27/07/2018

Monovision traduce el blues para el siglo XXI

Bajo el sombrero de Jimmy Rip, dos ex Don Adams encontraron un nuevo rumbo.

Matías Alegre

“Lo que yo quería lograr con Monovision, que creo que en varios temas salió, era poder sintetizar una canción en un blues de 12 barras”, explica Pil Del Villar, ex guitarrista de Don Adams, que junto a Sebastián Scala, bajista de la misma banda, formó Monovision en 2014. Y tanto su primer disco homónimo, editado el año pasado, como su sonido en vivo (tocan hoy viernes a la noche en The Roxy) son pruebas fieles de esa búsqueda, que mezcla cosas de Led Zeppelin y de The Black Keys.

Con Jimmy Rip (guitarrista de Television y Mick Jagger, entre otros) como guía en el estudio, las doce canciones del álbum encarnan el espíritu de una zapada, que logra convivir con un sonido sucio -mas no desprolijo- a su antojo. Y para coronar la identidad setentosa del proyecto, el disco tuvo una tirada de 300 copias en vinilo bajo el sello Stereopolis, otro proyecto de Del Villar. “‘Suena como Led Zeppelin II’, me dijo Jimmy”, comenta con el mismo orgullo con el que un padre habla de su hijo.

La apuesta por el vinilo le costó a Del Villar tiempo de investigación, la creación de su sello y un préstamo, que aún hoy sigue pagando: “Siempre pensé el conjunto de canciones para ese formato, ya desde que las iba armando”. “El CD pasó a ser medio un flyer super caro, ni tiene valor de venta. ¿Quién compra un CD?”, cuestiona. Pero su mirada se transforma al hablar del vinilo: “Cuando abrís el disco, lo ponés y ves que está tu nombre girando y suena tu música, es espectacular…”.

Monovision tuvo sus cimientos ante la disolución de Don Adams y el comienzo de nuevos rumbos: “En 2010 armé una banda de country rock con Gori de Fantasmagoria, Hermanos de distinto padre y madre. Ahí me di cuenta de que tenía un montón de canciones que no podía hacer con esa banda, porque eran temas más bluseros, medios punk o de rock clásico”, recuerda el guitarrista. “Guardé los demos y un día lo llamé a Sebas, que tocamos juntos desde los 14 años. Ni nos miramos cuando zapamos, ya sabemos que va a hacer el otro”. 

“Estuvimos un buen tiempo zapando con riffs que yo tenía, hasta que fuimos a grabar a ION unas protocanciones”, explica acerca de las sesiones que derivaron en el disco, en 2014. En cuanto al rol de Rip, de quien es amigo y fue parte de su banda desde 2009, sintetiza: “Jimmy vino para ordenarnos un poco. Lo primero que hizo fue hacernos sacar el click: ‘No graben con metrónomo, graben como ustedes tocan’, dijo. Y eso nos liberó bastante, ahí está lo principal del espíritu de Monovision”. 

A pesar de poder soltar las canciones sin obsesionarse, no todo salió del todo bien en un principio: “En un tema había algo raro, y no sabíamos si alguien había pifiado”, dice sobre Nací sabiendo, una blend de Primal Scream con los New York Dolls. “Jimmy utilizó un truco que le enseñó Prince: él le preguntó cómo hacía para que su música sonara tan perfecta, y le respondió que, cuando hay algo que está raro, que no podes arreglar, tenés que ponerle algo que suene muy fuerte arriba. Entonces, agarramos el tema y le pusimos un platillazo”, confiesa. 

Me gusta escuchar discos en donde hay una banda sonando, no 30 guitarras que empastan todo. En el fondo, es como un disco en vivo, lo grabamos mirándonos”, sostiene acerca de Monovision, del cual compuso todas las canciones y estuvo a cargo de la producción artística. Luego, ejemplifica: “El tema Sexapil, que es una onda Stooges y habla de Iggy Pop, está todo grabado en vivo, salvo la voz. Es una primera toma, en diez minutos estaba hecho. Y por eso suena muy fresco”. “Soy prolijo, pero para mí siempre tiene que haber mugre en las cosas. Es como el pelo de Ron Wood, que está prolijamente despeinado”, agrega entre risas.