15/08/2020

The Dead Daisies: "Con la voz de Glenn Hughes todo toma un vuelo superior"

La banda más inestable del rock cambia de forma para atacar.

Gentileza
The Dead Daisies

En sus siete años de existencia, The Dead Daisies publicó cuatro discos y por su formación pasaron 17 músicos... ¡sin contar a los cuatro que integran la formación actual! La explicación para semejantes cambios se encuentra en que, más que un conjunto con un proyecto en común, se trata del fetiche musical de David Lowy quien es protagonista de una historia digna de telefilm.

David es el mayor de los hijos de Frank Lowy, fundador de Westfield Corporation, uno de los grupos comerciales más poderosos de Australia, que además se ha expandido a Estados Unidos y el Reino Unido. O sea, un asiduo integrante a las listas de los más ricos del mundo que hace la revista Forbes. Con una vida sin apremios económicos, el joven David hizo carrera en el negocio de su padre, tuvo tiempo de convertirse en piloto acrobático, fundó un museo con su colección de aviones, hasta que se colgó una Flying V y así nació su banda The Dead Daisies.

La formación más estable fue la que tuvo a John Corabi en voz, Marco Mendoza en bajo, Deen Castronovo en batería y Doug Aldrich junto al inquieto Lowy en guitarras. Todos tienen en su curriculum haber sido “ex de alguna banda reconocida” y juntos grabaron el hasta ahora último álbum del grupo Burn It Down editado en 2018. Sin embargo, la estabilidad no es una cualidad de la banda de Lowy y a fines del año pasado un nuevo golpe de timón les abrió la puerta de salida a Corabi y Mendoza. Las vacantes de bajo y vocalista fueron cubiertas por una sola persona, nada más ni nada menos que el ex Deep Purple Glenn Hughes.

"Empezamos a ensayar juntos en agosto del año pasado en Los Angeles y pudimos escribir cuatro canciones nuevas junto con Glen", relata Doug Aldrich, guitarrista de The Dead Daisies desde 2016. "Enseguida nos dimos cuenta que había una química muy fuerte. En lo personal, apenas me enteré que se nos uniría Glenn, tenía la total confianza que formaríamos una buena sociedad. Ya éramos amigos hace bastante tiempo y en 2015 habíamos compartido una gira por Sudamérica y Europa. Entonces, cuando me enteré que se uniría a la banda, me pareció grandioso".

Glenn es muy apasionado sobre todo con las letras y su significado. Las estructuras de acordes que le gusta trabajar son distintas a las que yo estaba acostumbrado.

¿Es The Dead Daisies el grupo más inestable del rock?
Creo que The Dead Daisies ante todo intenta ser una banda innovadora… Cuando empezaron, David Lowry como miembro fundador se dio cuenta que las diferentes personas tenían sus respectivas agendas y lo más probable es que no pudieran dedicarse full time al grupo. En el comienzo estaban Richard Fortus y Dizzy Reed, Brian Tichy, John Corabi y Marco Mendoza. Esa fue la primera formación sólida. Al poco tiempo Guns N’ Roses se volvió a poner en marcha, entonces Richard y Dizzy ya no pudieron ser parte. Ahí fue cuando entré, por recomendación de Richard. En un punto me hace acordar a los primeros años de Deep Purple, que también sufrió muchos cambios en su formación; ir de Ian Gillan a David Coverdale y Glenn Hughes fue un cambio muy grande pero a la vez muy exitoso. Esperemos ir por ese camino.

Hace unos meses editaron “Unspoken”, el primer simple con esta nueva formación. ¿Es un anticipo del nuevo disco?
Es la primera canción que lanzamos de Holy Ground, como se llamará el nuevo álbum. Estoy muy conforme sobre como salió y la respuesta que tuvimos de la gente. No hay que tomarla necesariamente como un primer single del disco, sino que en estos tiempos de cuarentena y Covid nos pareció que era un buen momento de editarla. Cuando salga el disco completo, creo que habrá más noción de que “Unspoken” es apenas una pequeña parte de ese álbum que será un nuevo paso en la carrera de The Dead Daisies, con un nuevo sonido debido a Glenn. Lo básico de los Daisies, como los riffs simples y directos, el groove y demás van a estar siempre, pero con la voz de Glenn al frente todo toma un vuelo superior.

¿El disco saldrá este año?
Seguramente será este año, pero más hacia el final, porque no queremos sacarlo y que pase mucho tiempo sin salir a presentarlo en vivo. Por ahora, la idea es salir de gira a comienzos de 2021. Tenemos planeados ensayos durante todo agosto, luego en diciembre, un poco más en enero y hacia fines de ese mes ya salir a tocar. Y tenemos en la mira a Sudamérica: es muy importante para nosotros, sobre todo ahora que tenemos a Glenn.

