26/09/2019

Malón: "Nuestras canciones calzan perfecto con la situación del país"

El heavy metal y su viejo orden mundial.

Gentileza
Malón

Desde que anunció su regreso en 2011, Malón parece vivir una luna de miel eterna. Giras por todo el continente, un disco a la altura de su historia (Nuevo orden mundial), registros en vivo de alta calidad (El regreso más esperado y 360°) y, sobre todo, ganas de celebrar un legado y ponerlo en valor con todas las herramientas al alcance. "Tenemos los recursos y no nos guardamos nada", dice Pato Strunz, baterista y productor del grupo. "Podríamos hacer un show convencional y gastar la mitad de plata, pero no. Nos gusta hacer lo que hacemos y apretar el acelerador".

En un contexto más reducido, Malón volverá a apretar el acelerador (y el doble bombo) como cabeza de cartel del Metal Fest mañana viernes 27 en el Teatro Vorterix, junto a Plan 4 y Pork. "La combinación está buena", afirma Strunz. "Ellos tienen como un concepto más nuevo y nosotros somos más vieja escuela. Venimos en una carrera tremenda, tocando todos los fines de semana, lo cual no es poco; en este tiempo que vive el país es bastante difícil, por eso estamos siempre muy agradecidos".

"Siempre va a estar esa cuestión de qué hubiera pasado si seguíamos con Hermética. Pero queda el legado y las canciones, que para mí son las mejores del heavy metal argentino"

¿Cómo repercute la crisis económica en una banda como Malón?
Está súper difícil, la gente antes tal vez podía salir dos o tres veces por mes y ahora una sola, y que nos sigan eligiendo es un orgullo. Nosotros no aflojamos nunca, estamos dispuestos a tocar en lo lugares que salgan, hacemos todo lo posible. Por eso el valor de las entradas a nuestros shows no se modificó en más de un año, porque sabemos el esfuerzo que la gente hace para seguirnos. Y, bueno, está a la vista porque tocamos en todos lados, en el Conurbano, en Paraná, Corrientes, también en Bolivia y Ecuador.

Por otro lado, cada crisis hace que las canciones de Hermética y Malón vuelvan a tener vigencia.
Es muy triste lo que voy a decir, pero lamentablemente cualquiera de nuestras canciones calza perfectamente con esta situación. Porque en los 90 teníamos "Bajo el dominio danzante" que, al menos desde nuestra visión, recreaba lo que estaba pasando, y ahora, no sé, hace dos años que salió Nuevo orden mundial y ahí tenés "El infierno de ayer". Cualquiera de esas dos canciones hoy van totalmente con la realidad que vive la Argentina; es siempre lo mismo, lamentablemente.

¿Y pensás que faltan referentes nuevos en el heavy metal que puedan llevar ese mensaje a nivel masivo?
Creo que, sí, que falta eso, y por eso nosotros estamos vigentes. Somos tipos de más de 50 años, que ahora nos consideran de culto. Hoy hay muchas bandas que suenan bien, pero hay algo en el medio que no termina de cerrar y que es por lo que no llevan tanta gente. Suenan increíble, pero creo que en el tema de las letras y el mensaje la gente no se siente tan identificada. Igual siento que hay muchas bandas a las que la gente debería apoyar más, ¿no? Pero, bueno, evidentemente no hay una banda que venga y que diga eso. Más allá del mensaje que tengan, porque pude ser parecido al nuestro o no, pero no veo a ninguna que tenga esa aceptación en la gente y que lleve mil personas, por dar un ejemplo.

¿Alguna vez te preguntaste por qué esa aceptación la tuvieron ustedes y no otras bandas?
Creo que una de las claves fue la identificación. Hermética y Malón fueron referentes por eso, por el mensaje. Esa es una de las cosas que nos mantiene vivo a nosotros, porque no nos consideramos grandes músicos. Somos autodidactas, hacemos lo que nos sale, pero evidentemente algo bueno tenemos. En Malón se acentuó el tema de la producción, el sonido y varias cosas que se hicieron para que todo sea redondo. Porque vos podes tener un mensaje claro y contundente, pero si la banda suena para la mierda, suena para la mierda. Creo que la conjunción de tener un mensaje claro y contundente va de la mano con un sonido estridente y consolidado.

Vos sos un poco el responsable de esa profesionalización del audio de Malón.
Sí, todo el mundo me lo dice y mis compañeros te van a decir lo mismo. Soy muy hincha pelotas, me gusta hacer las cosas bien; en el aspecto de la producción musical, soy un poco el que está mirando lo nuevo. Voy a ver shows afuera, soy un enfermito de las consolas, los sistemas de sonido... Escucho música nueva que comparto con mi hijo que tiene 14 años, que le gusta el trap, he descubierto cosas que me han sorprendido como suenan. Twenty One Pilots, si bien no es el estilo que más me gusta, está producida de puta madre. Yo voy arriba de eso porque es lo que más me gusta, tengo la suerte de poder tener un estudio en mi casa. Soy un agradecido, puedo compartir eso con mis compañeros, comer un asado para compartir ensayos y esos momentos. Es la parte que más disfrutamos ahora que somos grandes.

¿Les faltó disfrutar un poco más cuando eran jóvenes? ¿Sentís que la vorágine de Hermética y los primeros años de Malón les quitó eso?
Sí, siempre te queda esa cosa, más cuando te das vuelta y mirás lo que te fue pasando, pero siempre estamos muy contentos de haber hecho lo que hicimos. Por ahí, antes íbamos más acelerados y era como si no disfrutáramos las cosas que nos pasaban. Porque incluso sin irte a los 90, son cosas muy emocionantes las que vivimos, que uno soñó como músico y se le cumplió. Estamos en un hermoso momento.

Se cumplen 25 años del último show de Hermética. ¿Cómo recordás ese recital cuando la situación interna ya no daba para más?
La verdad que ahí ya estaba el vaso rebasado y no estaba bueno, pero creo que fue la única vez que subimos a un escenario cuando las cosas no estaban bien. Siempre fuimos muy sinceros con lo que hicimos y cuando tuvimos que decantar, lo hicimos y dijimos "Hasta acá llegamos". Pero, bueno, tampoco lo recuerdo como algo traumático, fue el último show que hicimos, pero lo que sí digo es que siempre que subimos, hicimos lo que teníamos ganas de hacer. Siempre te va a quedar ese sabor amargo porque no está bueno que una banda se separe de la manera que nos separamos. Con Malón tuvimos una separación pero nada que ver, nos seguíamos viendo, siempre fue en buenos términos, por eso volvimos a juntarnos y disfrutarlo. Lamentablemente, con Hermética nunca volvió a pasar lo mismo y siempre va a estar esa cuestión de qué hubiera pasado si seguíamos. Pero queda el legado y las canciones, que para mí son las mejores del heavy metal argentino, y eso es lo mas importante. Esas canciones ya son de la gente, no nuestras.

¿Te pasa algo cuándo ves que Ricardo Iorio declara de una forma tan opuesta a lo que dicen esas canciones?
Me parece muy triste, porque siempre hubo un legado que hoy no se condice. Yo estoy en la vereda de enfrente, porque todas las acciones que ha tenido y veo que adopta... Bueno, yo estoy del otro lado. No comparto para nada eso, claramente en la vereda opuesta. Me parece bastante triste su realidad.