15/11/2016

Café Tacvba: "El grupo es como una vestimenta que vamos a llevar por siempre"

El cuarteto mexicano adelanta su próximo disco todavía llamado disco.

Café Tacvba

Salvo en su música, Café Tacvba nunca fue una banda de hacer cambios drásticos. Pero, tras un cuarto de siglo de carrera, el cuarteto mexicano sintió que precisaba renovar(se) antes de volver a encarar lo que sus integrantes llaman "un nuevo ciclo de canciones". Por ejemplo, "Un par de lugares" es la primera canción que el grupo presenta desde la independencia, mientras todavía negocia las posibilidades que les ofrecen las compañías. Y también es inusual que haya publicado el tema cuando el disco que lo contendrá todavía no está completo ni tiene siquiera título.  "Incluso, todavía está sobre la mesa cuántas y cuáles canciones irán al álbum", confiesa el bajista Quique Rangel. "Hasta ahora tenemos 12 y hay una más que todavía no hemos grabado. Hasta que no entreguemos el master, no se terminan las posibilidades de que alguien diga 'y por qué no...'. Algunos tenemos la necesidad de estructurar todo desde antes, pero hay cuestionamientos brillantes que nos llevan a caminos interesantes y que completan la obra total".

En esta nueva etapa, los tacvbos (además del bajista, el cantante Rubén Albarrán, el guitarrista Joselo Rangel y el tecladista Emmanuel del Real) se alejaron de manager histórico, pero continúan su relación con su no menos histórico productor Gustavo Santaolalla. "Cada vez que empezamos un ciclo, la pregunta no es con quién vamos a trabajar sino en qué forma vamos a trabajar con Gustavo", explica Quique. "En Cuatro caminos, pensamos que sería interesante involucrar a otros productores, y él terminó ayudándonos a coordinar el trabajo entre ellos. En Sino, nos ayudó a seleccionar el repertorio: le mostramos algunas canciones y nos dijo que teníamos que trabajar más; regresamos en unos meses y ya estábamos listos, entonces nos ayudó con algunas estructuras y arreglos, y en la grabación y mezcla ya no estuvo involucrado. Y en este caso, queríamos trabajar el disco con él. Teníamos la curiosidad de saber qué elementos nos iba a exigir Gustavo para completar el arreglo de las canciones que estábamos trabajando. Finalmente, en octubre pasamos una semana en Los Ángeles grabando bases y algunos instrumentos más, faltan algunas voces y otros instrumentos. Y si ya estábamos orgullosos de las canciones tal y como estaban, crecieron con su visión. Somos muy afortunados de contar con la visión de Gustavo, además de su amistad y su confianza, que también valoramos".

Este disco refleja claramente por qué hemos estado juntos tanto tiempo. Creo que si no encontráramos eso, en esta etapa sería muy complicado trabajar.

Vienen de El objeto antes llamado disco y hace unos meses, cuando anunciaron que estaban trabajando juntos, hablaron de “un nuevo ciclo de música” en lugar de un disco, pero finalmente sí se tratará de un álbum. ¿No pueden desprenderse de la materialidad del objeto?
Quique: Hasta ahora, no hemos podido desprendernos de la idea de llamarle "disco" al nuevo grupo de canciones en el que estamos trabajando. Y sigue existiendo la necesidad de una parte del público –a la que me sumo- de tener el objeto físico, aunque eso ya parece ser más un gusto o necesidad de coleccionista, o no romper con ciertas manías de la gente a la que nos gusta la música. En el proceso, no ha sido un tema decir “a partir de aquí ya no vamos a hacer discos, vamos a dejar de imprimir en este soporte”. Si bien se ha planteado la posibilidad de generar canciones y mostrarlas, de a una o dos cada tanto, eso no ha aterrizado como una idea clara. Y aparte da la impresión de que esas fórmulas obedecen más a una forma de marketing o de necesidades del mercado que a nosotros no nos toca planear. No sé, hay algo que me parece sospechoso cuando un grupo quiere innovar la forma de presentar sus discos. Siempre siento que hay un interés comercial detrás que no es totalmente genuino.

Hace poco, Thom Yorke dijo que estaba cansado de tener que pensar en nuevas formas de presentar la música de Radiohead, que quiere sacar discos al viejo estilo. ¿Les pasa algo parecido?
Emmanuel: Sí, pero creo que tiene que ver con una cuestión de respiración del grupo. Si no aprovechamos el momento en que venimos de oxigenarnos y depositamos nuestra energía en las canciones, probablemente tendríamos que modificar más que lo que siempre estamos modificando. Es complejo ponernos de acuerdo, encontrarnos y demás. Una vez que sucede, es fantástico, pero no sé si podríamos ponernos a ver en los formatos. De todos modos, la salida anticipada de “Un par de lugares” sin tener el disco completo... De hecho, estuvimos abiertos a sacar una canción por mes. Empezaron a haber distintas ideas, pero de pronto ya estábamos haciendo un disco. Apareció la oportunidad de grabar, terminar y lanzar esta canción antes de que salga el disco... Ahora va a salir otra y más adelante una tercera, pero el disco es un acto, también. Es un acto de entrar al estudio, concentrarte, enfocarte. Emocionalmente, también te dispones para sacudirte profundamente. Y no sé cómo sería si tuviéramos que hacer eso cada mes. Es una etapa de un ciclo complejo, difícil y hasta a veces doloroso, pero una vez que la pasas, volteas y dices “Bueno, no era para tanto”. Y la herencia de ese momento ya está plasmada. Por ahora, lo de adelantar las canciones es lo que está sucediendo y es un pequeño cambio que nos da una posibilidad para hacer otras cosas en adelante. Pero, al mismo tiempo y al margen del formato, el disco nos da una seguridad que necesitamos para existir.
Quique: También el disco nos permite saber en qué canciones pones ciertos esfuerzos y sentimientos. A veces hay una necesidad de volcar cosas, pero otras quieres que maduren, y se van sumando los elementos hasta que adquieren una personalidad y se ganan el dedicarle más o menos tiempo. Es un poco como cuando un artista plástico hace una exposición: es un grupo de obra en donde estudia alguna de sus inquietudes conceptuales del momento.

