25/11/2021

Eterna Inocencia: “Somos un satélite de una galaxia que ya no existe”

Punk en Obras, la historia continúa.

Math Magritte / Gentileza
Eterna Inocencia

Un camarín lleno de dudas y miedos. Lo que habitualmente es alegría y camaradería se transformó en una nube oscura que se posaba encima de los músicos de The Offspring, BBS Paranoicos y Eterna Inocencia. “¿Y si esta es la última vez que tocamos en vivo?”, se preguntaban los integrantes del grupo de punk argentino. En el escenario los esperaban miles de fans chilenos apretados, sudados, compartiendo vasos de cerveza, lo de siempre, pero afuera del estadio los esperaba una escena de ciencia ficción.

Era el 14 de marzo de 2020, se habían cerrado las fronteras, aunque no para los países limítrofes, por eso habían podido viajar los Eterna Inocencia, pero los músicos tenían razón: iba a ser la última vez que tocaban en vivo por mucho tiempo. Al regresar de Chile, fueron de los primeros en someterse al protocolo de aislamiento con cuarentena obligatoria para toda persona que ingresara a Argentina; un par de días después, todo el país estaría confinado. “Sentía que era el último recital de la banda. Lo vivimos muy a flor de piel”, dice Gillermo Mármol, cantante y compositor de Eterna Inocencia que este viernes 26 de noviembre se va a presentar en el estadio de Obras Sanitarias por primera vez desde aquel último recital trasandino.

Además de sostener desde hace más de 25 años uno de los proyectos independientes más interesantes de la escena punk argentina, Mármol también es docente. Es director de un colegio secundario en Quilmes, lo que dispara dos observaciones. La primera es que por su vocación docente, trata de ser lo más explicativo, paciente y contundente en cada respuesta, casi sin dejar un cabo suelto; la segunda: ¿El director de tu colegio tocó alguna vez en Obras?

Los chicos están súper inquietos, están recuperando espacios para socializar después del año y medio que tuvieron, que fue una situación claramente traumática y no debe ser subestimada. Están muy inquietos y es un gran momento para escucharlos

Hagamos una elipsis temporal desde el último recital ¿Dónde están hoy?
Hacía prácticamente seis años que no editábamos nada de material nuevo y fue un parate que nos permitió salir de la pandemia con todo listo para presentar un disco nuevo en 2022 que ya está teniendo algunos simples de adelanto [“Cosas por hacer” y “Despedida”]. Tratamos de dar un mensaje que acompañe, que invite a pensar que no todos los tiempos son inmutables. La pandemia dio una sensación de inmutabilidad, que esto iba a ser así toda la vida. El nombre del disco va a ser No bien abran las flores, ya desde el vamos tiene un mensaje de acompañamiento, de renacer.

Eterna Inocencia se caracteriza por pensar incluir una búsqueda visual en el arte de los discos, incluso texturas en el packaging. Todo esto parece importarle cada vez menos a la industria mainstream. ¿Cuánto suma o resta ir en contra de lo que impone el mercado?
El nuestro es un viaje quijotesco que está inmerso en su propia lógica y en su propia locura. Eterna está rodeada y construida a base de prácticas que por lo general no suele ser lo que una banda piensa como proyecto, más bien lo contrario. Pero en Eterna da resultado. Al pensar la obra en el sentido integral probablemente la gente elija otra dinámica de escucha. No me imagino a todo el mundo escuchando un disco entero, cada uno va salpicando en su propia lista, la cosa es que se te haga difícil decidir cada tema. Como pasa mucha agua debajo del puente, por lo general nosotros terminamos muy conformes con cada una de las canciones, así que en cierta forma lo que proponemos es un recorrido conceptual.

Muchas bandas comenzaron a tocar apenas pudieron, otras incluso adoptaron el formato del streaming para mostrarse activos durante la cuarentena, pero ustedes esperaron y ahora llegan a Obras por primera vez. ¿Cómo decidieron este regreso?
Cuando se habilitó la posibilidad de volver a tocar, entre septiembre del año pasado y marzo de este año, nosotros no la tomamos porque veíamos que el esquema de vacunación todavía no estaba avanzado y pensábamos que no era prudente exponer a la gente a un contagio masivo. Así pasó todo el verano de 2021, fueron más de 400 días sin tocar y ahora nos vamos a presentar en uno de los escenarios más emblemáticos de Buenos Aires. Nosotros disfrutamos mucho el momento previo, porque toda la vida nos movimos en base a los preceptos de hacer las cosas nosotros mismos.

