07/11/2018

Death Cab for Cutie: “Nos mantenemos abiertos a lo que nos moviliza creativamente”

La banda liderada por Ben Gibbard se toma la canción como algo Personal.

Eliot Lee Hazel / Gentileza
Death Cab for Cutie

Si algún día se hace una biopic de Death Cab for Cutie, habrá algunos hechos que los guionistas no podrán dejar pasar en su afán de ponerle algo de picante al film. Por ejemplo, que el cantante Ben Gibbard haya estado casado durante tres años con la actriz Zooey Deschanel. O que haya abandonado todos los vicios para dedicarse a la ultramaratón (ha llegado a correr 100 kilómetros). O, más cerca de lo musical, la partida del guitarrista y productor Chris Walla, que durante casi dos décadas fue el complemento ideal para el líder de la banda.

Pero no es demasiado para sostener una de esas películas a las que echa mano Hollywood cuando se les acaban las secuelas: casi todo en la historia de Death Cab for Cutie tiene que ver con las canciones. Así nació la banda, de hecho, cuando Gibbard grabó solito y solo el cassette debut You Can Play These Songs with Chords (1997). Fueron las canciones, también, las que atrajeron a los demás integrantes, y las que convirtieron al entonces cuarteto primero en un emblema del indie y luego en un nombre importante en la escena estadounidense (especialmente a partir de la aparición en programas como The O.C., Six Feet Under, CSI: Miami y Californication, y películas como Los rompebodas). El éxito de Transatlanticism (2003) fue el que atrajo al sello Atlantic -el juego de palabras no fue planeado-, donde dos años más tarde multiplicaron el suceso con Plans.

Y también son las canciones -más específicamente, las del flamante Thank You for Today, publicado a fines de agosto- las que traerán por primera vez a Death Cab for Cutie a Buenos Aires, para ser parte del Personal Fest este domingo. “No podemos creer que nos haya tomado tanto para finalmente ir hasta allá, así que estamos muy emocionados de poder ir”, le dijo a Silencio Nick Harmer, el bajista histórico del grupo. “Escuché muchos relatos fascinantes de amigos que fueron a tocar en varios países de Sudamérica. Nunca fui ni de vacaciones, así que no sé qué esperar. Seguramente demande leer bastante para poder recorrer la ciudad y sacar fotos, y conocer todo lo que Sudamérica tiene para ofrecer. Trato de mantener mi mente abierta y dejar que todo fluya”.

No quiero vivir en un mundo en el que la bondad, el amor, la comunión y el preocuparse por el otro sea una posición que uno tenga que tomar y defender, simplemente es como debería ser.

Thank You for Today trata sobre los cambios. ¿Tendrá algo que ver con el hecho de que ahora tienen más de 40 y llevan en Death Cab for Cutie más de la mitad de sus vidas?
Bueno, Ben escribe todas las letras, pero una de las cosas de la que siempre estuve muy orgulloso es cómo él compone y escucha. Trata de escribir letras que reflejen bien el momento de la vida que está atravesando y al estar en la banda desde hace tanto tiempo, hace que yo esté atravesando esos mismos períodos al mismo tiempo. Por eso, este disco tiene mucho que ver con los cambios: atravesamos algunos bastante obvios, como la partida de Chris Walla mientras hacíamos Kintsugi (2015), y que ahora tenemos dos miembros nuevos. Hubo muchos cambios en la banda y, al mismo tiempo, crecés y ves que el mundo a tu alrededor también cambia, así que eso influye en cualquier cosa que escribas, sin duda.

Chris dijo que ya no se sentía representado por las composiciones de Ben a determinado punto. No sería tu caso, por lo que mencionaste.
Sí, exacto. Siempre me sentí muy conectado con las canciones y las letras que él escribe. Ben es muy abierto y colaborativo a la hora de elegir las canciones cuando hacemos un disco. Graba montones de demos y como banda nos sentamos a debatir cuáles son las canciones con las que conectamos todos. Dentro de ese proceso, pude elegir canciones en las que sentí que tenía una conexión especial y me representaban. Siempre me pareció raro que Chris dijera eso, porque para él era igual, pero llegó a un punto en su vida en el que ya no se conectaba con la música que estábamos haciendo, pero no fue mi caso.

Thank You for Today fue el primer disco que hicieron sin Chris, que además de ser un integrante del grupo había sido el productor de todos los álbumes hasta Kintsugi. ¿Les generó alguna clase de temores no contar con él?
No sé, evidentemente estábamos llegando a un punto donde ya no daba para más. Empezamos a grabar Kintsugi con Chris como productor y creo que se dio cuenta muy rápido de que no quería ocupar ese rol. Creo que estaba buscando una manera de desligarse de varias de las decisiones artísticas de la banda al sugerir que grabásemos con Rich Costey, y después que terminamos de hacer el disco y estábamos todos muy conformes con el resultado final, dijo que no quería ser más parte de la banda.

