28/02/2020

"Gracias Totales - Soda Stereo", en boca de sus invitados

Té para cuatro.

Cecilia Salas
Soda Stereo

[Desde Bogotá] Tras meses de secretismo e información a cuentagotas, este sábado los misterios detrás de Gracias Totales - Soda Stereo serán develados ante el público colombiano. El estadio El Campín de Bogotá será el punto de partida para la gira con la que Charly Alberti y Zeta Bosio celebran el legado de su propia obra, en un espectáculo multimedia que contará con la presencia física y virtual de varios vocalistas invitados, y una banda completada por músicos que estuvieron presentes en varios momentos clave de la historia de Soda Stereo.

Antes del comienzo del primer show de un tour que tendrá su escala porteña el 22 y el 23 de marzo, hablamos con Zorrito Von Quintiero y Richard Coleman, tecladista y guitarrista respectivamente del espectáculo, y también con Rubén Albarrán y Draco Rosa, dos de los vocalistas que estarán presentes mañana en Colombia, cuya cobertura ya podés seguir a través de la cuenta de Instagram de Silencio

Zorrito Von Quintiero

Me incorporé hace seis meses. Zeta ya me había contado algo, que estaban pensando pero que no era fácil porque falta un miembro tan fundamental. Cuando supe que estaba Richard adentro, me dejó tranquilo y me gustó más. Con él éramos los invitados de Soda cuando yo tocaba con ellos. Me parece bueno que esté él y yo también, porque tengo que ver con ese principio de Soda Stereo, y después toqué muchas veces más con ellos. Creo que Richard y yo estamos validados para estar ahí Estamos todos más grandes, estamos bien. Pero se ensayó mucho. Creo que nunca ensayé tanto en mi vida.

Entré con el ánimo de colaborar con ellos no sólo en los teclados sino en que haya onda, porque soy amigo de Héctor desde pendejo. Desde el primer día lo vi bien, lo sentía bien, entonces los tranquilizaba, porque ellos obviamente estaban con el peso de la historia. Se mandaron a hacer un espectáculo novedoso, también. Esto de sincronizar imágenes, invitar a gente grabada... Es algo más actual. Todos queremos debutar el sábado y ver la fuerza de la situación. Pero el espectáculo tiene mucho nivel. 

Cuando yo tocaba en Suéter, Charly y Zeta fueron a La Esquina del Sol a verme y me invitaron por primera vez a ensayar con Soda, y esta vez también fue así. Hay una analogía impactante para mí en eso. Para mí esto es Soda Stereo, pero es una situación especial. Son las canciones, las grabaron ellos, en algunas estuve yo. Es una reunión de gente que, cada uno en su medida, también es un poco Soda Stereo. ¿Quién podría decir que esto no lo es?

Rubén Albarrán

Cuando éramos jóvenes, mucho grupos argentinos y españoles sonaban en la radio, y así descubríamos a la música nueva. Ese fue mi primer acercamiento, aunque nunca puse demasiada atención a Soda Stereo particularmente, porque era su primer disco. Tiempo después, iba caminando con Joselo, el guitarrista de Café Tacvba, y pasamos por una tienda de discos y encontramos Nada personal, que desde la portada nos llamó la atención. Vimos si teníamos dinero y entre los dos lo compramos. Nos lo turnábamos: cada 15 días lo tenía uno de nosotros (se ríe). Llegó el momento en el que nos desmarcamos de la música que estaba haciendo Soda Stereo y los otros grupos, porque era tanta la influencia y la gente estaba tan volcada a Soda Stereo sobre todo, que todos los grupos querían tocar como ellos. Comenzamos desde otro lugar y nos desmarcamos, pero era una influencia que estaba por todas partes, y Soda Stereo en todos los bares en donde había un grupo tocando en vivo en México.

Me hicieron llegar la propuesta y fue la emoción de participar, el agradecimiento. Creo que escogieron la canción muy bien para mí y para mi voz, porque fue extremadamente fácil de hacerlo, me volqué sobre la interpretación de Gustavo. Ellos dieron espacio para que yo tuviera libertad creativa, pero en realidad estudiando la canción, cada nota es perfecta. Cuando se me ocurría hacer algo más personal, en realidad sentí que nada más era ego, porque estaba todo bien hecho. No hay florituras, lo que tiene que haber allí está. Entonces también para mí fue algo muy hermoso estudiar la canción y darme cuenta de la arquitectura, de cómo está hecha, y que está hecha de una forma sencilla, clara, perfecta, y que no había que aumentar nada. 