Ese es un buen punto, porque hacer un recital de estas características de la mano de una compañía grande es una cosa, pero hacerlo de manera independiente es otra. ¿Qué significa ser un artista independiente hoy?
Es tener una dinámica de trabajo donde estás en todos lados por una cuestión pura y exclusiva de placer y de haber estado haciéndolo toda la vida, pero con un equipo de trabajo que tiene mucha libertad para hacer. Con esto quiero decir, yo no voy a estar el día de Obras contando tickets y después subirme a tocar. Esa no es la lectura de lo que es ser independiente sino armar un equipo de trabajo que responda a esa lógica de pensar. Hay ciertos caminos que a Eterna no le funcionarían de otra manera, este es uno. Ojo, no renegamos de las herramientas, hoy estamos en todas las plataformas, eso por supuesto, pero la edición del disco es únicamente en vinilo, no es porque ahora esté de moda el vinilo, nosotros editamos desde el 97, cuando estaba totalmente devaluado. Esta manera de hacer las cosas es una decisión que ya no va a cambiar. Eterna Inocencia funciona como un satélite de una galaxia que ya no existe. Pero funciona.

¿Te considerás un punk?
Dentro de nuestra vida aplicamos un montón de preceptos del punk ligados al “hazlo tú mismo”. En las acciones cotidianas tratamos de fomentar esa forma de hacer las cosas. Si el punk está asociado a cuestiones estéticas, probablemente no dé con el estereotipo de un punk. Pero creo que la actitud de cómo encaramos el proyecto en particular y la vida en general hacen que sí, claramente, me considero un punk.

Tu vocación docente hace que tengas una llegada directa con chicos y chicas a los que este tipo de música parece interpelar mejor que a cualquier otra edad. ¿Lo notás?
Los chicos están súper inquietos, están recuperando espacios para socializar después del año y medio que tuvieron, que fue una situación claramente traumática y no debe ser subestimada. Están muy inquietos y es un gran momento para escucharlos, ver cuáles son las propuestas que están circulando, que en gran parte se condice con la ampliación de derechos que se dieron en estos últimos años. Tema aborto, veganismo, feminismo, cuestiones muy puntuales que ya formaron parte de la escena hardcore-punk y hoy están arriba de la mesa a modo de debate, ya instalados dentro del imaginario social. En ese sentido para mi es muy esperanzador, más allá de las diferentes posiciones que haya al respecto, porque esto también es importante. El aula y la escuela son un microuniverso y ahí convive la diversidad.

Decís que la situación por la que pasaron no debe ser subestimada, ¿en qué sentido lo decís?
En el sentido de que tenemos que estar atentos a las exigencias que se les imprimen a los chicos en esta última etapa como si nada hubiera pasado. Todos pasamos por la misma situación, pero bueno, vos me estás preguntando y yo trabajo todo el tiempo con adolescentes y es el principal motivo de mi preocupación. Hay que tener una mirada positiva de la vida, recién estamos saliendo de esto, sobre todo los que sobrevivimos. A mí se me murió el representante legal en el colegio, que es como mi mano derecha, alguien con el que yo hablaba todo el día. Hay que celebrar la vida, esto fue así y todos somos unos sobrevivientes. Esto fue el desembarco en Normandía, literal.

No deben haber muchos alumnos que puedan ir a ver al director de su colegio tocar en Obras. ¿Se sorprenden cuando te descubren como músico?
Es lo que suele ocurrir. Te da un nivel de llegada fantástico con los chicos. Entienden que hay por lo menos un vector que te conecta. Yo realmente, si lo pienso en perspectiva, digo bueno, si mi director era el cantante de una banda de rock que iba a tocar en el estadio de Obras… a mí me hubiera encantado. Eso pasa mucho, en líneas generales, aunque no es algo que todos los chicos admiren, pero sí, por supuesto, con algunos tenés una afinidad mayor, que son los que se interesan por eso, como nos pasó alguna vez a nosotros.

¿Qué recitales en Obras recordás haber visto cuando tenías la edad de tus alumnos ahora?
En primer lugar pongo el primer concierto de Public Image Limited, P.I.L., en el año 92. Eran mis primeras experiencias en concierto, así que tuvo una carga emotiva importante. Por supuesto, cualquiera de los conciertos de Ramones que se hayan dado ahí. Y en el plano local, no los viví pero recuerdo todos los Obras de Sumo y por lo tanto tengo una simpatía importante por Las Pelotas como continuadores. Tengo una especial conexión con ese primer momento de Las Pelotas, he acudido a esos primeros recitales y tengo un gratísimo recuerdo.

Y ahora les tocará dejar ese buen recuerdo a ustedes.
Obras fue escenario de un montón de conciertos memorables de cientos de bandas que nosotros mismos pudimos vivenciar. Nos sentimos dichosos de ser tributarios y acumuladores de tanta buena energía, porque si hay algo que tiene Obras es eso. Conciertos memorables que si nos vuelve, al menos una mínima partícula, se van a notar en estas dos horas de concierto, así que la vamos a disfrutar.