14/04/2021

Sorín + Gómez, un dúo para ver crecer en público

Encuentro en el río musical.

Sorín + Gómez

La primera vez que Nico Sorín vio a Gómez sobre un escenario pensó que algún día debían tocar juntos. Sus proyectos personales continuaron sus caminos, hubo colaboraciones cruzadas y algunas fechas compartidas. Un día, durante la pandemia, el ex Octafonic fue al estudio casero de Proyecto Gómez Casa para sumar unas baterías a unas canciones que estaba grabando. Hicieron las tomas, tocaron un rato, y después, charlando en la terraza, uno tiró: “Che, ¿armamos ese dúo del que venimos hablando hace años?”. Ese dúo se llama sencillamente Sorín + Gómez.

“Hicimos una sesión improvisando y nos dábamos cuenta de que cada cosa que tocábamos era un tema”, dice Gómez, entusiasmado. “Pasa que decimos 1,2,3 y sale algo enseguida. Hay química. Pasan cosas y nos entendemos muy bien”, suma Nico Sorín. Y esa naturalidad del vínculo y el entendimiento musical derivó en un proyecto de grupo formal y un experimento que llevaron adelante durante varios jueves en la Casa del Bicentenario (el 15 es el último, entradas acá): un ensayo abierto experimental. “Hay algo que ocurre, que puede pasar o no, algo ligado a la magia. Nos ponemos a tocar y salen ideas. Eso no pasa todo el tiempo. Es realmente magia”, dice el baterista.

No es un show, aclaran Sorín + Gómez. “Son ensayos abiertos experimentales. No tiene criterio de show y no está pensado como tal. Queremos guardar ese impacto para cuando el dúo salga”, dice Gómez. “Decidimos abrir el proceso, y contar y mostrar cómo ensayamos, cómo pensamos, cómo interactuamos. Entendemos el proceso de trabajo como un momento súper importante a laburar y el espacio donde se termina de generar la identidad. Ahí aparecen aciertos, errores, redireccionamientos”. Sorín completa: “La gente ve el ida y vuelta, y las cabezas de cada uno. Cada uno tiene su personalidad, pero a la hora de componer y congeniar juntos está bueno ver cómo funciona eso”.

En esas personalidades diferentes, con una carga artística muy fuerte de cada uno, es desde donde construyen su vínculo. “Tenemos muchas cosas en común y en otras somos opuestos. Es un equilibrio cósmico. Los dos somos muy rítmicos para pensar. Eso le da una zona de acción a todo lo que hacemos”, dice Gómez. “Es el aspecto físico, cómo uno siente el ritmo, cómo uno reacciona a una nota -suma Nico Sorín-. Esa conexión de la oreja al cuerpo. Somos similares, es una suerte de simbiosis. Pensamos y sentimos el groove de una forma parecida”.

Desde que se juntaron por primera vez a finales del 2020 y luego de pasar enero ensayando en la sala, hicieron juntos alrededor de 30 temas. Después, surgió la posibilidad de trasladar a un escenario ese mismo proceso para compartirlo con el público. “Lo que hacemos es contar brevemente cómo estamos trabajando, de qué se trata, y nos ponemos a improvisar. Paramos, nos hacemos marcas. Nos vamos dando indicaciones. Ensayamos con el público adelante”, explica Gómez. De lo que están seguros, es de que no quieren un grupo de improvisación sino una banda con sus canciones. Por eso, todo lo grabado, va a una serie de carpetas de las que luego seleccionan, eligen momentos, tamizan ideas para luego regrabar, producir y editar.

Sin embargo, por ahorasolo es Sorín + Gómez, un experimento desarrollado a la vista y los oídos de todes. El encuentro de dos multiinstrumentistas que tenían ganas de tocar juntos y, a futuro, quién sabe. “Lo veo paso a paso. Mirar para adelante en estos momentos es difícil, así que estamos simplemente disfrutándolo”, dice Nico. “Es no perder el contacto de hacer música con otras personas. De a poco se irá construyendo”