Esto es un show de Soda Stereo. Puedes pensarlo en un sentido espiritual, que sería como lo más profundo. Estamos evocando a Gustavo. En un sentido más práctico, están sus composiciones y ahí está él. Por cualquier lado que los quieras pensar, ahí van a estar los tres Soda Stereo. Entonces es eso, celebrar que se reúnen.

Richard Coleman

Me reuní con Charly, Zeta y Adrián Taverna en abril. Me presentaron la propuesta y lo que sentí fue lo genuino de la idea, de la necesidad. Zeta me decía "Loco, queremos tocar nuestros temas. Estamos tratando de imaginarnos una manera de hacerlo”, y eso me movió la aguja, poder hablarlo cara a cara. Vinieron a proponérmelo porque no querían tocar con músicos de sesión, porque encima ellos tampoco han tocado mucho por fuera del contexto de Soda. Lo único que les pedí es que me permitieran hacer la dirección de guitarras, ni más ni menos. Empecé a pensar cómo hacer ese trabajo para que haya algo distinto sin lugar a la idea de que hay alguien en reemplazo de Gustavo, para que la gente no tenga la duda.

Yo creo que es una versión válida de Soda, el Soda Stereo que es posible en el 2020. No es otra cosa. No es una banda con otro nombre, no es un proyecto que va a generar música nueva y no es un tributo. Acá no hay imitadores. El Zorrito y yo formamos parte, y hay algo que me di cuenta cuando lo convoqué a Roly Ureta para ensamblar el sonido de los arreglos de guitarra. Cuando Roly vino a tocar a Fricción en el 86, vino a tocar las partes de Gustavo, y tuvo su aval. Y trabajaron mucho juntos en la producción de Para terminar: Roly grababa los ensayos, se los pasaba y se juntaban ellos para ver los arreglos del disco. Esto está cerrando bien porque todos trabajamos con Gus. La mano de Gustavo está en todo esto. Él trabajó con todos los que estamos en el escenario, todos lo conocimos bien de cerca, y sabíamos su visión musical. 

Esta gira me reforzó la idea de que Soda Stereo siempre subió la vara. Desde el primer show loco que hicimos en el Teatro Astros en el 84, en el que salió un misil de cartón de adentro de un placard, que fue una cosa de Buster Keaton, siempre se han superado a sí mismos. Me parece realmente fantástico lo que pasa. Lo que sí entendí del principio es que este es un espectáculo audiovisual, donde lo que brilla es el concepto general. No hay un lucimiento particular de los artistas que están en el escenario. Estoy muy tranquilo con esto. Me pareció súper grosso y entiendo que está muy bien aplicado el concepto a lo que es el rock de estadios, porque está aprovechado a favor de esta idea. Exponer la ausencia de Gustavo como presencia sólo podía haberse hecho en una situación de espectáculo de estadio, porque realmente las pantallas son lo que ves. Entonces, no está, pero lo ves ahí gigante y está. Está todo bien.

Draco Rosa

No sé bien en qué año fue mi primer contacto con Soda Stereo, pero todavía estaba en Menudo, viviendo en Buenos Aires por unos seis o nueve meses. Ahí me enteré de la existencia de Soda, del Flaco, y de Luca Prodan, de quien me hice fan. Eso fue el comienzo de todo. Me gustó que era algo súper moderno, pero también había un componente poético, me encantaba. Yo defendí siempre eso, no podés hacer una cosa sin la otra, por eso me gustaban también Jim Morrison y Sly Stone. No tengo expectativas de cómo va a salir, porque eso no es vivir el momento. ¿Para qué imaginarse cosas? Yo voy a hacer lo que me toca y representar la canción que me toca. Hacerlo bien, y estar ahí para el momento y disfrutarlo sin imaginarme cosas ni irme muy nostálgico. Yo me apunto y voy. Si fuera por mí no ensayo y me entrego al momento 

La canción que me toca hacer es mi favorita, eso está raro. Para mí Zeta y Charly fueron a consultar con un vidente (se ríe). La amo y creo que la versión quedó genial. Tomé eso como una señal. Charly me había dicho hacía mucho tiempo que estaban haciendo algo y le dije que contara conmigo, es un placer. Sé que hay unos puristas que dicen que esto no se puede hacer porque no está Gustavo. Ojalá que cuando yo no esté haya una barrita en una esquina o en un escenario celebrando mis canciones, de eso se trata. ¿O John Lennon tendría que estar molesto con que la gente toca sus canciones en un rincón o en un estadio y regrabando su música? Para el compositor es importante, y si tú eres fan de verdad, debes estar celebrando eso, porque el legado es importantísimo. Para el compositor eso es lo máximo.