¿Cómo es eso de que el disco les da la seguridad que necesitan para existir?
Emmanuel: Es el momento más inseguro que te da más seguridad (se ríe). Y por eso es importante tener una estructura alrededor, trabajar con alguien como Gustavo, que nos conoce y puede tener esa perspectiva que a veces nosotros perdemos. Pero cuando pasa ese proceso, dices “Hmmm, ya sé por qué seguimos juntos”. Y este disco refleja claramente por qué hemos estado juntos tanto tiempo. Creo que si no encontráramos eso, en esta etapa sería muy complicado trabajar.

Café Tacvba

“Un par de lugares” habla sobre la ausencia, lo cual puede trasladarse a esos períodos en los que ustedes trabajan por separado. ¿Sienten esa ausencia del otro?
Quique: (Se ríe) Desde hace algún tiempo hemos asumido que, si bien todos tenemos proyectos musicales al margen de Café Tacvba, cuando nos juntamos pasa algo especial. Algo que habla de mucho tiempo y muchas experiencias que confluyen, y también de dar por sentado quién está trabajando al lado de uno. A veces hay cosas que sorprenden porque se transforma el papel que cada uno había asumido en el grupo, eso genera la renovación de ese convenio tácito por el que somos una banda de rock, una entidad que se mueve constantemente. Hay una parte también de ritual en hacer un disco: mostrarnos canciones, ponerlas a consideración de los demás, desmenuzarlas, metenernos en la mente y el corazón del otro para entenderlas, asumirlas y hacerlas propias. Porque se transforman en canciones de los cuatro.

Después de tantos años de carrera, ¿llega el punto en que esa ausencia se manifiesta en “extraño a Café Tacvba”?
Quique: (Se ríe) A mí sí me sucedió en un par de conciertos con Presidente, mi proyecto alterno, que en un momento volteé y esperaba ver a mis compañeros. Y en otro pensaba “por qué no están aquí, está pasando algo que sé que podría solucionarse si ellos estuvieran aquí”.
Emmanuel: A mí me ha pasado de estar desarrollando alguna canción y saber que podría crecer de otra manera –probablemente mejor- si fuera trabajada con el grupo. Pero también pasa que el grupo nunca se va. Para bien o para mal, es como una vestimenta que vamos a llevar por siempre.

¿Se imaginan tocando juntos a los 70 como los Rolling Stones?
Quique: Es curioso, porque hasta este año no había visto en vivo a los Stones. Y justamente el año pasado empecé a revalorar mucho los discos de los Stones. Sus canciones siempre han estado, pero fui a las fuentes, a contextualizarlos y no darlos por sentados en sus 40 grandes éxitos. Y sí vi que pueden ser un referente interesante para dentro de veinte años. ¿Por qué no? Uno ve la salud como grupo que se planta y que recrea su música una vez más, y esa canción que te acompañó desde el colegio vuelve a estar viva en ese momento.

Los Stones acaban de grabar un disco de blues. ¿Alguna vez volverán ustedes a los instrumentos folklóricos mexicanos?
Quique: En algún momento se presentará. En este disco están más presentes que en los dos anteriores. Pero no podemos premeditarlo. Tal vez deberíamos autoimponerlo como una de nuestras limitantes creativas. A veces hacemos eso. En Avalancha de éxitos, por ejemplo, tenían que ser composiciones de otros autores, y en Revés la premisa era no llegar con composiciones que no se hubiesen generado en nuestro estudio. Tal vez en un futuro haya una necesidad de poner esa limitante y que hacia allá vaya nuestra creación.

Este momento, entre Trump que quiere construir un muro, y la situación política y social en México, ¿no los lleva a “mexicanizarse”?
Emmanuel: No sé bien en qué manera puede representarse eso. Re y el primer disco tenían como preguntas fuertes “quiénes somos, por qué hacemos esta música”. Creo que ahora la cuestión es más profunda en ese sentido y no sé si se puede manifestar nada más con salir con una cuestión más folklórica. Pero no dudo de que vamos abordar esos sonidos de nuevo. Si bien este disco no es tan ecléctico como Re, sí lo es en otro sentido. Y lo mismo pasa con las canciones, que tal vez no hablan de modo directos sobre una cuestión social, pero sí de cómo eso nos afecta a cada uno a nivel espiritual. No quiero decir que sea más sofisticado, pero está más de acuerdo con nuestra edad. Igual, en ese sentido, más bien esperaría ver en otros grupos algunas expresiones, sobre todo en lo musical, que tengan un contenido que me llame la atención. Y por alguna razón todavía no lo encuentro reflejado.
Quique: Yo tampoco lo percibo.
Emmanuel: Cuando estás ahí, es tan fuerte todo lo que pasa, las noticias son todos los días tan terriblemente malas, que no sé si la gente no trata de pensar en otra cosa. Porque no se ve ninguna manifestación clara... A ver, sería injusto decir que no hay gente que esté pensando y creando en base a la situación de México, sobre todo a nivel artístico y musical, pero creo que hay un desconcierto... Si bien hay mucha conciencia, le va a costar manifestarse.