26/05/2020

Lali: "No le temo a la parte frívola de perder seguidores"

No tomarse nada a la ligera.

Sony / Gentileza
Lali

"Bajame las pretensiones", canta Lali en "Lo que tengo yo", su último single y primer adelanto del disco que saldrá en algún momento del segundo semestre de este año. Con una base de post reggaetón y su voz de pop sedado & sedoso, la gran artista pop argentina de la última década volvió al ruedo después de casi seis meses sin lanzamiento alguno. Toda una rareza para los tiempos que corren.

Sobre eso, los avatares de la industria y sus responsabilidades en tanto estrella popular, entre otras cosas, habló con Silencio. Aquí transcribimos las frases más importantes que dejó Lali en esa charla.

Sobre "Lo que tengo yo"

"Se trata de mostrar lo que soy: esto es lo que tengo. No haciendo alarde sino todo lo contrario. Lo que tengo es esto y la idea es mostrar como eso es lo que te empodera: aceptar qué cosas son las que tenés y no lo que el resto cree que vos tenés".

"La canción la había grabado hace como siete meses y no iba a formar parte del disco. Pero un día de cuarentena me levanté cantándola todo el día, se me pegó como chicle, Y yo soy muy intuitiva con esas cosas. Si me levanté cantándola, por algo era. Así que fui a buscarla a la compu, tenía la versión demo y la puse. Me di cuenta de que era un temazo, y que tenía que estar sí o sí. Entonces decidí que le diéramos forma definitiva y hacer el video, porque creo que re da para este momento; es una canción despojada para bailar y divertirse, que es lo que necesitamos. Por eso, para el video puse a mucha gente a bailar; estaban todos en Tik Tok con esos challenges y me parecía que re daba para eso. Es un tema re despojado, no está sobrecargado como otras cosas que hice y que por ahí son más propias del pop".

Qué cosas no tiene Lali

"Voy a transformar esa pregunta en algo positivo. No tengo miedo, nunca lo tuve. De lanzarme y mandarme con las cosas que me gustan. Y no tengo cara (se ríe), no tengo nada de pudor; eso siempre fue así, desde chiquita".

"Después, hay un montón de otras cosas que no tengo y me encantaría. Me gustaría llegar a más gente, tocar en estadios de todo el mundo. Pero no por una cuestión de ego o personal, es porque quiero que mi música le llegue a más gente. Y sé que es re difícil siendo de la Argentina".

Lali y la militancia pop

"Yo milito el pop, lo re milito porque es algo que escucho desde que nací. Es la música que me gusta y siento que está re bastardeado, como si fuera un género menor, y la verdad que no es así. El pop es un género generoso (se ríe) porque ahí está todo y podés meter todas las fusiones que quieras. Ahora la moda es hacerlo con música urbana, pero el pop siempre va a estar ahí. Y a mí me permite dar mi mensaje, porque tengo una intención detrás de todo esto. Quiero decir cosas y admiro a los grandes del pop. Me decís Madonna, por ejemplo, que, bueno, significa mucho para todo el mundo, pero para mí es importantísima. También un Michael Jackson o la Britney en su momento. Crecí con eso y me parece que eran re artistas. Me interesa la performance también en el pop, eso lo miro en Queen, que capaz muchos dicen 'Es rock' pero cuando escuchás bien tiene de todo... y la manera en la que se movía Freddie en el escenario, eso era re pop".

"Siempre va a haber pop en lo que hago, nunca me voy a ir de ahí porque es lo que me gusta. Me permite jugar con otros géneros, claro, pero no voy a hacer un reggaetón puro porque no me sentiría siendo yo. Para mí, ahí está la cuestión, en nunca dejar de ser yo misma y contar cosas que me pasan. No me da hablar de drogas duras, por ponerte un ejemplo cualquiera. Y si un día me pinta hacerlo, lo haré a mi manera".

