15/09/2016

Carajo: "Somos parte de una nueva generación"

El trío celebra 15 años de guitarras, skates y papel higiénico.

Carajo

Son pocas las bandas que pueden jactarse de no haber dado nunca un paso en falso en 15 años de carrera. Carajo es una de ellas. Desde que el trío liderado por Marcelo Corvalán (Corvata) se formó en 2001 como una escisión de A.N.I.M.A.L., lo único que ha hecho es crecer tanto en términos de convocatoria como de ambición compositiva. "Es natural para nosotros sumar pasos a lo que ya hicimos, no descuidar nada", dice Tery Langer, guitarrista del grupo. "Siempre nos llevó por buenos caminos, nos enorgullece pero nos dice que hay que seguir, no vemos que llegamos a un lugar de hacer la plancha".

A lo largo de toda su discografía, Carajo logró combinar siempre los mismos elementos pero alterando las dosis. Como si de un experimento químico se tratara, el compuesto incluye nü metal, hardocre punk, thrash, djent y groove metal, variando las medidas según la ocasión. Hoy como ayer, el DVD + CD que presentarán con un gira por todo el país que comenzará en Salta y terminará en el Luna Park, contiene un documental sobre la banda, el recital que dieron en 2014 en el "templo del box" y cuatro temas nuevos con Ciro Pertusi, Walas, Fernando Ruiz Días y Kanario Compiano (de Plan 4) como cantantes invitados. El material audiovisual funciona como un resumen perfecto para entender el recorrido musical y escénico del grupo. "El Luna Park que hicimos para presentar Frente a frente es el hilo conductor", señala Corvata. "No tuvimos la idea concreta desde el principio, fue creciendo día a día hasta que cerramos el concepto".

Cuando pasó la tragedia todos quedamos shockeados. La verdad es que nadie quería pasar por eso, pero tal vez era la única manera de entender que ahí hay gente en juego, que en cada recital hay muchas responsabilidades que hasta ese momento no nos dábamos cuenta.

Entre el show en el Luna Park y el festejo de 15, parecía estar todo servido.
Corvata: Sí, primero queríamos mostrar como preparamos el show y registrar todo el proceso, después apareció la idea de que estaba bueno ver el día a día de una banda, las cosas que la gente no conoce. Fuimos al material de archivo y la cosa creció grosa; sin querer, nos dimos cuenta de que esto daba para mostrar el recorrido de la banda, cómo llegamos a ese segundo Luna Park. Una vez que aceptamos la idea, supimos que íbamos a tardar un poco más de lo que imaginábamos en concretarla, porque le agreamos el audio del recital y los temas nuevos con Fernando, Walas, Ciro y Kanario, que aparecen en el documental. Lo bueno es que nada fue forzado y como son todos cantantes, yo me corro un poco de ese lugar y quedo como bajista.

¿Qué sensaciones les produjo encontrarse con ese material de archivo?
Corvata: Fue divertido, éramos muy chicos. No nos dimos cuenta del paso del tiempo, quizás hasta los diez años, y los últimos cinco pasaron muy pronto. Lo que si notamos es que nunca dejamos de laburar, nos esforzamos en mejorar cada cosa que hacíamos. Desde el principio estábamos súper comprometidos, no había nada que nos asustara. Carajo arrancó en el peor momento de nuestra generación, que fue la crisis del 2001, y no nos importó. Uno lo ve a la distancia y lo cierto es que estábamos muy concentrados.

Pero "Sacate la mierda" nació de esa crisis. Es el grito de guerra del momento.
Corvata:
Sí, no podías no hablar de eso. Vivir por primera vez esa crisis tan fuerte... Uno siempre escuchaba las de sus tíos, padres y abuelos que contaban las distintas etapas, dictaduras y todo lo que sufrió el país en cada década, y esta vez, a nuestra generación le tocaba vivirlo en carne propia. "Sacate la mierda" es una forma de descargar la impotencia. Uno tenía bronca, pero lo movilizador era la impotencia. Nosotros teníamos el sueño de hacer música, entonces el mensaje del título era no quedarse con el enojo y la parte oscura del asunto, hacer algo piola o sacarlo para que no estorbe, transformar. Saquémonos la mierda para esperar algo mejor y no contaminarnos. Había una necesidad de compartir ese sentimiento unánime, sobre todo con la juventud en ese momento. Fue fuerte, vivíamos en la burbuja del uno a uno, la pizza con champagne, nos reíamos del mundo, éramos los mejores... y fue fuerte. Nosotros lo superamos con el arte.

