06/12/2021

Charly Alberti y Zeta Bosio: “La idea es poner a Soda Stereo en el lugar que se merecía”

Después de 20 meses, la nave vuelve a partir.

Germán Sáez / Gentileza
Gracias Totales Soda Stereo

En 2019, Charly Alberti y Zeta Bosio anunciaron su regreso a los escenarios con un proyecto por demás ambicioso. Gracias Totales - Soda Stereo nació de la necesidad de volver a tocar las canciones que durante quince años interpretaron a lo largo y ancho del continente, con un show multimedia apoyado en una pantalla de 400 metros cuadrados. Para los conciertos, una selección de cantantes invitados (de Mon Laferte a Fernando Ruíz Díaz, pasando por Julieta Venegas, Adrián Dárgelos y Chris Martin) confirmó su aporte de manera presencial o virtual, e incluso el soporte audiovisual permitió que el bajista y el baterista compartieran tablado una vez más con Gustavo Cerati, video mediante. El tour tuvo un comienzo auspicioso en Bogotá en 2020, y continuó por Perú y México hasta que la pandemia obligó al mundo a hacer una pausa forzada.

20 meses más tarde, la maquinaria vuelve a encenderse. En ese tiempo, el binomio no sólo repasó las filmaciones de los shows de 2020 para ajustar algunas clavijas del despliegue escénico, sino que además tomó las medidas necesarias para convertir al tour en una gira carbono neutral para reducir su impacto ambiental. Después de algunas idas y vueltas, el 18 y 19 de diciembre, Gracias Totales - Soda Stereo tendrá finalmente su desembarco porteño, en el Campo Argentino de Polo y, aunque nadie habla de despedida en términos concretos (aunque algunos indicios aparecen en la charla), el horizonte del proyecto está puesto en abril de este año.

“Al principio nadie tenía idea cuánto tiempo íbamos a parar; decíamos ‘Bueno, el mes que viene estamos tocando de vuelta''', sintetiza Alberti sobre la sensación de retomar casi dos años más tarde un tour que debió frenar tras su cuarta fecha. “Esto es minuto a minuto. Los que tienen la entrada desde antes son una cosa, pero los nuevos no se animan a sacar hasta el día del show”, dice entre risas Zeta a su lado.

Nosotros no tocamos los temas porque los sacamos de los discos, estuvimos en el proceso de creación. Los tocamos con soltura porque son nuestros. Desde nuestro lado es un derecho, no es que tengamos que pedir permiso.

¿Esta pausa les permitió tomar un poco más de distancia del espectáculo?
Charly: Siempre la distancia te hace ver cosas. El show lo habíamos trabajado mucho, le metimos cabeza, ensayo, probar, ir para atrás, para adelante. Una de las primeras cosas que hicimos cuando nos juntamos con Zeta para iniciar estos nuevos ensayos fue ver el show, porque filmamos los cuatro que hicimos. Elegimos ver el último, porque show tras show vas afinando el lápiz, y la verdad es que es un show de la puta madre. Nosotros habíamos visto la pantalla, todo, pero nunca habíamos podido ver realmente tranquilos desde el otro lado. Molestos y todo, y fieles a nuestro estilo de romper las pelotas y de siempre ir a más, cambiamos y mejoramos algunas cositas. Es un gran show muy emocionante.
Zeta: El show estaba planteado tecnológicamente como algo muy de avanzada, algo disruptivo. Primero, para poder generar la situación de cantar con Gustavo de vuelta con sus tracks, una fantasía que al mismo tiempo pasa de verdad. Cuando estábamos tocando los tres juntos éramos como un organismo que podíamos llevar el tema para un lado o para el otro, acá nos tenemos que limitar a tocar eso. Quizás ahora, con el tiempo, el show se volvió como una cosa más actual, pero era muy de avanzada hace dos años.
Charly: Hoy vivimos en una virtualidad total, las familias se acostumbraron a hacer Zoom con sus familiares en cualquier lugar del mundo, incluso en la misma ciudad. El Zoom dejó de ser una herramienta que antes de la pandemia se usaba para hacer reuniones con gente que estaba a distancia, nunca ibas a hacer uno con alguien que estaba en tu misma ciudad. Entonces esa virtualidad hoy aggiorna al show, hace que sea uno más actual. Uno de los primeros desafíos que nosotros teníamos y estábamos realmente deseosos de descubrir era qué pasaba con nosotros y los cantantes en la pantalla, y qué pasaba con nosotros con Gustavo virtualmente. Eso hoy va a tener muchísimo más sentido y va a estar mucho más incorporado que hace dos años.

