10/04/2018

Kase.O: “Si sos artista, ir por fuera de las tendencias es una obligación”

El rapero español busca completar su círculo.

Unai Bellamy / Gentileza
Kase.O

“Este es mi disco más humano, más Javier”, se le alcanza a escuchar a Kase.O en medio de un torrente de palabras que, a la hora de responder entrevistas, vuelan casi tan rápido como su flow.

Es que el resultado final de El Círculo, su último álbum, lo tiene particularmente entusiasmado. “Estoy mas feliz que nunca con mi forma de rapear”, dice antes de su show en el Luna Park este jueves 12 de abril. “Medí cada palabra para poder defenderla delante de ti, del escenario, de mi padre… Que les haya gustado masivamente me libera para hacer lo que me da la gana”.

Nacido como Javier Ibarra Ramos el 1 de marzo de 1980 en Zaragoza, Kase.O es consciente de su lugar de privilegio en el hip hop en español. “Cuando la gente te tiene como uno de los mejores, cada rima tiene que estar a la altura”, dice el rapero, que comenzó su carrera con Violadores del Verso, grupo formado a mediados de los 90 y considerado clave en la historia del rap de habla Hispana.

“No le creo al artista que no sufre creando. Yo sufro en busca del perfeccionismo. Quiero hacer las mejores rimas, no rimas normales”.

¿Y cómo lográs hacer un disco humano cuando se tiene en la cabeza la presión de ser uno de los mejores?
En un proceso largo, que parte de una hoja en blanco, que es la que genera la primera presión a la hora de crear. Sé que hay muchas expectativas de parte de la gente, que espera de mi parte un canon de arte muy elevado, por eso tengo que ser autocrítico y dar lo mejor. Existe una parte del proceso de que incluye depresión y crisis. Al principio de mi carrera no lo sentía tanto porque imitaba mucho a mis ídolos, quería rapear como Rakim, como si hubiese nacido en Nueva York. Pero el arte tiene que ser algo más, no puedes proyectar una imagen de algo que no eres… y yo me vi en esa tesitura.

¿De qué manera le escapaste?
Cuando entendí que tenía que ser sincero conmigo mismo, saber quién soy y por qué rapeo, entregar algo más que sólo técnica. El rap en español no tiene por qué tener las mismas temáticas y también pude incluir en las letras mis meteduras de pata, mis manchas en el curriculum. Estuve un año sin escribir, gestionando mi mente hasta descubrir en qué punto estaba de mi carrera. Me importaba qué iban a decir los raperos, me horrorizaba eso, pero también quiero rapear para vosotros, romper el público fantasmagórico.

De un tiempo a esta parte, los raperos comenzaron a mostrar también sus puntos débiles. ¿Te dio miedo que tu público no aceptara esa faceta?
No le tengo miedo a mi público, voy a hacer lo que quiera con mi música y no tengo por qué seguir siendo lo mismo. Me interesa enfrentarme a lo que me da miedo. Artísticamente, siento tiene que ser siempre así, no tiene sentido quedarse en lo que te da éxito, porque se supone que estás jugando en otra liga. Si hacés música comercial, sos una cara bonita o una voz bonita y listo. Están el arte y la música comercial, ¿no? Si sos artista, ir por fuera de las tendencias es una obligación.

Kase.O

El camino más difícil…
Sí, pasé muchos dramas en ese proceso. Pero es así, no le creo al artista que no sufre creando. Yo sufro en busca del perfeccionismo, del canon al que quiero llegar. Quiero hacer las mejores rimas, no rimas normales. Quiero volarte la cabeza… Hoy nos bombardean con mucha mediocridad y aún así ves que hay una salida, que las rimas salen… e intentas disfrutarlas. Por eso, primero tiene que gustarme a mí, soy mi público más cabrón. Hoy me encuentro con que las personas que no saben de rap son mis mejores fans y eso es un orgullo. Por supuesto que escribo para sorprender a MCs y raperos, pero ahora también me escucha gente sin ese prejuicio y siento que me ha liberado.

De hecho, en la portada del disco y del single con los adelantos aparece el dibujo de un hombre desnudo, que vendrías a ser vos.
Sí, el adelanto lo hice cuando terminé tres canciones para el disco, tenía ansiedad por mostrárselas al público. En ese momento, la portada era en blanco y negro, con un camino, una persona y una estrella al fondo, el proceso siguiente fue el reverdecer y que la música se llenara de matices. Por eso, el disco terminó teniendo una portada llena de colores y no tan fea como la del adelanto (risas). Marca la evolución de ese trabajo.

Se cumplen 20 años del primer EP de Violadores del Verso. ¿Qué recordás de aquella época y cómo ves, en perspectiva, el camino recorrido?
Lo recuerdo con mucho cariño y nostalgia, fue un momento muy significativo para nosotros. Con Violadores pasamos de hacer maquetas muy under a que los discos salgan por una discográfcia en formato CD. Yo venía de hacer cassettes, estábamos fascinados con esa posibilidad  de jugar en primera división. Fue una sensación de haber dado un gran paso, de decir “Estamos aquí”. Obvio que las temáticas que abordábamos con 17 años no son las mismas que ahora: era más inconsciente y tenía más energía. Ahora es distinto y parecido, todavía siento los mismos nervios a la hora de pensar una letra y de intentar sacar un flow increíble.