05/12/2019

Mustafunk se mueve al ritmo de los cambios

Culo inquieto.

Gentileza
Mustafunk

“En este momento estamos haciendo un disco nuevo y viendo cómo podemos adaptarlo a estas nuevas era y forma en la que salen las músicas digitales, porque todo cambia constantemente”, explica Agustín Pettinato, bajista de Mustafunk, y agrega un chiste tuitero en concordancia con esta idea: “Siempre adaptándonos, nunca inadaptándonos”. Y es que Culo, el álbum que la banda presentó a mediados del año pasado y volverá a sonar en vivo el próximo viernes en Niceto, ya está “obsoleto”, según piensa el violero.

“Básicamente, quedó obsoleto porque cambió la forma de escuchar música, como cambió siempre a lo largo de los años. Quedaron obsoletos el disco de pasta, el cassette, el CD y ahora el disco como concepto”, amplía al hablar de las 19 canciones publicadas en 2018 por la banda formada en Moreno. “Antes la gente compraba un disco, cerraba los ojos y lo escuchaba entero. Ahora pone la playlist de un tema de un artista que le gusta”, añade.

La búsqueda de Mustafunk por actualizarse a la era Spotify podrá irrumpir en la duración o forma en la que la banda presenta su contenido, pero Pettinato tiene claro que las concesiones terminan ahí: “La esencia artística está en el arte y el arte es la canción. Tal vez antes la canción formaba parte de un todo. Hay que encontrarle un nuevo sentido artístico a estos tiempos y a cómo se escucha música. No estoy a favor de decir que algo es peor o mejor que antes, creo que hay que tratar de buscar darle la vuelta como siempre, y que esto va a dar pasos a nuevas esencias y nuevos conceptos artísticos que hay que aprovechar, descubrir y tratar de reinventar”, sentencia.

Foto: Gentileza

Culo es un disco que pasea más por el rock que por el funk en varios momentos, más allá del nombre de la banda. Guitarras distorsionadas, juegos de palabras en los títulos de canciones (“Hay Ron Maiden”, “Clona ese Punk”, “Mi Hendrix”) y hasta una suerte de spaghetti western de Moreno en “Rata Caniche”, que se evapora en menos de un minuto.  "El álbum expresa el humor de la banda, sea bueno o malo”, reflexiona el bajista que, a su vez, lamenta no haber podido llevar a estos temas a distintas partes del país como hubiera querido. “Por la situación actual de la Argentina tuvimos que cancelar giras. Las crisis afectan a todos. El macrismo arrasó con lo que se pudo construir. No sé si hace falta que diga algo más porque no da putear”.

Con el show de Niceto, Mustafunk empieza a despedirse de Culo, pero además, también a mirar de reojo la llegada de la segunda década de la banda, formada en 2009. ”Creo que siempre fuimos mejorando en todos los aspectos”, responde Pettinato y reflota el concepto de “adaptación” en estos diez años: “Es una generación entera en la que cambia todo. No había Instagram cuando empezamos. Lo que te decía cuánta gente iba a ir a un show eran los eventos de Facebook. Pero siempre tratamos de adaptarnos a lo que nos tocaba y ser lo más creativos posible”.

Para Pettinato, la necesidad de constante movimiento que circula en las venas de la banda también se vio reflejada en la manera en que Mustafunk evolucionó en los estudios. “Probamos todas las formas posibles: laburamos en estudios caros, baratos, en el nuestro; grabamos con otra persona, lo hicimos nosotros mismo. Hasta la forma de pensar los shows cambió, todo es prueba y error. Pero, obviamente, esto tiene que ver con los recursos que uno cuenta para gastar en la banda. Cuando uno empieza en un bar para 50 personas tal vez no pueda estar pensando en las luces, el audio o la puesta en escena a una escala como se piensa en un lugar como Niceto o Flores”. Y, entonces, ¿cuál es la próxima adaptación de Mustafunk? “Dentro de diez años vamos a seguir iguales, nada más que con muchísimos más dolores de rodilla, muchas muelas menos, con más kilos y menos pelo”, redondea.