Y a los tres años, la tragedia de Cromañón se convirtió en otra crisis, la más grande para el rock argentino. ¿Cómo vivieron ese momento, ustedes que nacieron y se consolidaron en Cemento?
Corvata: Teníamos la mejor con Chabán, a él se le ocurrió lo de tirar papel higiénico en "Sacate la mierda". Habíamos hecho un par de fechas en Cemento, y de a poco apuntamos a otros lugares por esa ambición sana de tocar en un lugar más agradable y poder dar una puesta más linda. Cuando pasó la tragedia, todos quedamos shockeados. La verdad es que nadie quería pasar por eso, pero tal vez era la única manera de entender que ahí hay gente en juego, que en cada recital hay muchas responsabilidades que hasta ese momento no nos dábamos cuenta: la electricidad, la capacidad, la pirotecnia. Todo pasaba en ese momento y parecía inofensivo, a partir de ahí nos cambió la cabeza. Cromañón nos movilizó para ser más observadores y estar encima de la realización de los recitales.

Carajo parece haber ido en constante in crescendo. Las composiciones se han vuelto más complejas y el sonido del grupo en vivo ha evolucionado mucho. ¿El documental les sirvió para darse cuenta de eso?
Tery:
 Siempre hay cosas por hacer y pensar, el camino independiente te lleva a estar encima de las cosas. Los primeros shows era dignos, estaban bien, pero hoy lo vemos con otros ojos. Buscamos mejorar y simplificar todo, estamos aprendiendo siempre. No sentimos que ya está, si la gente te dice que está bueno estar en vivo, te incentiva a dar pasos. Cuando hacemos los discos, tratamos de que haya algún elemento nuevo. Una banda puede laburar y crecer de a poco, la única manera es preocuparse, no descuidar ningún área, desde el estudio de la música hasta el estudio de grabación, las tecnologías, los formatos. No nos gusta creer que ya está, queremos hacer cosas diferentes.

Hacer cosas diferentes no suele ser la manera más fácil en un género que no siempre acepta el cambio.
Corvata:
Fue un poco el motor de Carajo desde que empezó: queríamos explorar, probar, ser más abiertos. Nos dimos cuenta de que sonamos fuerte; somos un power trío, ahí esta la base de nuestro estilo, pero sentimos que hay un montón de que son divertidas y no queremos dejar afuera, que disco a disco haya cosas diferentes. No nos fijamos en qué iba a pensar la gente, hasta que con el correr de los años nos dimos cuenta de que éramos demasiado heavies para algunos festivales (risas) y teníamos que tocar con Árbol, Bersuit, Kapanga... Y después pasaba al revés, cuando nos ponían en un escenario heavy con Horcas o Almafuerte, no sabíamos qué tan heavies éramos, que iba a pensar la gente, porque nosotros abríamos la cancha para otro lado. Pero la gente se fue acostumbrando a nuestra movida, hoy quedamos bien parados y nos respetan respeta porque hacemos lo que hacemos. Muchos se coparon, hasta el que era mas heavy aprendió a disfrutarnos. Hoy el heavy convoca mucho y pueden convivir los públicos, nos relajamos en ese sentido. Al principio teníamos que mirar un poco alrededor porque en la Argentina era medio nuevo lo que hacía Carajo.

Igual, ustedes ya venían con experiencia en eso, porque A.N.I.M.A.L. también  la tuvo difícil.
Corvata: Sí, teníamos resistencia, salíamos con la bermudita y los aritos (risas). Al heavy no le gustaba, qué sé yo... Estábamos un pie en el hardcore y otro en el metal. Pero fue y es natural, espontáneo. Yo soy un poco más viejo que los chicos, pero los tres somos parte de una nueva generación que viene con otras influencias, nacimos con otra apertura. Tenemos una guitarra y un skate en cada mano. Yo disfrutaba de Pantera y de un show de los Red Hot Chili Peppers, no teníamos tan metida esa historia de la tribu que era algo de los 80, con todo más dividido. Crecimos en esa democracia musical del país que se abría a cosas nuevas, veíamos MTV y conocíamos bandas. Esa búsqueda no fue algo forzado ni una estrategia, es lo que nos sale a la hora de tocar.