ¿no?
Con Rob trabajamos por email. La tecnología hace posible esas cosas hoy en día. Hago muchas cosas con otra gente en las que me mandan la música, yo escribo una letra, voy al estudio en Los Angeles, grabo y mando el resultado. Es un poco el estándar en estos tiempos.

En esos casos, ¿cómo empezás una letra cuando te manda una idea? ¿La música te inspira la idea inicial de la canción de inmediato?
Por lo general, sí. Es el mismo proceso que cuando escribo una canción solo: hago sonidos con algún instrumento y con mi voz, hasta que en un punto tengo una música y a partir de ella trazo un esquema, quizá con algunas palabras reales y otras inventadas. Y una vez que ese esquema está medio listo, ya puedo escribir la letra real.

Nunca habías trabajado antes con Marshall, pero sí con Alain Johannes.
Sí, tenemos un largo camino juntos… Nos conocimos en las Dessert Sessions que arma Josh Homme y después trabajamos en cosas sueltas. Hicimos juntos mi disco Bubblegum, más tarde Blues Funeral y Phantom Radio, trabajó en un disco que hice con Duke Garwood (Black Puddin) y también tocamos juntos en dos discos de Queens of the Stone Age (Song for the Deaf y Lullabies to Paralize). He tenido oportunidad de tocar con muchos músicos diferentes, pero mi relación con Alain es la más importante que tengo, porque él puede articular mis ideas de un modo que nadie más lo ha logrado. Trabajamos juntos sin necesidad de hablar. Es muy impresionante y estoy muy agradecido de que eso suceda. Además de eso, Alain es uno de mis mejores amigos y un tipo maravilloso, así que tengo suerte.

¿De qué manera articula él tus ideas?
Bueno, puede que yo tenga algo con la guitarra acústica y la voz, entonces le toco los acordes y le describo cómo quisiera que suene. Me voy, vuelvo en una o dos horas, y él ya tiene todo planeado. Y además, agregó un par de cosas que a mí no se me hubieran ocurrido. Es realmente un genio.

Él es el coautor de “Emperor”, que probablemente sea la canción más “alegre” de tu historia, como una mezcla de “Lust for Life” con The Kinks, aunque la letra es algo oscura.
(Se ríe) Bueno, compusimos la música juntos, así que voy a quedarme con el crédito de un poco de esa alegría. Me gusta mucho esa canción. Como casi siempre, yo tenía la progresión de acordes, se la mostré a Alain y le dije cómo quería que sonara, y en un par de horas él tenía el esquema de la canción. Le puse como ejemplo de cómo quería que sonara una canción de alguien, pero no recuerdo cuál…

“Drunk On Destruction” recuerda al disco Earthling de David Bowie, porque tiene drum’n’bass mezclado con rock de guitarras.
Ese no es un disco de Bowie con el que esté muy familiarizado. Alain y yo habíamos hecho una canción llamada “Can’t Come Down” (en Bubblegum) que tiene ese onda medio drum’n’bass y en Blues Funeral hicimos otra llamada “Grey Goes Black”, así que es algo que me gusta mucho. Sin embargo, la música de “Drunk On Destruction” la hizo Rob, así que es cosa suya. Igual, podríamos estar hablando horas sobre las influencias de cada canción y seguramente voy a admitirlas a casi todas, porque me gustan muchas músicas.

Además de tus discos como solista, participás mucho en los de otros músicos o hacés álbumes a dúo. ¿Qué es lo que te atrae tanto de trabajar en colaboración?
Disfruto de hacer música con otros, me resulta atractivo ver la perspectiva de otros músicos. Cuando me proponen un camino que no se me había ocurrido, eso me mantiene interesado en términos creativos. Así es como me gusta trabajar.

Mark Lanegan

En tu cuenta de Twitter mostrás tu disconformidad con Donald Trump como presidente de Estados Unidos. ¿Creés que eso se traslada de algún modo a tus letras?
Las letras son para que las interprete cada oyente. Creo que cualquier cosa que esté atravesando una persona puede trasladarse a sus letras, pero no creo que sea mi propósito.

En tu opinión, ¿cómo debe reaccionar un artista a tiempos políticos como estos?
No lo sé. Creo que cualquier persona, sea músico o no, debe dar su opinión si hay algo injusto o equivocado. No soy un tipo politizado, pero me parece que mucho de lo que está sucediendo con el Partido Republicano está mal, así que hablo de eso si tengo la oportunidad. Las redes sociales te dan la oportunidad de comentar acerca de lo que tengas ganas, seas músico o no, así que… Supongo que mi respuesta para tu pregunta es que un músico debe reaccionar igual que cualquier persona.

En agosto vas a publicar I Am the Wolf, un libro con tus letras y escritos. ¿Por qué decidiste hacer un libro, si hoy se pueden encontrar las letras de cualquier compositor en internet?
Creo que era el momento de reunirlas, porque desde los 90 veo letras incorrectas en internet (risas). Hay gente que interpreta mis letras por lo que lee ahí y están totalmente equivocadas. El libro me da la oportunidad de aclarar los tantos. Me ofrecieron la oportunidad de hacerlo, no era algo que estuviera en mi radar, pero pensé: “¿Por qué no?”. El libro empieza con mi primer disco solista, pero antes de esas letras hay unos escritos sobre qué pasaba en esa época, quizás algunos datos sobre la grabación, cómo era mi vida… Y así lo hice con cada disco.

Al repasar las letras, ¿te encontraste con algo que no recordabas y te sorprendió?
Sí, porque tuve que volver a escuchar los discos que hice. Más allá de las 25 canciones que hago cuando estoy de gira, hay un montón de temas más que no había escuchado en años, así que tuve que sentarme para transcribir las letras. Hubo algunas que antes no me gustaban y  ahora pienso que no estaban mal. Y un par de veces me llegaron de un modo muy emotivo, fue sorprendente. No puedo recordar específicamente qué canciones eran, pero supongo que me impactaron así porque fueron escritas desde el corazón.

¿Por qué elegiste a John Cale para escribir el prólogo y a Moby para el epílogo?
Ambos son amigos míos y grandes artistas, y apreciamos mutuamente nuestros trabajos. Tengo muchos amigos que podrían haberlo hecho, pero estoy agradecido de que hayan sido ellos.

¿Creés que hay una cierta validación de las letras de rock a partir del Nobel de Literatura para Bob Dylan?
La verdad, no tengo idea ni le presto mucha atención a cosas por el estilo. Creo que las letras de rock son tan válidas como cualquier otra forma de arte.