Lali y los límites en su sonido

"Para mí, la paleta es infinita. El único límite que quizás hay es cuando podés llegar a cruzar una linea en la que ya no sos tan consecuente con lo que realmente te gusta. Por ejemplo, ante ciertas decisiones que se supone que tenés que tomar para el crecimiento popular. Está bueno dar esos pasos porque es probar y crecer, pero siempre en los límites o en el recuadrito de tu gusto. Para mí, por lo menos, eso es importante. Mi canción más escuchada no es mi canción más pop, es 'Sin querer queriendo', que es una canción con Mau y Ricky, y que como es con ellos claramente esta la fusión hacia un sonido mucho más latino que lo que venía haciendo hasta ese momento en los discos. Y me encanta, porque esta en los límites de lo que yo puedo jugar y divertirme. Si de pronto hiciera un reggaetón puro, te digo 'No, acá me estoy traicionando' o 'No me gusta la letra, esta no es Lali'. Y... ahí tenemos que ver en donde estoy parada. Pero creo que el único límite en mi caso es hacer algo que no te represente para nada".

Lali vs la velocidad de la industria

"Mis propios fans un poco me critican (se ríe) porque saco pocas canciones, no soy de los artistas como pasa ahora que cada un mes te sacan un tema. De 'Laligera' que fue en octubre saqué "Como así" a fines de noviembre, que para mí era bastante seguido, y desde entonces hasta esta canción no saqué otra. Entonces los fans me putean con cierta lógica. Pero la verdad es que en la interna lo que me pasa es que me tomé un año y medio, casi dos, en trabajar un disco en pos de hacer realmente lo que quiero".

"Si yo escuchara todos los consejos, sacaba un disco en dos meses, pero tardo tanto porque elijo, porque pruebo, porque digo 'Esto no', 'Esto me encanta, vamos por acá', 'Esto mejorémoslo'. Y eso lleva tiempo: lo creativo, cuando de verdad querés hacerlo, te lleva su tiempo". 

"Las oportunidades que se me pueden presentar a mí no son como las que se le pueden presentar a un artista del mainstream mundial. Voy de a poco, me voy ganando las cositas, los lugares. Salir de la Argentina -porque estamos globalizados por la tecnología pero es re jodido-, las primeras oportunidades que me dieron de hacer cosas afuera, mis primeras giras, ir a otro país y que me conozcan y que me pidan una nota, qué sé yo... Todo eso llevó tiempo, de a poco, canción a canción, disco a disco, experiencia por experiencia. Y yo agradezco que se me den así las cosas, porque también me enseñan a tomaren en serio cada paso y cada decisión que tomo. Si la avalancha me llevara, no sé donde terminaría, y le tengo un poco de miedo a eso".

Su responsabilidad a la hora de comunicar un mensaje

"Lo tomo como una oportunidad, no como una responsabilidad. Para mí, es una oportunidad poder usar esos medios que tengo gracias a esta profesión. Poder hablar por un montón de gente que puede pensar igual a mí o que está luchando igual que yo por algo que me parece loable, o hasta más que yo... gente que pone el cuerpo por ciertas causas. Como responsabilidad, a partir de ahí, no lo veo como un peso sino un 'Qué bueno que tengo la dicha de usar ciertos medios para decir lo que pienso'. Y acá te lo mezclo con esas cosas que no tengo por elección: uno puede perder seguidores y no sé qué. Por supuesto que me lo dijeron y por supuesto que tuve el consejo de mucha gente tipo 'Sos una mina fresca, no te metas en cuestiones engorrosas, no hagas que algunas personas ya no te quieran'. Y ahí ya es otra vez la decisión de que es importante para vos".

"Prefiero mil veces tener menos seguidores pero mantenerme firme en algo que pienso. Siempre lo hago con respeto y desde un lugar ubicado, como me gusta que me den otras opiniones a mí. No le temo a la parte frívola de perder seguidores o que la gente te deje de ver como una niña buena perfecta porque no lo soy: no soy ni buena ni perfecta, soy una persona que hago mi trabajo como lo hago, y decido mostrarme 100% verdadera con mis cosas malas y cosas buenas. Y ahí se incluyen mis opiniones y mis vivencias, que me hacen pedir o creer en ciertas cuestiones sociales".