No debe haber sido un momento muy agradable.
Para nosotros fue bastante liberador, porque no querés tocar con alguien que no quiere estar ahí y no se siente feliz e inspirado con la música que está haciendo. Estar en una banda no debería ser una sentencia a cadena perpetua. Ben, Jason (McGerr, baterista) y yo nos seguíamos sintiendo muy inspirados con lo que estábamos haciendo, y ahora que están Dave (Depper, teclados y guitarra) y Zac (Rae, teclados y guitarra) es como tener un nuevo horizonte con muchas más oportunidades musicales y mucho más por explorar. Estoy muy orgulloso de cómo estamos ahora y estamos muy motivados por lo que pueda suceder en el futuro. Me gustaría aclarar que nuestra separación con Chris fue lo más amistosa y positiva posible, porque queremos que todos vivan la vida que desean tener, y si él no estaba feliz con lo que estaba haciendo, ojalá lo sea en otro lado.

Dave y Zac arrancaron como músicos de gira, pero ahora son miembros estables de Death Cab for Cutie. ¿Sentías que la banda estaba incompleta sólo con Ben, Jason y vos?
Sí, siempre supimos que teníamos que reformular la banda para nuestro proceso creativo. Trabajamos muy bien juntos, pero hacemos las cosas de a un paso a la vez. Cuando se fue Chris, contratamos a Dave y Zac para una gira, y nuestra relación de amistad y la química se forjó tan rápido y se sintió tan auténtica y real que era muy difícil para nosotros pensar en hacer un disco sin ellos. Habíamos tocado juntos y no se sentía como algo temporario, en absoluto. Desde que se fue Chris, sentíamos que teníamos que sumar más gente: no sabíamos si tenía que ser uno o dos, pero el universo en cierto modo nos dirigió a lo que parecía la mejor opción. Estoy muy orgulloso de tenerlos en la banda, porque nos dieron un empujón enorme y son una pieza clave de este capítulo.

Sin Chris, está claro que Ben es el líder creativo de la banda, e incluso él lo asumió en algunas entrevistas. ¿Ustedes están cómodos con eso?
Desde el comienzo de Death Cab for Cutie, Ben siempre estuvo en el centro del proceso creativo, siempre escribió las canciones y las letras. Obviamente, Chris sumaba su talento como guitarrista y productor, no hay dudas sobre eso, pero todos siempre pudimos contribuir a través de los años. Creo que es importante darse cuenta que, a pesar de que Ben está en el centro de ese proceso, no es alguien que dice “esto empieza y termina con mi opinión”, porque eso no derivaría en un resultado que lo haga feliz. Siempre fue muy abierto y en ningún momento sentí que mis sugerencias creativas fueran dejadas de lado. También sé que la banda empezó con una grabación que hizo Ben por su propia cuenta y después nos fuimos sumando de a uno.

¿Y qué pasa cuando Ben trabaja en otras cosas, como The Postal Service o en un disco solista? ¿Sentís que te está engañando o algo así?
(Se ríe) No, jamás. Creo que me pasaría si fuese en otra banda de guitarras, pero todos nos sentimos alentados de explorar proyectos paralelos, carreras solistas o trabajo como sesionistas. Siempre vimos a Death Cab for Cutie como nuestra prioridad y el centro de lo que hacemos, así que todo lo que hacemos alrededor de eso es para explorar otras avenidas, e inspirarnos para buscar ideas nuevas y traerlas al grupo. Creo ahí radica parte del secreto de nuestra longevidad. Fue importante que Ben hiciera The Postal Service, que Jason grabara baterías en discos de otros artistas o que yo tocara el bajo con otra gente. Somos muy activos musicalmente y mientras todas esas cosas que hacemos no se interpongan con nuestro caudal de trabajo, es muy saludable explorar otros territorios. Nunca vamos a hacer un disco íntegramente electrónico como The Postal Service, pero obviamente él quería hacer eso y estoy muy contento de que lo haya hecho. Muchas de las cosas que hizo con ese disco después las usó en nuestra banda. Así fue como sumamos más sintetizadores y más elementos de electrónica que aprendió en ese proceso, y que ampliaron nuestro horizonte como banda.

