09/02/2022

Siddhartha y el nuevo comienzo de una carrera solista

Memoria y futuro.

Gentileza

Siddhartha tiene cinco discos pero dice que su carrera empieza recién ahora. Desde que Jorge Siddhartha González Ibarra dejó su lugar en la batería de Zoe y dio un paso al frente sobre el escenario para hacerse cargo de su carrera solista como compositor y protagonista, ha tenido un crecimiento sonoro y personal a la vista de todos. Ahora, con el lanzamiento de “00:00”, una cruza de su pop dulce y etéreo con matices del folklore de su país y el último single antes de la salida de su nuevo disco, el mexicano siente que comienza una nueva etapa, la definitiva. La primera parada para mostrar el nuevo trabajo será el festival Vive Latino y luego recorrerá México, Estados Unidos, Argentina y España.

“Siento que ahora mismo estoy apenas arrancando”, dice Siddhartha desde México. “Me parece que lo que estoy haciendo es el inicio de una etapa que me encanta porque ahora sí creo que tengo un poco más de tablas para hacer de solista”. Sin embargo, el camino que inició en solitario data del año 2008, cuando dejó de ser el baterista de Zoé, y ya cuenta con cinco discos de estudio y uno en vivo. “Me empecé a sentir dueño de mi propio personaje mucho tiempo después. Al principio estaba en una etapa de reconocimiento y probablemente fue hasta el tercer álbum en donde empecé a decir 'oye, ya estoy un poco más parado en mi papel'. Ahorita estoy en una etapa de empezar a explorar cosas, pero ya a través de la experiencia y con una idea también de qué me gusta y qué quiero”. 

Esa búsqueda y necesidad de experimentación guiaron el sonido de Siddhartha desde las primeras canciones con pulso guitarrero y despojado de Why You? (2008), su disco debut, o Náufrago (2011), hasta el sonido delicado de Memoria futuro (2020) y los singles etéreos más cercanos al dream pop que adelantan su próximo álbum. Sin embargo, fue algo que forjó con el paso del tiempo. “Yo jamás había planeado ni pensado en que iba a ser solista. Siempre había tocado la batería, y si bien siempre había compuesto y producido canciones, me había concebido a mí mismo como el baterista que compone o el baterista que produce. Realmente todo esto fue parte de una casualidad. Empecé a hacer canciones por placer y de pronto en algún momento se las empecé a enseñar a mis amigos cercanos. Allí, un par de personas me dijeron que les gustaban mucho más ciertas canciones cantadas por mí más que por la banda. Entonces pensé 'bueno, voy a hacer un disco para mí como para que estos temas no se queden en el olvido'. Y así empezó todo”, recuerda.

Desde allí, las fichas del proyecto fueron cayendo como dominó. Primero, por qué no ponerle una portada a esas diez primeras canciones, por qué no darle un nombre al álbum y por qué no subirlas a MySpace. Así fue como finalmente llegó la pregunta clave: ¿y por qué no tocarlas en vivo? Para ese momento ya tenía miles de seguidores escuchando ese álbum personal e iniciático y el punto de partida fue inevitable. Siddhartha piensa que esa intención inocente, fresca y casi documental de registrar sus primeros temas simplemente para no perderlos puede percibirse en esos primeros discos. “Creo que fueron mis demos, por así decirlo. Es decir, a pesar de que fueran álbumes, que se tocaron, se editaron y la gente los escuchó, a nivel personal eran mis primeros pasos. Son dignos representantes de su momento, pero no dejaba de ser también el primer paso”, dice. 

Atravesado por la pandemia, el encierro le dio a Siddhartha la posibilidad de darle un freno a un ritmo constante de producción, giras y música. Ya sin la urgencia de la maquinaria de la industria, se tomó tiempo para que las canciones decantaran por sí solas. “Lo primero que se me planteó al principio fue 'mientras no hay actividad, saca música', pero no tenía ganas de sacar algo en ese momento de desánimo. Así que el primer año fue de hacer las canciones, grabarlas, reproducirlas y disfrutarlas. El segundo año ya fue un poco más aterrizarlas y dejarlas listas. Creo que el resultado es un disco que está muy del lado de mi cancha. Es un disco que quedó muy a mi placer”, cuenta. De ese proceso es del que salió “00:00”, el último de los siete singles que Siddhartha fue sacando este tiempo y el paso previo a la salida del nuevo álbum para los próximos meses. 

Desde sus primeros pasos hasta hoy, Siddhartha mantiene algo que se percibe en su música: la influencia del rock argentino. En 2012 publicó “Fue”, su propia versión del tema de Soda Stereo del álbum Dynamo (1992) y en 2020, para Memoria futuro, trabajó con Cachorro López, el abuelo de la nada y productor argentino. “Mi proyecto de música tiene muchas afinidades con la música de Argentina. Cuando escuché por primera vez a Spinetta, Virus y Charly me volaron la cabeza. Crecí con mucha de la música de allí. Eso es algo que se te queda ahí en tus influencias, en tu subconsciente y consciente, y de alguna manera lo retomás. Es parte de la raíz”, dice. 

Si para Siddhartha su camino como solista recién comienza, los cinco discos anteriores no hicieron más que preparar el terreno para construir al Siddhartha que es hoy. La experimentación sonora, su rol escénico y su experiencia sobre el escenario, se curtieron a lo largo de estos catorce años para llegar a “00:00”, el último paso antes de su nuevo álbum, y así darle lugar a una nueva etapa guiada por la experimentación y el disfrute para recién ahora comenzar a tomar vuelo.