03/11/2015

Editors: "Hacer el mismo disco una y otra vez es la definición de locura"

El guitarrista Justin Lockey explica qué hay detrás de "In Dream".

A mediados de 2005, Editors irrumpió en la escena británica a fuerza de un post punk marchante guiado por la voz cavernosa de su líder, Tom Smith. Los elogios a su debut, The Back Room, no tardaron en llegar, como también las objeciones, al ver en el grupo la versión europea de la propuesta de Interpol. Quizá por eso, el grupo redobló la apuesta a los dos años con An End Has a Start, en donde expandió su sonido y agregó sensibilidad pop a su visión melancólica del mundo. Esa necesidad de constante cambio se hizo manifiesta en su tercer trabajo, In This Light and On This Evening, en el que Editors le quitó protagonismo a las guitarras y puso al frente sintetizadores y máquinas, con una propuesta mucho más oscura y abrasiva.

En los albores de la grabación de su cuarto disco, el guitarrista Chris Urbanowicz, una pieza clave en el sonido del grupo, abandonó el barco. Para llenar el lugar vacío, Editors convocó a Justin Lockey, y también al multi instrumentista Elliott Williams. El resultado de esa experiencia fue The Weight of Your Love, un álbum cuyas intenciones se quedaron a mitad de camino, principalmente por el cambio forzado de personal.  “Todo eso fue un período de adaptación. Éramos los cinco en una habitación intentando hacer que la cosa funcionara. Todo eso sirvió para empezar el renacimiento de Editors como una banda nueva en vez de que sea una cosa de ‘los nuevos y los viejos’”,  explica Lockey.

Ahora, el grupo tiene entre sus manos el flamante In Dream. El disco es el quinto de su carrera, y busca hacer borrón y cuenta nueva con su antecesor. Las canciones del álbum retoman el sonido sintético de su tercer trabajo, pero también recuperan el espíritu luminoso de sus comienzos. Haber logrado volver a sonar como un grupo ajustado revitalizó al grupo, según su guitarrista. “Vamos a girar, mucho. Aprovecharemos para desarrollar ideas y ver adónde nos llevan. Espero poder llegar a América latina, porque realmente tenemos muchas ganas de ir hasta allá”, promete.

La belleza de estar en una banda como esta es que no hay respuestas equivocadas a la hora de pensar cómo encarar una canción

Grabaron In Dream completamente aislados en el medio de Escocia. ¿Hubo alguna razón especial detrás de esta elección?
En el disco anterior grabamos en Nashville, en un estudio bastante típico, una experiencia demasiado normal. Giramos por el mundo un par de años y, al terminar el tour en 2014, decidimos empezar a escribir de nuevo. Elegimos este lugar al oeste de Escocia, en el medio de la nada, porque pensamos que podía ser un buen lugar para trabajar juntos. Viajamos hasta allá y llevamos el equipo mínimo indispensable para grabar, y eso de a poco se convirtió en el disco. Lo concebimos accidentalmente, pero salió bien. Prescindimos de todo lo que necesitábamos para grabar y el disco salió mejor gracias a eso. La escasez de recursos te da límites y decidimos trabajar justamente con ellos.

El disco da la impresión de ignorar a su antecesor y plantear la continuación de In This Light...
Totalmente, están esos elementos de electrónica que hacen que pueda vérselo así. Quien vea el catálogo de Editors en su conjunto, verá a los tres primeros discos como un todo y que el cuarto representa el cambio. Este es el quinto, que equivale a la continuidad del grupo. Podés encontrar un denominador común en todos ellos, pero nos aburrimos si hacemos el mismo disco una y otra vez. Tenés que desafiar a tu séquito de fans. Si sacás el mismo disco una y otra vez, todos se van a aburrir. Ellos y nosotros. Hay que buscar siempre nuevos sonidos.

Más allá del título, hay un concepto constante sobre los sueños a lo largo del disco.
No suelo profundizar demasiado en eso cuando miro al disco, porque las letras se prestan a distintas interpretaciones y cada uno va a verlas desde su propio lugar. Sí sé que hay un tema central, el de los sueños, no sólo en las letras, sino también en la música, y creo que eso llevó al título. Pero no es un gran concepto que tuviéramos de antemano para saber adónde ir con el álbum, sino que las canciones fueron llevando hasta eso.

En este disco experimentaron mucho con sintetizadores y máquinas de ritmo antiguos. ¿Hubo algún otro elemento que les hubiera gustado sumar?
No sé, depende del tiempo y del espacio, y qué cruza por la cabeza de cada uno en ese momento.La belleza de estar en una banda como ésta es que no hay respuestas equivocadas a la hora de pensar cómo encarar una canción. Si funciona para la composición, funciona para nosotros. Seguiremos la progresión en la que estamos, y dejaremos que el próximo nos lleve adonde nos quiera llevar. Tenemos pensado estar de gira un buen tiempo con In Dream y, por lo general, cuando pasás tanto tiempo presentando un álbum, lo último que querés es hacer el mismo disco otra vez.

¿Creés que la diferencia entre The Weight of Your Love e In Dream tiene que ver con que antes querían intentar llenar un espacio vacío y ahora esa preocupación no existe?
No necesariamente, porque nunca tuve la idea de reemplazar a nadie. No quería entrar a tocar como Chris, eso sería bastante estúpido y también bastante aburrido. No toco como él y no es mi objetivo copiar a otro guitarrista. Lo que él hace es buenísimo, pero no es lo que quiero para mí.

De hecho, las guitarras ahora tienen otro rol que antes no tenían.
Es inevitable. Aunque dos guitarristas toquen lo mismo, va a sonar distinto, y Editors en sus comienzos tenía un sonido distintivo muy bueno para ese momento. Pero no es algo con lo que puedas hacer seis discos seguidos, puede ser un puto dolor de cabeza. Creo que por eso hicieron el tercer disco con ese tono más electrónico, porque como músico no sos el mismo de un momento a otro. No creo que sea astuto hacer el mismo disco una y otra vez. Es un poco la definición de locura, de hecho.