12/02/2019

Parcels actualiza las discos de los 70 y las lleva hasta Lollapalooza

Cuando los Beach Boys y Chic se dan la mano.

Gentileza
Parcels

Imaginá que tenés una banda con tus compañeros de secundaria y decidís mudarte a otro país para probar suerte. Llegás y te ponés a trabajar limpiando casas, mientras tu sonido pasa de la electrónica a una suerte de disco-soul-pop prolijo y lleno de armonías vocales. Una noche debutás en París y después del show van al camarín los Daft Punk, que te invitan a su estudio (adonde entra muy poca gente) y terminan produciéndote un single. Sacás un disco, te llaman de todos lados y estás a punto de tocar en Lollapalooza Argentina, bien lejos de tu Australia natal.

Todo eso le pasó a Parcels.

“Para ser honestos, estábamos aburridos de la escena australiana y las bandas europeas nos inspiraban de modo constante”, arranca a explicar el derrotero el guitarrista y cantante Jules Crommelin. “Escuchamos muchas cosas copadas acerca de Berlín, así que medio que pusimos el dedo sobre el mapa y dijimos ‘Hagámoslo’. No creo que sea crucial estar en Europa para poder hacer música en este momento, pero definitivamente es muy divertido”.

Sobre el cambio de sonido de Parcels, el guitarrista cuenta que no fue algo que tuvieran planeado, pero que los cinco integrantes del grupo tocaban sus instrumentos desde hacía tiempo. “No es tan sorprendente que finalmente volviéramos a ellos”, asegura. “Igual, creo que nunca vamos a llegar a EL sonido. El segundo disco podría sonar totalmente diferente al primero, vaya uno a saber…”

Por lo pronto, ahí está Parcels, aparecido hace pocos meses, para dar cuenta del presente sonoro del quinteto, en el que los Daft Punk y la música disco son una influencia tan detectable como la de los Beach Boys. Especialmente por las hermosas armonías vocales, que recuerdan a las de los Wilson. “Eso salió de tocar en la calle cuando crecíamos”, confiesa Crommelin. “Íbamos a un mercado diferente cada fin de semana… ¡y tocábamos en todos! Hacíamos versioncitas de canciones folk en las que las armonías son gran parte del tema y las melodías, así que de ese modo nos acostumbramos a cantar unos con otros y a la idea de hacer arreglos vocales”.

Después de un par de EPs que certifican la mutación de su sonido, Parcels finalmente grabó su álbum debut. Que, según el guitarrista, era algo a lo que el quinteto siempre había aspirado: “Era lo adecuado, sencillamente. Es lo que muchas de nuestras influencias hicieron antes que nosotros. Incluso sabíamos que íbamos a titularlo con el nombre de la banda antes de terminarlo, porque tenía el aire de un álbum debut. Queríamos mostrar el sonido que teníamos en ese momento y, debido a los diferentes estilos musicales que forman el sonido de Parcels, no creo que hubiésemos podido trabajar en otro EP”.

Pero, ¿qué tiene Parcels para que le haya pasado todo lo que se apuntaba al comienzo? El guitarrista dice que no piensa demasiado en eso. “Trabajamos muy duro en las grabaciones, las giras, los ensayos, y la construcción visual y conceptual de la banda”, apunta. “No hacemos mucho más que esto, así que está bueno ser parte de estas cosas que nos sucedieron, aunque no las damos por descontadas”. Las cosas cambiaron mucho para el quinteto; por ejemplo, ahora sus amigos y su familia los ven cada tanto… o por televisión. Cummelin se ríe: “No es la gran cosa como parece. Eso sí, está bueno no tener que limpiar más casas”.