05/04/2019

Rüfüs Du Sol, pop con plan de millas aéreas

El indie australiano, entre el mapa y el territorio.

Le Fawnhawk / Gentileza
Rüfus Dü Sol

Rüfüs Du Sol tuvo que salir a recorrer el mundo en varias ocasiones para poder terminar de hallar su identidad. Nacido como Rufus (a secas) en Nueva Gales del Sur (Australia), el trío de dance alternativo se vio obligado a buscarse otro nombre al enterarse que ya había existido un grupo en Estados Unidos llamado de esa misma manera.

Con un ascenso notable, la banda comenzó a tomar vuelo tras instalarse en Berlín para grabar su segundo disco y luego de ganarse un lugar destacado en la grilla de la edición 2017 de Coachella. “Si estás mucho tiempo girando por el país y ya pasaste por todas las ciudades importantes, el próximo paso es irse”, explica el cantante y guitarrista Tyrone Lindqvist. “Todos los shows y festivales grandes están en Europa, Sudamérica y Estados Unidos, así que la meta sigue siendo esa, pero es muy caro”, reconoce.

Esa necesidad de expansión territorial tiene correlato con su debut porteño, como parte de la versión 2019, de Lollapalooza Argentina. Su presencia en un festival a más de 12 mil kilómetros de su hogar confirma que Rüfüs Du Sol continúa el crecimiento de un género que nació con The Avalanches y siguió con The Presets y Cut Copy. “Ellos fueron los primeros shows de música electrónica que vimos, porque cuando estábamos instalados en Australia sólo podíamos costear las entradas a los shows de artistas locales, pero eso es lo que nos hizo conocer esa mezcla de electrónica con indie”, dice Lindqvist.  

Para el tecladista Jon George, el aislamiento de Australia “juega un rol importante, porque crea como una burbuja y, al mismo tiempo, todos se conocen con todos, se da una camaradería muy fuerte. A su lado, el baterista James Hunt agrega: “Nos encontramos entre todos en los aeropuertos, mientras cada uno está yendo de gira por el país, así que llegamos a compartir muchas cosas. Se da una mezcla interesante de géneros: terminás siendo amigo de grupos de metal y bandas de rock, porque seguramente con esa gente te tocó recorrer el país. Es muy caro viajar con una banda desde Australia a otros lugares, pero a la larga todas la bandas terminan teniendo esa misma meta”.

Después de algunas giras esporádicas por Estados Unidos, Rüfüs Du Sol tuvo su momento consagratorio en el desierto de Indio, en California. “Habíamos viajado allá dos o tres veces antes, pero cuando tocamos en Coachella fue cuando sentimos que realmente había crecido todo. Hasta ese entonces habíamos dado algunos shows chiquitos, y de repente había miles de personas dispuestas a disfrutar de nuestra música”, explica Hunt. La respuesta del público no solo les garantizó mayor concurrencia de público a sus conciertos, sino también una nueva locación en la que gestar su tercer disco: Los Ángeles.

Con un estudio montado en una casa en Venice Beach, la desconexión del mundo fue lo más extrema posible para poder dar forma a Solace, publicado a fines del año pasado. “Compramos muchos sintetizadores nuevos y varios juguetes con los que divertirnos, así que tuvimos que aprender bastante”, explica George. Al final, el proceso se extendió más tiempo de lo debido, e hizo que hubiera que plasmar algún tipo de pedido formal de disculpas en “Treat You Better”, la canción que abre el álbum. “Esa canción sintetiza muchas cosas. Estuvimos viviendo en una casa sin nuestras novias, familia ni nada, era como la casa de La Tribu Brady. Nos divertíamos mucho y nos perdimos haciendo música. Eso impactó en nuestras vidas personales, así que esa canción es también un homenaje a ellos, una manera de decirles que justamente podemos tratarlos mejor”, reconoce Lindqvist.

Con los dos pies encastrados en la pista de baile pero con una formación cercana a la de banda de rock, Rüfüs Du Sol convirtió ese desfasaje en la excusa ideal para reformular su obra en el escenario. “Nos divertimos mucho traduciendo el disco al vivo. Tratamos de no representar la canción en su estructura original y dejamos que todo se expanda, porque por lo general en el estudio las canciones vienen de zapadas y buscamos cómo ordenarlas. En vivo nos permitimos expandir las canciones y que la gente espere algo que cree que está por terminar, aunque luego sigue”, dice George. Hunt coincide y amplía: “Hace que los shows sean más divertidos para nosotros también. Cada noche va a ser diferente, para bien o para mal”.