13/12/2019

Milky Chance, entre el paseo por la Luna y el cuidado ambiental

El dúo alemán vuelve a robarse algún que otro baile.

Anthony Molina / Gentileza
Milky Chance

Los alemanes Clemens Rehbein (voz, guitarra y bajo) y Philipp Dausch (percusión, guitarra, bajo y voces) comenzaron a tocar juntos cuando iban a la secundaria, pero en ningún momento pensaron que eso que hacían por diversión más tarde pasaría a ser uno de los pilares de su vida. Pero bajo el nombre de Milky Chance, la dupla que fusiona indie, rock alternativo y folk llegó al reconocimiento internacional en 2013, cuando su canción "Stolen Dance" pasó de una modesta venta digital a las radios de buena parte del planeta.

En ese crecimiento tuvo mucho que ver su decisión de evitar su lengua madre. "Nunca nos sentimos cómodos componiendo en alemán. Si bien no pensamos mucho en eso, la transición al inglés se dio de forma más bien natural”, dice por teléfono Dausch. Desde el lanzamiento de Sadnecessary (2013), su primer disco, el sonido de Milky Chance evoluciona con el paso del tiempo. En el flamante Mind the Moon logran "dar forma a una diversidad" en la que ya venían trabajando. “Nos gusta todo tipo de música, muy variada, y creo que plasmamos un poco de eso en el nuevo álbum”, expresa.

Una muestra de los dichos de Dausch puede deducirse de los colaboradores con los que trabajaron en el nuevo disco: Ladysmith Black Mambazo (en "Eden's House"), Témé Tan ("Rush") y Tash Sultana ("Daydreaming"). A la multiinstrumentista australiana la conocieron en su país de origen, cuenta el tecladista, y luego pegaron muy buena onda cuando coincidieron en los Lollapalooza latinoamericanos.

Las canciones de Milky Chance suelen abordar temas de la vida cotidiana, a veces a partir de un detalle mínimo. “Todo empieza con un estado de ánimo, que después se va transformando en una canción. Es algo que puede pasar todo el tiempo y en cualquier lado”, explica Dausch. Además, si bien todas las canciones tienen un mensaje implícito, utilizan la composición como una “herramienta para poder expresarse a través de sus canciones”.

En sus redes sociales, Milky Chance se muestra contundente con respecto a distintas problemáticas sociales, como el Friday’s for Future, encabezado por la joven activista Greta Thunberg. “Si bien nuestra música no es política porque la usamos para expresarnos, creo que nuestra llegada al público hace que hablar de estos temas sociales sea para nosotros una responsabilidad”, asegura el músico. Además, en muchos de sus posteos sobre el aborto, las armas o el cambio climático, los comentarios se llenan de gente diciéndoles que tienen que “apegarse” a la música y nada más: “Siempre va a existir gente que esté en desacuerdo, pero eso es a lo que uno se somete cuando habla de estos temas y eso no puede cambiarse”, agrega Dausch.

El cambio climático puede verse reflejado en una de sus nuevas canciones, "We Didn’t Make It to the Moon", que se pregunta cómo es posible que el ser humano haya llegado a la Luna pero no pueda hacerse cargo de su propio planeta. Para Dausch, este es un problema que, por suerte, es de gran interés para las generaciones futuras. “La Tierra está en crisis, por eso deberíamos cuidarlo en lugar de buscar otro planeta en el que vivir”, se planta.

La Luna, que aparece en el título del disco y varias de las canciones, es una de las claves del tercer trabajo de Milky Chance. La otra es que , aunque Rehbein y Dausch tienen su propio estudio en Kassel, su ciudad natal, viajaron por diferentes lugares y estudios del mundo para grabar Mind the Moon, hecho que se vio reflejado en la composición. “Empezamos en Kassel pero quisimos ir a otros lugares porque el entorno es una gran influencia, incluso las salas de estudio suenan diferente en cada lugar”, explica el tecladista. Viajar ayudó a que escaparan de las “rutinas diarias y las responsabilidades de todos los días”, lo que impactó de forma positiva en el proceso creativo.

Pese a que fueron muy pocos los que pudieron ver al dúo, Milky Chance ya tuvo su debut argentino. En 2018, el dúo alemán llegó a Buenos Aires para participar de Lollapalooza, pero se encontró con la cancelación de la fecha que encabezaba Pearl Jam y motivos contractuales impidieron que se buscara un lugar alternativo. Pero como muchos fans se congregaron en la puerta del hotel para conocer a Rehbein y Dausch, ellos hicieron un mini show en la puerta. “Ese momento fue muy especial. Fue muy tierno porque vino mucha gente y estuvimos reunidos un rato afuera, tocamos algunas canciones, nos sacamos fotos y eso fue muy cool”. ¿Y para cuándo la revancha? “Aunque todavía no tenemos fechas, definitivamente queremos volver el próximo año y eso es lo que estamos planeando”, cierra el músico.