24/01/2020

Attaque 77: "Nunca miramos hacia atrás, ahí sólo hay fotos viejas"

El triángulo de fuerza llega al Teatro Flores.

Guido Adler / Gentileza
Attaque 77

En 1988, luego de que Attaque 77 participara de Invasión 88, el primer compilado punk argentino, la banda sufrió su primera crisis interna: casi la mitad de los integrantes planteó irse. Fue entonces cuando Ciro Pertusi y Mariano Martínez, la dupla creativa del grupo, se plantaron con una visión más ambiciosa que la de sus compañeros que iban quedando en el camino. Para ellos la banda tenía futuro, había canciones por venir, hits que descubrir. No sabían cómo iba darse pero podían intuirlo. 

Cruzar cualquier barrera sin mirar nunca hacia atrás fue el lema con el que Attaque superó cada una de las siguientes crisis, incluida la partida del propio Ciro. Desde entonces, 11 años han pasado, Mariano Martínez es el encargado de seguir empujando para adelante junto a Leo De Cecco y Luciano Scaglione. 

Luego de pasar por un período de dudas hace algunos años, Attaque 77 tuvo que aprender a aceptarse: es una banda atípica, con su líder instalado en las sierras de Córdoba hace muchos años mientras el resto de la banda vive en Capital Federal, con mucho kilometraje acumulado y con mucha demanda, especialmente por el interior del país. 

Una vez superada la ¿crisis de los 30 años? todo pareció acomodarse para la banda: editó un disco con canciones nuevas, algo que no hacía desde 2009, y los fans lo recibieron mejor de lo esperado. Por eso, este sábado 25 de enero, Attaque 77 va a continuar dando pasos adelante, de la mano de Triángulo de fuerza, en el Teatro Flores, y Mariano Martínez promete una extensa lista con algunas joyas ocultas de su discografía, así como también la grabación de un videoclip para un nuevo corte del álbum.

Comprendimos que después de tantos años ya no sabemos cuánto tiempo más vamos a seguir tocando. Mientras tengamos ganas y la balanza siga dando para el lado positivo, vamos a seguir haciéndolo.

En una época en la que un lanzamiento de disco ya no es un evento que signifique mucho, la salida de Triángulo de fuerza sí entusiasmó a los fans de Attaque 77.
Es verdad, sí, yo también lo sentí así. Se hizo un poco largo el proceso. Incluso me pregunté públicamente si era necesario, si había gente que realmente quería escuchar canciones nuevas o si con lo que habíamos hecho ya estaba bien. Y muchos seguidores del grupo empezaron a pedirnos material nuevo; eso estuvo bueno, fue como un incentivo. Nos pusimos a trabajar y el proceso se alargó un poco porque en el medio cumplimos 30 años y no podíamos dejar pasar esa oportunidad de celebrar. Después de eso, retomamos el disco y terminó saliendo el año pasado, así que se generó mucha expectativa para los seguidores del grupo. Tuvo un buen recibimiento así que supongo que se debe a que es un disco que nos representa bien. Tiene algunas canciones que ya hemos tocado mucho en vivo y suenan poderosas, porque mirá que hay que competirle a “Donde las águilas se atreven” o “El cielo puede esperar”, ¿eh? Pero con estas nuevas canciones hemos alcanzado cierta intensidad. Por eso desde el año pasado ya estuvimos dando unos shows que, al menos a mí, me dejaron muy contento. Soy bastante autocrítico y siempre quiero sonar mejor, armar mejor los shows y todo eso, pero se dio algo muy lindo con los clásicos del grupo y las canciones nuevas integradas.

Además de autocrítico, ¿te considerás un autodidacta?
Soy un aprendiz. Un aprendiz de mis maestros, que son un montón. Desde Miguel Jara, que es un profesor de guitarra y bajo de Valentín Alsina, de la época en que yo tenía 12 años, que me dejó enseñanzas que fueron importantísimas para mí, incluso hasta el día de hoy. Desde ahí en adelante aprendí de todos; de mis compañeros, de los productores: Michel Peyronel, Juanchi Baleirón, Adrián Taverna, Jim Wirt, Álvaro Villagra. Aprendo de la persona que tengo al lado, en la música es un poco así. Cuando era chico tocaba con unos bluseros que eran más grandes que yo y eso es una escuela impresionante, tocar con gente que toca mejor que uno. Después está la historia: escucho discos todo el tiempo y trato de entender qué es lo que estoy escuchando, que hay detrás de esas grabaciones. Soy beatlero desde que nací, entonces desde chico comprendí que en esos discos, detrás de los Beatles está George Martin, que era su productor, y la importancia de su trabajo. Ese es mi aprendizaje, eso y estar en casa, desde chico, con la portaestudio en su momento, después con la compu, grabándome, grabándome y grabándome, tocando la batería, el bajo, los teclados, la guitarra, cantando, escuchándome y corrigiéndome. Ese fue mi camino, experimentando y jugando con la música.