Llegaron a dar cuatro shows de este espectáculo. ¿Les dio tiempo para medir la reacción del público?
Charly: Todas esas cosas las vimos, porque cuando uno hace un show, y más este show, suponés un montón de cosas. Como decía Zeta, nosotros éramos un organismo con el que salíamos, tocábamos, y si uno se iba para allá, los otros íbamos para acá, ya sabíamos todo. Aunque nunca lo hubiéramos hablado previamente, las cosas pasaban, la energía pasaba. En este caso fue decir "Che, nosotros vamos a poner los cantantes, ¿qué creés que va a pasar, cuántos creés que tendríamos que tener en vivo?”. Porque es una gira muy compleja de llevar por lo mega que es y, sin embargo, creo que casi todo funcionó como nosotros esperábamos o mejor. Una de las constantes que vi en el show fue gente llorando: llorando de emoción, de no poderlo creer, de también sentir "los pude ver y esto se termina", un montón de cosas.
Zeta: Los temas cantados por estos intérpretes cobran también un vuelo, eso está bueno. Tienen el valor de la interpretación de grandes artistas en el lenguaje Soda Stereo. Por ejemplo, la versión de Gustavo Santaolalla de "Cuando pase el temblor" es un momento maravilloso, León Larregui hace una muy linda versión de "Disco eterno", Dárgelos mete una versión de "Trátame suavemente" que es increíble. Hemos podido hacer un show de estadios y ese es un desafío grande que teníamos por delante, porque cuando volvimos a juntarnos sentimos que teníamos que hacer las cosas al nivel de Soda Stereo. Es como la forma de cuidar, nosotros somos un poco los guardianes del legado. La idea es poner a Soda Stereo en el lugar que se merecía: juntar a toda esta gente, meter el fervor y la cosa que pasaba en los shows de Soda, y con todos estos artistas pudimos lograrlo. Y no fue fácil hoy en día, porque no hay muchas bandas que solas puedan convocar esa cantidad de gente. Es una época más de festivales, donde la cosa de la música va más por ese lado.
Charly: Cuando empezamos a hacer estos shows, alguno de los músicos dijo "Che, disfrutemos de esta gira porque es la última gira de una banda en español de estas dimensiones". 

¿Y ustedes lo viven así?
Charly: No nos gusta ponernos en ese lugar de "Ay, somos una mega banda". La realidad es que hacer algo más chico también nos complicaría porque tendríamos que hacer doscientos millones de funciones y aparte este show puntualmente está hecho para estadios. Que en un teatro vos tengas a los cantantes en una pantalla teniendo el escenario tan cerca no hubiese funcionado tan bien como esto. A mis amigos les digo "Che, cuando vayan al show traten de estar adelante de la consola".
Zeta: Es que además, la idea de tener cantantes virtuales y presenciales era la forma de entrar y salir en ese juego donde la gente la toma ya como un lenguaje. Entonces, en el momento en el que tocás con Gustavo solo, ya no sabés dónde están los límites. Tiene su complejidad de producción coordinar todo y era otro de los justificativos que teníamos como hacerlo virtual con los cantantes, porque era muy difícil contar con todos estos artistas en una sola gira. Pero además, lo que me gustaba era ese lenguaje de entrar y salir en donde ya cuando rompiste los límites, ya entrás en la magia que te propone el show.

¿Sienten que por ser Soda Stereo hay una presión o demanda extra de tener que hacer algo a la altura de la historia?
Charly: Sí, pero la presión siempre es nuestra.
Zeta: La sentimos nosotros, que tenemos que estar al nivel de lo que estamos proponiendo.
Charly: Sí, pero también somos molestos, somos curiosos, eso no se perdió en absoluto. Si Gustavo hubiese estado acá, creo que hubiese estado también metiendo más ideas para que el show fuera más grandilocuente y mejor. Siempre nos gustó darle a la gente grandes espectáculos y creo que este responde a eso. Es un show a la medida de lo que se merece semejante evento, un evento que combina una cantidad de cantantes y artistas que nos acompañan con la virtualidad con Gustavo, con este regalo hacia el público, con esta manera manera de recordarlo (porque nosotros recordamos a Gustavo, no nos toca homenajearlo), y por sobre todo esta despedida a la gente, porque para muchos va a ser la primera vez que van a ver a Soda Stereo con los tres tocando arriba del escenario.
Zeta: Nosotros no tocamos los temas porque los sacamos de los discos, estuvimos en el proceso de creación. Los tocamos con soltura porque son nuestros. Desde nuestro lado es un derecho, no es que tengamos que pedir permiso. Nosotros sentimos que somos esto porque adonde voy me lo hacen sentir.
Charly: Soda Stereo lo hicimos los tres, los temas los componíamos entre los tres, las cosas salían de acá. 

Supongo que en algún punto tenés que cerrar esa ventana a la crítica externa.
Zeta
: La gente conoce nuestros discos que duran 45 minutos, que es lo que podías poner en un vinilo, o un show de una hora y media, y para ese show o ese disco estábamos meses laburando todos los días, incluso fines de semana, pero después todos opinaban sobre la hora y media de show o el disco que escuchó.
Charly: En algún momento la tecnología avanzó, cambió la forma de comunicarnos, apareció la gente que te critica y eso, pero en algún momento creo que algo penetró, porque lo que hacen básicamente es ponerte algunas dudas de cosas de lo que estás convencido. Eso lo genera la interacción negativa en las redes sociales, pero la verdad es que habiendo pasado etapas, con él dijimos "Loco, no prestemos más atención a nadie, veamos qué pasa". Si cuando nosotros hacíamos el primer show las cosas no funcionaban, "OK, puta,sí, nos equivocamos, nos hacemos cargo". Salimos al escenario en Bogotá y la gente lloraba, man.
Zeta: Todos emocionados, agradecidos, viendo un show emocionante. Es una fantasía, pero siempre un show es una fantasía. Siempre se trata de eso, de un acto de magia. Me parece que, como dice Charly, es parte de nuestra vida, es algo que nos sale naturalmente, y es un placer tocar con él, es algo que uno desea y se puede dar en estos casos.