De hecho, en el último disco usaron samples, como en “Gold Rush”, que metieron uno de Yoko Ono. ¿Ese es el resultado de probar distintas cosas y sentirse libres?
Posiblemente, no lo sé. Siempre tratamos de mantenernos abiertos a las cosas que nos movilizan creativamente. Nuestro proceso creativo siempre se mueve de una canción a la otra. Podemos escuchar un demo de Ben, incluso en su forma más primitiva, y si es una buena canción, nos gusta y se siente bien, todo lo que hagamos después en el estudio es para mejorarla. Tratamos de no pensar en hacer grandes álbumes conceptuales o cosas así, simplemente se reduce a “¿Esta canción nos gusta?”. Cuando hicimos “Gold Rush”, el sample era algo bastante temporario, un punto de partida para encontrar el ritmo desde dónde componer. Nos gustó la canción, y dijimos que lo íbamos a sacar cuando llegásemos al estudio y le pusiéramos otra sección rítmica para hacer otra cosa. Cuando lo sacamos, nos dimos cuenta cuán importante era para la canción.

¿Tan crucial les resultó?
Sí. Pero al ser un sample de Yoko Ono, teníamos miedo de que fuera difícil conseguir los derechos, porque muchas veces pasa eso con otros artistas. Estábamos esperando que nos dijera que no, pero fue muy generosa al darnos el visto bueno. Si ella no hubiera dicho que sí, decididamente no hubiéramos tenido “Gold Rush” (se ríe).  No era nuestra intención usar ese sample en un comienzo, pero se volvió una parte muy importante a medida que la hacíamos. Usamos cualquier cosa que haga que la canción sea lo que tiene que ser: pueden ser samples, sintetizadores o solamente una guitarra acústica, sin nadie más tocando.

En el último disco no hay canciones que hablen sobre temas políticos, pero sí participaron con “Million Dollar Loan” de la campaña 30 Days, 30 Songs contra la candidatura de Donald Trump. ¿Creés que los artistas deben reaccionar en tiempos como estos?
Es difícil no hacerlo. Podés decir que cualquier pieza de arte en el mundo es una manifestación política, entonces aun si no hacés un disco político, la obra sí lo es. Incluso, decir que no querés ser parte de algo podría ser visto como una posición política. Todo está relacionado con la política. No somos una banda política, no escribimos canciones para un disco que sirva para una plataforma política o un partido, ni nada parecido. Pero, al mismo tiempo, somos individuos motivados políticamente, queremos difundir la bondad y la tolerancia, y nos preocupa ser lo más positivos que podamos, porque sentimos que hay demasiada negatividad en el mundo. Es gracioso que el decir que uno es bondadoso y tolerante sea una declaración política en sí, se siente raro.

Son tiempos extraños…
Claro. No es una posición, es como se debería vivir: hacer lo mejor para ayudar a los otros, incluso a quienes no conocés. El escenario político en Estados Unidos es bastante triste. Si decís algo así en voz alta, se interpreta como una expresión política y ya sale alguien a responderte “bueno, ese es tu punto de vista”. No quiero vivir en un mundo en el que la bondad, el amor, la comunión y el preocuparse por el otro sea una posición que uno tenga que tomar y defender, simplemente es como debería ser. Podemos discutir tasas de impuestos todo el día, no me importa, pero no deberíamos estar discutiendo sobre cuidarnos el uno al otro. Supongo que al venir de nosotros, las canciones que nos retratan como individuos siempre tendrán algo de político en ellas, pero no somos una banda política, no somos Rage Against the Machine. Igual, no sé dónde terminaremos, porque ahora todo está fuera de control (se ríe).

Dijiste que estás listo para el próximo capítulo de la historia de la banda. ¿Cómo pensás que será el futuro para Death Cab for Cutie?
Ni siquiera me lo pregunto. Me encanta tener a Zac y Dave en la banda, estoy emocionado con la música que estamos haciendo en este momento. Creo que, al igual que con cada cosa que hicimos con la banda, va a ser de a una canción por vez. Tenemos un montón de ideas y hay mucha energía dando vueltas, incluso ahora Ben está grabando demos nuevos. No sé qué plazos vamos a manejar, si es un disco que vamos a terminar rápido o si nos va a tomar su tiempo, pero creo que lo más importante es que sigamos haciendo discos que disfrutamos. Y la manera de hacer eso es pensar a cada canción por su lado, y hacer que suene lo más interesante y emocionante posible para nosotros como banda.  Si tenemos suerte, cualquier otro que la escuche va a pensar lo mismo (se ríe). Mucha gente nos pregunta cuál es el secreto para seguir como banda después de 20 años y si tenemos algún consejo, y siempre digo lo mismo: mantené tu cabeza gacha, y concentrate en la música para escribir canciones en las que creas y con las que tengas una conexión emocional. Ese fue nuestro principio básico todo este tiempo: si como banda nos sentimos conectados emocionalmente con lo que hacemos, quizás otra gente también lo sienta así.