¿Ya probaron cómo suenan con Glenn Hughes los temas que cantaba John Corabi?
La verdad es que todavía no nos pusimos a ensayar los temas viejos… Cuando nos juntamos a ensayar las primeras veces, a fines del año pasado, fueron más zapadas que otra cosa, Glenn cantaba algunas, otras las cantaba Deen, algún tema viejo, otros de Deep Purple, pero casi de inmediato nos pusimos a trabajar en el disco, así que fue enfocarnos en material nuevo. De todas maneras, estoy seguro de que cualquiera canción vieja que toquemos en el futuro será con un enfoque más fresco… Glenn no va a sonar como John y además no nos interesa que sea así. Tal vez en vivo Deen Castronovo cante algunas de las viejas canciones. No quiero que Glenn tenga que cantar para sonar a John sino que suene a Glenn. Si para eso tenemos que hacerle nuevos arreglos a los temas, creo que será el mejor camino. Esto es como un nuevo capítulo en la banda. Cuando yo entré al grupo también fue un nuevo capítulo y grabamos el disco Make Some Noise. Cuando llegó el momento de salir de gira, la mayoría de las canciones que tocamos eran de ese disco y con lo que estamos haciendo con Glenn creo que va a suceder algo parecido, aunque por supuesto que estarán “Long Way to Go”, “Midnight Moses”, “Song a Prayer”, “You and I” y “Locked and Loaded”.

The Dead Daisies tocó varias veces en cruceros, incluido el de KISS. ¿Qué tiene de distinto tocar arriba de un barco?
En esencia no es muy distinto, al final de cuentas es un escenario y esos barcos son tan gigantes que ahí arriba no sentís ningún tipo de movimiento. Lo mejor de esos cruceros es todo lo que hay para ver y hacer en ese espacio delimitado. Me encanta. Creo que no va a ser sencillo en el futuro para los cruceros de música recrear eso tal cual, quizás haya que esperar más de un año para que vuelvan como se hicieron antes.

¿Es cierto que en los 80 audicionaste para unirte a KISS?
Sí, es cierto. Apenas llegué a Los Ángeles me uní a una banda y tocábamos por ahí. De casualidad, una vez me vió Eric Carr y me sugirió que audicionara para KISS. Fui al estudio, estuve con ellos y fue muy raro verlos sin maquillaje porque por aquellos días nadie los veía así. Ensayamos una cuantas veces, me probaron con los solos de algunas canciones, en su mayoría del disco Creatures of the Night, pero eso fue todo. Fue divertido muchos años más tarde, cuando ya estaba con los Daisies, cruzarme otra vez con KISS en gira porque nadie sabía al respecto. Era un secreto entre Paul, Gene y yo.

Tocaste y grabaste discos con Ronnie James Dio, David Coverdale y ahora se suma esa lista Glenn Hughes… 
Me siento terriblemente afortunado por eso. Para mi son de los cantantes más grandes del rock. Hay otros, lo sé, pero para mi Ronnie James Dio fue el mejor cantante de heavy metal, David Coverdale es fantástico y Glenn también… Cuando lo pienso un poco, creo que la suerte me acompañó demasiado al poder tocar con ellos tres. Con Ronnie aprendí lo dedicado que se puede ser: para él no importaba nada más que su banda, no tenía una gran familia ni hijos, entonces ponía toda su energía ahí. Cuando grabamos Killing the Dragon y había que salir de gira para presentarlo, ensayamos muchísimo y me pareció genial. Lo usual es que una banda antes de salir de gira ensaye una semana. Con Ronnie ensayamos seis semanas y cuando salimos de gira, ya en el primer show el grupo tenía una justeza increíble. Además, él era el primero en llegar y el último en irse. Al momento de subir al escenario, Ronnie se convertía en el dueño de toda la situación. Controlaba todo y llenaba cada espacio. Aprendía solo de mirarlo.

¿Y cómo fue la experiencia con Coverdale?
David también es un frontman increíble. Con él me llevé como aprendizaje cómo componer y buscar ganchos en una canción. Su método era sentarnos con guitarras acústicas, darle formato a una canción y empezar a construir desde ahí. Así fue como hicimos canciones que terminaron muy heavies. Yo me pasaba todo mi tiempo libre en su casa o él en la mía. No parábamos de componer, hacer demos, etcétera. Tanto David como Ronnie me dieron absoluta confianza. Y con Glenn todavía estoy aprendiendo. Él trabaja la composición de una manera distinta a la de David, es muy apasionado sobre todo con las letras y su significado. Las estructuras de acordes que le gusta trabajar son distintas a las que yo estaba acostumbrado.

Y en tu encuentro con leyendas, ¿conociste a Randy Rhoads?
Lo vi en vivo cuando tenía 15 años, en Filadelfia, y me voló la cabeza. Su habilidad, sus tonos... era realmente increíble. Por esa época era difícil estar al tanto de las giras o los datos de los músicos ¡y yo estaba convencido de que Randy era inglés! Cuando me mudé a Los Ángeles conocí a un chico que había tomado clases con él. Un día me llamó y me dijo “Vamos al Whiskey A Go Go que toca Randy”. “¿Randy quien?”, le dije  yo, y me respondió. “¡Randy Rhoads!”. Para mí fue “¿Cómo? ¿El inglés que toca con Ozzy?” Ahí me explicó que nada que ver, que era de Burbank y que le había dado clases de guitarra. No lo podía creer. Fuimos con este chico, que se llamaba Eddie, nos encontramos con Randy y nos hizo pasar al backstage. Era muy amable y muy flaquito, tipo Ronnie Dio.