"Lo del aborto deja entrever el egoísmo de mucha gente. Escuché a mucha gente decir 'Porque mis hijas jamás'... Bueno, tus hijas. Pero que a mí no me haya pasado... yo no aborté, pero porque no lo haya hecho no voy a ponerme en el lugar de la otra o no voy a querer averiguar, querer saber qué pasa con otras mujeres en mi país. Me parece un montón de información que es loable para meterse y averiguar y, en mi caso, defenderlo".

"Elijo 100% mi persona ante la dicotomía de ser el muñeco creado que la gente ve de mi en lo profesional y que no se pueda tocar con esto. Siento que soy todo y quiero ser un todo. Quiero que la gente escuche mis canciones pero también sepa lo que pienso. No significa que piense igual, pero que sepa qué clase de ser social soy, además de la parte artística".

Lali, la fama y los haters

"Nunca llegué al punto de sentirme lastimada para lo que pude haber sentido en algún momento con el haterismo, la verdad es que siempre se me hizo muy flúo lo de la frustración porque lo vi desde muy chica. Cuando vos crecés en un contexto como el que yo crecí, que fue el contexto de barrio gente laburadora en el que de pronto el vecino se cantaba la vida pero era mecánico porque no podía laburar de la música o no tenía la posibilidad... O mi viejo, profe de fútbol infantil en clubes de barrio toda la vida. Siempre me dijo -porque yo empece a trabajar desde muy chiquita, a los 10 años- que valorara mucho esa oportunidad, porque mucha gente labura de lo que puede, de lo que tiene en frente, y no de lo que quisiera. Hay un montón de gente que obviamente quisiera tener otra realidad laboral o cumplir ciertos sueños que no están cumplidos, o lo que sea. Y siempre lo entendí así, tuve eso claro, pero posta".

"Hay haterismo infundado, porque obvio que alguien me puede decir 'Che, no me gustó tu último disco por esto, esto y esto" y bienvenido, es una critica constructiva... Perfecto, eso sí. Pero la cosa con saña, la cosa infundada, la cosa porque sí, la violencia por violencia - estamos rodeados de eso-, tiene 100% que ver, para mí, desde mi punto de vista, con la frustración ajena. Porque me pongo en ese lugar, te juro que intento ponerme en el lugar de la otra personam y digo 'Estoy en mi sillón abatido porque no tengo la vida que quisiera y veo en el Instagram a este guacho o guacha que mirá la casa que tiene. No me importa si se la ganó, la voy a criticar porque tiene esa casa. No importa si se rompió el culo, no importa. Mira la casa que tiene, trabaja de lo que quiere, es famoso...' Que se supone que ser famoso es una virtud. Todo eso que la gente puede ver... y entonces me pongo en el lugar de tomar la decisión de escribirle, porque una cosa es pensarlo y estar en tu mierda y decir 'No puedo creer, loco, la puta madre".

"Otra cosa es tomar la decisión de expresar tu odio. Me parece un montón, ¿entendés?. La decisión de hacérselo saber, de tener la intención de que la otra persona lo lea y se sienta mal. Me parece recontra rebuscado, y sí o sí pienso que tiene que ver con la frustración, que te ciega, que te pone en un lugar muy oscuro. Entonces, ante eso, nunca llegué al lugar de sentirme mal realmente, nunca me tocó una fibra íntima porque siempre se me hizo muy evidente que esa persona no la está pasando bien para llegar a eso. No llegué nunca a hacer un análisis de si me estaba lastimando o no. A veces decís 'Qué hijo de pu... ¿cómo vas a poner eso?' o 'Qué guacho' o hacés un mini 'Cuánta maldad hay en el mundo', pero ahí se termina y continúa la vida. En mi caso, tengo amigos que se han puesto mal, que han llorado, cantantes o actores que no entienden y les hace mucho daño. Y me parece increíble. Yo nunca llegué a ese lugar, la verdad".