19/11/2021

Estelares: “Hemos sido muy responsables con nuestro oficio”

Un cuarto de siglo en un extraño lugar.

Estelares

En el universo de Estelares el tiempo corre a una velocidad distinta. Desde su formación en La Plata y la aparición de Extraño lugar, su álbum debut de 1996, los factores se alinearon para que el recorrido del camino fuera lo menos lineal posible: su álbum siguiente, Amantes suicidas (1998), se publicó por un sello que cerró sus puertas poco después de su lanzamiento, lo que dejó a la banda en un limbo discográfico mientras daba forma a los demos de su sucesor. Esa incertidumbre duró algunos años, hasta que en 2003, la banda liderada por Manuel Moretti logró dar forma a Ardimos, el primer paso para abrirse camino tras tanto tiempo fuera del radar. El escalón siguiente, Sistema nervioso central, redobló la apuesta con un cancionero de raíz rockera pero sensibilidad popular, el aporte de Pity Álvarez y Jorge Serrano como invitados, y tres hits (“Aire”, “Ella dijo”, “Un día perfecto”) de largo alcance.

Las cosas se mantuvieron parecidas con Una temporada en el amor (2009) y El costado izquierdo (2012), y nada parecía cambiar el rumbo, hasta que en 2013 los 20 años de su formación fueron el argumento válido para llegar por primera vez al Teatro Gran Rex, al que no volvieron con Las antenas (2015), pero sí con Las lunas seis años después. En ese espacio intermedio entre la figura de culto y la masividad hecha y derecha, Estelares navegó lo suficiente como para desembarcar este sábado por primera vez en Obras. La fecha adquiere un carácter simbólico doble no solo por ser a 25 años de la publicación de Extraño lugar, sino además que la fecha elegida da título a una de las canciones clave del álbum: 20 de noviembre. “Es lo que somos y somos un poco lentos. Yo ni siquiera lo veo como un Obras, vivo un show más. Es cierto que la banda ha crecido, pero sigue siendo un paso más”, dice Moretti para explicar el lugar que ocupa esta presentación en su mente, mientras da forma al repertorio del noveno disco de Estelares, que verá la luz en 2022. 

 ¿Cuál es la celebración del show en Obras? Nada, la diaria, que no te estás depreciando. Si me decían que iba a llegar así, no solo te firmaba, sino que te pagaba.

¿Por qué hacés esa distinción?
Siguen ocurriendo cosas muy difíciles de explicar, porque para mí hay un público que conoce a Estelares y lo quiere mucho, otro que no lo conoce y disfruta de algunos hits, y otro que se cree que Estelares es solo los hits radiales. Esa dinámica nunca termina de confluir en un gran número de gente. Vamos de a un paso, o medio paso: esa es nuestra manera de trabajar. Una de las razones por las cuales disfruté de estos últimos discos es porque estoy en mí y en cómo suena la banda, y después si hay repercusión... El punto es cuando creíste que alguna vez ibas a ser para 10 mil o 15 mil personas, que eso lo sabía desde antes que no iba a ser así.

Sin embargo, en los últimos años vos hiciste una distinción de Estelares no como una banda de rock sino de música popular...
Es muy difícil decir eso en el rock, muy difícil de comprender. A mí me gusta Sandro desde antes de que escribiera canciones. Yo estas cosas las dije hace 30 años y recién ahora algunos las entienden.

También es cierto que ese Sandro no estuvo desde el principio en tu manera de escribir, al menos tan explícitamente.
A mí me parece que a "América" (Nota: publicada en 2003, pero escrita en 1991) si le ponés radio se convierte en una canción recontra popular. Son situaciones que se dan según el sujeto, no sé cómo explicarlo. Yo sé que escribía canciones populares, nunca me prendí de una cosa distinta. Mi naturaleza es escribir cosas intimistas, cartas, y meterle melodía. Después, este ejercicio de la canción popular lo tomamos y está bueno, porque es el lugar menos fácil para mí. A mí me das y salgo escribiendo canciones oscuras.

¿Por más que haya sido algo formativo tuyo?
Totalmente.Te paso todos los demos y cualquiera se da cuenta, voy más a cosas oscuras. Otra cosa es el ejercicio de "y qué no sabés hacer?". Siempre jugás por la derecha, cambiá a la izquierda, te diría (Juanchi) Baleirón. Ok, ¿quieren que cambie a la izquierda? Ojo que por ahí me empieza a salir bien (se ríe). Tengo un oficio que tiene una retraducción de cosas, y la verdad es que a mí no me resulta fácil poner en palabras todo lo que ejercitamos y hacemos, pero creo que en el último disco se nota mucho en temas como “Horneros cantantes”, que es un riff de rock con estribillo de canción melódica. 

¿Y de dónde viene esa necesidad?
Es la manera de sentirme a gusto con la sensación que tengo. Vengo de la conciencia absoluta de la aridez de vivir, un tipo que tenía muchísimos problemas, y pasé de no tener nada a construir una familia y tener el amor de dos hijas. Hay algo que es difícil de contar, entonces en las composiciones tratás de poner esa aridez, ese agridulcismo, que a veces se pesca y a veces no. Por eso en temas como “Es el amor” tengo todos los ejercicios hechos: el leit motiv, el verso inicial, el puente disminuido y un estribillo medio Club del Clan. Si me corrés, te digo que es la mejor composición que hice. Imaginate decirle eso a los fans de Estelares, se van a poner locos. Es un absurdo para mí, pero tengo que desvivirme para explicar eso y que alguien lo comprenda. Es imposible, porque es algo íntimo mío. Hay una media que es que no puede haber frescura y alegría en una canción de rock. ¿Y quién dice eso, dónde está escrito?

