02/05/2018

Gang of Four: "Somos mucho más que un panfleto político"

La leyenda del post punk tiene algo que decir en la era Trump.

Gentileza
Gang of Four

Mucho más allá de la canción de protesta: si los cantautores de los 60 comunicaban mensajes revolucionarios en formas tan conservadoras como la canción de protesta, Gang of Four llevó sus pensamientos políticos directamente a la música y se propuso organizar el sonido según sus ideas progresistas y libertarias. El resultado: post punk británico y socialista modelo 1977.

"Nunca fuimos muy melódicos", se sincera Andy Gill, cantante, guitarrista y miembro fundador de Gang of Four, que se presentará en Niceto el lunes 14 de mayo, como parte del ciclo Inde Fuertes. "Todo tenía que encajar y estaba muy planeado. Nos importaba adónde iba el beat, dónde poner el hi-hat abierto, dónde los acordes y dónde el bajo. No era muy convencional eso, las bandas grababan siempre a partir de las guitarras y las melodías, el resto iba al fondo".

Formado en los pasillos de la Universidad de Bellas Artes de Leeds, Gang of Four (que debe su nombre a una facción política de la China comunista) se hizo lugar en la escena con su combinación de una ideología clara, un sonido estridente y una marcada influencia del funk más purista. Como si James Brown fuera el presidente el centro de estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales. De la mano de Entertainment! (1979), su primer disco de estudio, no solo se posicionó entre lo más destacado del momento, sino que se convirtió en una banda ineludible del género.

Casi 40 años después, Andy Gill continúa editando música bajo el nombre de Gang of Four y parece no haber perdido las mañas: Complicity, su EP más reciente, tiene en su portada la foto de Ivanka Trump, y un tema dedicado a ella y su padre Donald. "No es ofensivo hacia ella, es más bien una crítica a Donald Trump desde la perspectiva de Ivanka y citando sus frases", explica el cantante. "En definitiva, es más gracioso e interesante lo que ella tenga para decir que lo que pueda decir yo".

Cuando empezamos, para mí fue como encontrar un nuevo lenguaje, en todo sentido. El estallido del punk rock fue un acto en sí mismo, que nos definió a todos.

De alguna manera, es lo que se espera de Gang of Four: que tengan algo para decir sobre la actualidad política y social. ¿Te sorprende que todavía surja efecto ese tipo de mensajes?
Creo que siempre se considera que Gang of Four somos progresistas y de izquierda, de algún modo. Todos saben más o menos eso, pero funciona porque somos mucho más que un panfleto político. No andamos agitando la bandera y tocando redoblantes; nuestra música es mucho más sútil que eso, es observacional. La idea es tratar de mirar como funciona uno mismo, o nuestros amigos y familiares, en cada contexto social. Es algo descriptivo. Las cosas cambiaron mucho aquí en el último año con la situación del Brexit, el debate reciente sobre Facebook y cómo manejan tu vida y tus datos personales...

Ustedes siempre fueron muy críticos de la influencia de los medios y la manipulación de la información. Todo eso, lejos de desaparecer, se ha maximizado.
Sí, parece que cambiaron un montón cosas pero nada cambió demasiado, en realidad. Creés que los cambios tecnológicos son extraordinarios, pero cuando mirás la situación, todo es igual. La influencia de los medios de comunicación en los 50 y la influencia ahora es similar, antes era un diario de papel y ahora el que leés en la computadora. O cuando entrás a Facebook, que es un arma de doble filo, por un lado parece democratizar la información, pero en realidad sólo ves y reafirmás lo que ya pensabas, no ves contraargumentos. En un mundo perfecto, Facebook sería liberador y democratizador, hoy lo es de manera muy excepcional. Twitter probablemente sea menos culpable porque no te dirige sólo a cosas que el algoritmo cree que vos querés.

En lo musical, ¿ves que exista algo que pueda dar cuenta de este presente y representar ideas alternativas desde el sonido como hicieron ustedes?
No sé, no puedo pensar en algo parecido, éramos muy inusuales en muchos aspectos, es gracioso eso. Creo que en los 90 hablar de política se volvió algo fuera de moda y los músicos pensaban que iban a aburrir a la audiencia si hablaban de eso, aunque en términos de sonido muchas cosas que hicimos nosotros se tomaron en esos años. Ahora me resulta interesante Frank Ocean, que nos sampleó (N. de la R.: "Futura Free" contiene un sampleo de "Love Like Anthrax") y que dijo que está interesado en meterse más en cuestiones políticas.

¿Qué recordás del final de los 70 y la escena post punk? ¿Fue tan excitante como se la ve a la distancia?
Sí, realmente lo fue. Cuando empezamos, para mí fue como encontrar un nuevo lenguaje, en todo sentido. El estallido del punk rock fue un acto en sí mismo, que nos definió a todos. Empece a escribir canciones y quería definir mi manera de decir las cosas, estábamos trabajando en los temas de nuestro primer disco y de pronto nos pusimos funky, encontramos algo nuevo ahí. Cuando nos formamos, yo apenas tenía 20 años, era una persona muy distinta de lo que fui después, obvio, porque siempre sos la persona que vivís en ese tiempo. En ese momento era el principio de la pelea entre derecha e izquierda en Gran Bretaña, y las canciones se escribían en ese contexto. Tal vez no sobre eso puntualmente, sino sobre las ideas, las historias detrás de los eventos.

Y Entertainment! es tal vez uno de los discos que se hace cargo de discutir ese estado de las cosas en la época.
Creo que la idea de la banda fue grabar teniendo en cuenta ese concepto de entretenimiento y qué significaba en ese momento. Cuando en los 70 hablabas de entretenimiento, lo que se te venía a la cabeza eran los comediantes de la BBC que hacían chistes sexistas y racistas, o bandas pasatistas que tocaban una música de mierda. Entonces pensamos en que nuestra música fuera un contraste a eso. Hicimos algo que podía sonarte familiar pero que, a la vez, nunca habías escuchado antes. Por eso el signo de exclamación al final.

Los Red Hot Chili Peppers dicen haber robado una canción completa de Gang of Four, pero nunca dicen cuál. ¿Te lo dijeron a vos cuando los produjiste?
Bueno, en mi opinión fue más de una (risas). Siempre me dicen que "Not Great Men" fue la canción que los inspiró a formar el grupo y por eso me pidieron que les produjera el primer disco. Por eso es obvio que se nota la influencia. También escuché a Trent Reznor decir que lo habíamos influido, y lo mismo con Tom Morello y St. Vincent.

Siempre se destacó que estaban interesados en la lucha feminista. ¿Creés que ha cambiado la imagen del rockstar como macho?
Bueno, es gracioso eso, porque éramos amigos de The Raincoats, que eran todas mujeres, y ellas nos criticaban por ser demasiados masculinos. Decían que la estructura de sus canciones era flexible, maleable y que podía reconvertirse de distintas formas, mientras que las nuestras eran muy rígidas, lo cual era una forma masculina de hacer las cosas. Creo que esa idea era genial, tenían una forma de ver y pensar el rock muy original. Yo soy un nombre normal, con todo lo que eso implica, hay muchas cosas que nos vienen dadas por ser hombres, pero eso no debe detenerte para hablar y hacer visibles las injusticias que viven las mujeres. De hecho, "It's Her Factory", que es el lado B de "At Home He's a Tourist", estaba inspirada en una publicidad de mierda que decía que el lugar de la mujer era limpiar la cocina y tener niños, por eso le pusimos ese nombre. La forma en la que la sociedad se construye a sí misma es algo muy serio, pero también te da material para ironizar sobre eso, podés reírte de algo que te enferma.