18/04/2019

She Devils vuelve para impulsar el cambio desde abajo

La banda de Pat Pietrafesa integra la grilla 100% femenina del festival GRL PWR.

Cecilia Salas
Pat Pietrafesa

“Nos preparamos súper contentas, porque hace como dos años que no tocamos y nos juntamos para ocasiones especiales”, explica Pat Pietrafesa sobre la decisión de sumar a She Devils a la grilla del festival GRL PWR, hoy jueves en Córdoba. “Es muy emotivo para nosotras y muy político a la vez. Nosotras, desde finales de los 90 y hasta que empezamos a tocar con Kumbia Queers, hacíamos festivales de distintas expresiones de mujeres de todo tipo. Para nosotras también esto de participar se convierte en seguir ampliando ese mensaje que está buenísimo”, agrega.

¿Qué es lo más rico que tiene el festival?
Que haya no solamente mujeres biológicas, sino todo tipo de personas que no tienen la oportunidad de expresarse en festivales porque están copados por varones y por hegemonías. Están copados siempre por las mismas voces, los mismos cuerpos, los mismos modos; una cultura que también se manifiesta de una manera que queremos cambiar. Nosotras venimos del punk y en cierta forma estamos ligadas al rock underground, que es de donde salieron la mayor cantidad de denuncias de cosas espantosas, desde violaciones increíbles hasta abusos de poder que están fuertemente arraigados en lo que es la cultura de la violación y del poder. Para nosotras lo importante es empezar a manejar otras formas de comportamiento y que podemos realizar este tipo de juntadas a nuestra forma, y eso es muy importante, porque empieza desde lo pequeño, no tenés que esperar a ir a un mega festival.

¿Sienten que hoy las She Devils pueden tocar con más libertad que hace 20 años atrás? Sus letras siempre fueron, si se quiere, en ese momento y en esa época, revolucionarias.
No sé si nuestras letras eran revolucionarias. Son muy pequeñas, son muy de sentimientos cotidianos, de sentirte para el orto porque la sociedad tiene una estructura en la que no entrás; entonces, nosotras completamos nuestro mensaje con las acciones, no nos manifestamos solamente por la letra. En ese entonces, desde que éramos un grupo re pequeño, nos manejábamos igual que ahora: siempre tuvimos nuestro propio sello, editando casetes, haciendo nuestros festivales y nuestro conciertos, apoyando las causas que nos parecían interesante. En ese aspecto nos comportamos igual. Ahora viajamos y hacemos lo mismo en otras partes del mundo, pero la raíz es la misma. Considero y consideramos que en el momento en que tocás creás una situación que es increíble, es particular, y ahí se desarrolla un montón de lo que querés decir: la actitud como banda, en qué lugares tocás, cómo tocás. Todo tiene que ver, no solamente la letra de la canción.

¿Cuál es tu mostra del rock?
No tengo una; me interesan más las personas que todavía no acceden a espacios. Las verdaderas mostras son cada quien que esté en su habitación creando algo y que se anime a salir y a decirlo, poniéndose una base, haciendo algo arriba con una guitarra acústica, imprimiendo un fanzine. Esas son las verdaderas mostras, o las personas que más me inspiran a mí. Lo que más me inspira es cuando veo a alguien que me cuenta que es de otro lugar re lejano y te comunicás por medio de un fanzine, un flyer, una muestra, una foto. Todo eso va creando una contracorriente que siempre existió y nunca va a dejar de existir, sólo que ahora está cada vez más fuerte. Es un momento que tenemos que aprovechar muchísimo y meterle más fuerza, porque realmente se está viendo un cambio muy groso.

Y el GRL PWR es una muestra de eso.
Sí, se van sumando todas las corrientes de cosas que se vienen haciendo hace mil años y gracias a muchas personas, muchas mujeres y muchas trans. Quiero dejar en claro que no nos importa la mujer como cuerpo biológico en sí; nos sentimos mucho más identificadas con personas de identidades y corporalidades diversas, no como mujeres. Entiendo que todavía es una palabra que tenemos que volver a redefinir, pero sí nos encontramos fuertemente ligadas a toda esta amplitud marginal u oprimida. No creo que seamos minoría, en realidad somos mayoría les oprimides. Nos encontramos fuertemente ligadas a todas las manifestaciones de variedad de corporalidades y de identidades, porque son las que tienen que tener espacio cada vez más, asomando sus cabezas y sus manifestaciones, y cada quien diciendo “estamos acá”.

Y resaltando que lo que esas mujeres hacen y dicen a través de su música es buenísimo, tal vez mejor a lo que ofrece la industria de la música en cuanto a los varones.
No sé qué es lo que están ofreciendo los varones, no tengo la menor idea. Sí nos enteramos todo el tiempo de declaraciones absurdas de bandas que preguntás quién es este tipo y es de una banda que llena diez Luna Park. No sé, la verdad no ocupo mi tiempo en escuchar lo que están haciendo. Suelo escuchar música underground, recitales en vivo, pero sí sé que existen. Están ahí en ese espacio que ellos generaron, pero yo creo lo que te decía antes, generar desde lo pequeño. Yo desde que soy punk, hace mil años -desde mitad de los ochenta- siempre me movía en espacios alternativos; ahora, ese espacio se amplió. Lo que está sucediendo es que se amplían los espacios de libertad y de manifestaciones diversas, entonces es como súper inspirador. Vengo de la post dictadura, atravesé mucha parte de mi juventud en un ámbito muy hostil, de mucha represión. Entonces, al ver cosas que antes nos las teníamos que re bancar, al ver ahora que estamos en un momento de tanta agitación, es muy inspirador.

El objetivo es no meterse en espacios que ya están instalados, sino crear nuevos ecosistemas.
Ni hablar. Como te decía, no creo en eso desde mi punkitud. El primer festival y feria que armé fue en el año 1986, con una cooperativa de bandas punk, y desde ese año siempre hago lo mismo. Nunca me interesó meterme en un espacio de la sociedad establecido, jamás trabajé; creo en otras cosas. Entonces creo que siempre esa es la respuesta: desde lo más pequeño que quieras hacer, sea hacer ropa, pintar o bailar, lo mejor es crear nuestros propios espacios. Nosotras estamos por otra cosa, por otro tipo de armado de relaciones y, obvio, no creo que se cambie metiéndose en un espacio que ya está armado, sino armar el tuyo propio con tus compañeres, con las afinidades que tengas. Fortaleciendo ese tipo de organizaciones es que las otras se van a terminar, porque además van quedando más a la vistas las formas, estos formatos de abusos de poder de opresión y de violación en los que está fundada toda la sociedad: es el patriarcado, es el capitalismo.

Si lo pensás así decís, “uy, ¿pero cómo voy a cambiar todo eso?” Y sí, porque empezás a hacer lo tuyo, lo propio, te empezás a manejar con gente de otra forma y vas creando. Yo toco desde hace mil años y si bien antes era súper difícil, ahora hace doce años que estamos con Kumbia Queers -que somos también las de She Devils- y tenemos nuestro sello, nos organizamos, viajamos y lo hacemos todo nosotras con aliades de distintas partes de los diferentes territorios. Así se van afianzando estas otras formas de crear y de relacionarse. Es la forma en que se va fortaleciendo cuando la red se amplía; se amplía el espacio de libertad.

Este artículo fue publicado originalmente en Gamba.fm. Copyright 2019. Seguí a Gamba en Instagram.