En ese verano de 1987, cuando se formó Attaque 77, ¿podías imaginar que, 33 años después, la banda todavía iba a continuar tocando?
Es que… ¡2020! ¿Quién se lo iba a imaginar? ¡Voy a cumplir 50 este año! Nadie se lo hubiera imaginado, menos a esa edad, cuando teníamos 18 años. Mucho menos que nuestra música iba a perdurar y que nosotros íbamos a seguir siendo un grupo. Empezamos desde muy chicos y sin saber ni tocar ni nada. Los primeros 15 años fueron de aprender a tocar, a funcionar, y a sonar como una banda más o menos decente. Cuando se fue Ciro era como empezar de nuevo y tener un grupo nuevo, así que en cierto modo, esta banda tiene diez años. Tuvimos muchos “volver a empezar”. Muchas veces pensé que para poder hacer otra cosa, Attaque se tenía que terminar, pero no pienso eso ahora. Está bueno que el grupo siga y está bueno hacer otras cosas. Trabajo mucho como productor artístico, en el estudio, toco con otros músicos, y todo eso en paralelo con el grupo. Mis compañeros también tienen sus actividades en paralelo. Me parece que eso es muy saludable.

No hay muchas bandas en el rock argentino que hayan tocado durante más de 30 años ininterrumpidos. ¿Cómo lo logró Attaque 77?
Lo mejor que te puede pasar es que tu canción le llegue a todo el mundo. Este último disco tiene canciones como “María”, por ejemplo, que sonó un montón y le llegó a mucha gente. A mí me sorprendió. El otro día me dijeron “tiene un millón no sé cuántas reproducciones en Spotify”; guau, cuánta gente... Me parece bárbaro. A esta altura, con el grupo vigente, lo único que puedo hacer es decir “gracias”. Comprendimos que después de tantos años ya no sabemos cuánto tiempo más vamos a seguir tocando; un año más, un par de discos más, lo que dé. Me parece que hay que ser conscientes de eso. Mientras tengamos ganas y la balanza siga dando para el lado positivo, vamos a seguir haciéndolo. Lo que tenemos que saber es esto hay que celebrarlo y agradecer. Es algo que hasta yo mismo tuve que entender en su momento. Más allá de los conflictos y las trabas, también hay momentos felices. Hay que ser agradecidos porque a este grupo la música le dio mucho, no solo a nivel artístico y profesional; la música también es nuestra escuela para aprender a convivir y aprender a ser personas.

Ya pasaron más de diez años desde que quedaste como el líder de una banda que decidió seguir adelante aún con un cambio tan importante como el de su clásico cantante. ¿Qué viste en ese momento que te hizo pensar que aún tenían cosas para dar?
El desafío. En ese momento, lo que me gustó fue pensar que tenemos una banda nueva pero con casi 20 años de experiencia. Funcionó como un incentivo y rápidamente ya estábamos grabando, armando canciones, e hicimos un disco (Estallar, 2009). Para nosotros esas crisis son buenas, las vivimos de ese modo. Nos pareció que teníamos que aprender algo de eso, trascenderlo y crecer en vez de lamentarlo. La crisis la vivimos, obviamente, como todas las crisis que vivió este grupo durante más de 30 años: las atravesamos y tratamos de sacar un aprendizaje. Pero nos mantenemos unidos porque nos queremos, somos como parientes, y cuando nos juntamos a tocar se genera algo y hay mucha gente que nos está esperando. Eso le da mucho sentido a nuestro trabajo. Trabajamos de llevarle un momento feliz a la gente, sobre todo cuando viajamos por el interior del país.

Dijiste que para vos la banda tiene solamente diez años y seguramente hay muchos fans para los cuales Attaque 77 son vos, Leo y Luciano, porque no pudieron conocer lo anterior por una cuestión de edad.
Hay mucha gente que no conecta tanto con lo que pasó: esas canciones las grabamos cuando yo tenía 18 ó 19 años. Nosotros somos esto que está acá ahora. A veces algún que otro nostálgico nos pregunta si vamos a volver a tocar con Ciro; a nosotros nunca nos gustó eso de volver para atrás. No está bueno para nosotros y supongo que para Ciro tampoco. Sería tratar de recrear algo que fuimos en otra época. Eso pasaría en el caso de que no ya no tengamos ninguna idea. Creo que hoy el grupo tiene una contundencia, suena fuerte y bien porque lo hemos logrado después de muchos años de aprender a tocar. Siento que todavía tenemos que desarrollarnos más, hacer mejores canciones, mejores discos. Nunca miramos hacia atrás, ahí sólo hay fotos viejas. Todo eso es experiencia que nos trajo hasta acá y hay que agradecerlo.

Otra cosa que supieron acomodar con los años fue la relación a distancia. ¿Cómo es el día a día de una banda que tiene a uno de sus integrantes viviendo en otra provincia?
Ahora podés grabar una cosa y mandarla por mail a cualquiera, o grabás un audio por whatsapp en el momento con lo que estás haciendo, lo escuchan y te lo devuelven al toque. Yo voy y vengo. Trabajo mucho acá, acá tengo mi lugar donde puedo explayarme. Siempre tengo alguna melodía que grabo rápido con el teléfono y después cuando vuelvo puedo darle forma. La semana pasada estuvimos ensayando bastante en Buenos Aires para esto del Teatro Flores, porque nos gusta escarbar un poco en algunas canciones.

¿Y qué encontraron?
Siempre nos gusta escarbar en los discos para encontrar las canciones más olvidadas, las que menos tocamos, y mezclarlas con los clásicos del grupo y las canciones nuevas. Fue muy divertido. Para los más seguidores, los más estudiosos, hay unas sorpresitas que van a estar muy buenas. Son un montón de temas; de hecho, tenemos una lista que son como tres horas, me parece que vamos a tener que empezar a ver qué recortamos porque son un montón de temas que estuvimos ensayando la semana pasada. Ya vamos a ver qué elegir.