Estelares

¿Tuviste que aprender a librar esa batalla ahora de no ceder a esos cánones o es algo de siempre?
¿Viste que hay una pregunta que dice qué canción te da vergüenza? A mí nunca me dio vergüenza ninguna, porque lo que me gusta, me gusta y me chupa un huevo. Y no es de ahora, desde que me picaba era así. ¿Qué me están preguntando? ¿Sabés qué me gustaba cuando era pendejo y que me encantaba? Teníamos 15, 16 años, recién empezábamos a escuchar rock con Crimson, Bowie, y a mí me encantaba "In the Navy" (la canta). Otra defensa que ya no hago más pero la hice por mucho tiempo es que ABBA es lo mejor del mundo. ¿Por qué? Porque la calidad melódica y armónica de ABBA es excepcional. Ya no pasa porque están recontra consagrados, pero antes no lo podías decir, era una discusión que no podías dar. 

En todo este tiempo experimentaste una transformación como cantante. ¿Qué te pasa cuando escuchás al Manuel de hace 20 años?
Ese es uno de los elementos que más me gustan de los últimos dos discos: el intérprete. Estoy muy contento, me pongo a componer y a cantar y me gusta cómo me escucho, eso ha cambiado bastante. El otro día estaba escuchando Amantes suicidas y mi hija me dijo "Ese no sos vos, papá". Me tuve que cambiar porque no me gustaba, pero eso me pasó después de Sistema Nervioso Central que hicimos 15 mil giras y la voz estaba afectada con vibrato porque no llegaba a las notas o no tenía aire. Me alegro de haberme ido de ese lugar, porque trabajé para irme de ese lugar. Ahora me gusto, antes no. Ahora, cuando componía y grabábamos, para mí estaba bien. Será que encontré un lugar de trabajo que me enorgullece, que los 25 años de alguna manera son el respaldo de cómo laburamos. Ahora me gusta la banda, me gustan los discos, me gusta cómo interpretamos, me gusta el vivo, ya con eso es un montón. 

En varios de tus discos rescataste canciones que habías escrito a los comienzos de Estelares o incluso antes. ¿Cómo te sentís cantando lo que escribiste tanto tiempo atrás y con otra mirada?
Cuando vos, por más que vivas como yo viví por mucho tiempo como un tipo deshabitado, desesperado por más que no lo sepa nadie, y ahora tenés una vida en la que hay muchas cosas que te gustan, es difícil explicarlo porque son dos mundos completamente diferentes. Yo solo sé que me fui del agujero y no voy más. Lo conozco de memoria, no tengo problema, puedo dar una vuelta si quiero pero no voy más. Es hermoso. Me llevo bien con todos los que fui. No estoy en conflicto con ese Manuel. Le debo un montonazo de cosas. Lo acompaño, pero es muy diferente. Y yo creo que compositiva y armónicamente, soy mejor ahora. A lo mejor algunos se sentirán como más desahuciados, pero personalmente yo me siento más completo ahora, mucho más orgánico. 

¿Era un proyecto a largo plazo Estelares?
No, y eso lo sé recién ahora. El otro día, una fotógrafa muy amiga mía, Julieta de Marziani, me fue a ver a un show y me dijo "Tenés rejuvenecida la voz", y yo lo sé. Imaginate. Este siempre fue mi elemento de defensa ante el mundo, escribir canciones. No terminé internado porque escribo canciones, entonces yo siempre pensé que esto iba a existir siempre, pero no pensé que iba a llegar a la edad que tengo, y mucho mejor que antes. No sé si cuando arrancamos había algo importante, porque yo no sabía hacer otra cosa. En el 2003 yo no tenía qué comer: íbamos diez años y vivía de prestado, pero no dejé de escribir canciones y hacer maquetas.

¿En todo ese tiempo no te tentó hacer algo por tu cuenta?
El disco que hicimos ahora, igual que Las lunas, tranquilamente los podría haber sacado solista, qué novedad. ¿Pero qué es Estelares? Es ese bandón, boludo. ¿Quién toca como Javier, como Pali, como Víctor, como el Rata o Guille? Son monstruos. Son 25 años que hemos defendido a Estelares rotos, quebrados, sin un mango, peleándonos. Mucha gente, como escucha las canciones de las radios, te toma por comercial de mierda y bla bla bla, pero después ven a Estelares en vivo y dicen “Che, esto suena de la puta que los parió". Imaginate que yo subo a cantar con una tranquilidad enorme... es impresionante. Quizás algún día piense en entrar y grabar algo distinto, pero necesito seguir aprendiendo de este audio de banda, porque me enseña como cantante. Para mí la banda tiene para dar un montón más, y quizás el día en que dé un montón más y siga mejorando, en lugar de meter 1500, vamos a meter 2500 (se ríe). ¿Cuál es la celebración del show en Obras? Nada, la diaria, que no te estás depreciando. Si me decían que iba a llegar así, no solo te firmaba, sino que te pagaba. Con esta banda, con nueve discos, con todo esto... Hemos sido muy responsables y muy amorosos con nuestro oficio, eso es lo más cierto de todo.