01/03/2018

Gabriel Garzón-Montano, R&B neoyorquino con corazón colombiano

De Prince a la cumbia, todo cabe en el estilizado "Jardín" del cantante.

Art Associates / Gentileza
Gabriel Garzón-Montano

Gabriel Garzón-Montano es autor de uno de los mejores discos de soul, R&B y funk de la década. Jardín (2017, Stones Throw Records) destila un sabor hermoso y diáfano, con grandes canciones, cuidados arreglos vocales -hay una herencia D'Angelo por ahí- y bases infecciosas que llevan la etiqueta "groove" como denominación de origen. En paralelo, el álbum remite al santo padre Prince y hace honor a la multiculturalidad que resulta de la procedencia mixta familiar del cantante: madre francesa (que fue miembro de la orquesta y el “entorno” de Philip Glass) y padre colombiano. Ahora bien, Garzón-Montano es prácticamente un desconocido en la Argentina. Por eso no fueron tantos los que se enteraron que estuvo el fin de semana, como integrante del cartel que presentó el ciclo de música electrónica Corona Sunsets en Pilar.

Francés, neoyorquino y colombiano, el cantante deriva en sentirse (como Lennon) "hombre de ningún lugar”. “No soy estadounidense, francés o colombiano, pero tengo los tres pasaportes y hablo los tres idiomas”, explica. “Es difícil de cuantificar cuánto hay de mis raíces sudamericanas en mi música. No puedo dar un porcentaje, pero puedo decir dónde escucharlas: en los ritmos de 'Me Alone', que es como un bullerengue colombiano mezclado con mi interpretación de la escuela de Chicago. Mis ritmos vocales provienen de la salsa y la cumbia. Los tambores de 'Everything Is Everything' son una combinación de samba en el bajo funk con el sentimiento de las palmas y pandereta. 'The Game' es como Dr. Dre combinado con sonidos de percusión de cumbia”, ejemplifica el nativo de Brooklyn.

En Nueva York, donde se crió, Gabriel Garzón-Montano se empapó de funk y R&B original de la vieja y nueva escuela, y en su música la vanguardia y el minimalismo propios de la ciudad se combinan con ritmos del Caribe y cultura hip hop. Su EP debut Bishounè: Alma del Huila (2014) ya se había hecho notar con millones de escuchas en Spotify y algunas canciones construidas con paciencia de orfebre a partir del árbol genealógico de los ritmos negros ya citados. De ahí se tomó Drake y todo se potenció aún más: desde que el Midas canadiense sampleó una canción suya (“6 8”) para convertirla en “Jungle”, parte del mixtape If You’re Reading This It’s Too Late, el nombre de Garzón-Montano cobró otra dimensión.

Cierto es que además de todo el valor artístico, algunos otras particularidades suyas contribuyen al hype. Fue novio en la secundaria de Zöe, la hija de Lenny Kravitz. Ya concluida la relación, compartió una gira mundial como telonero de su exsuegro. Además, su tío Jaime Garzón fue un famoso periodista y humorista colombiano, asesinado por sicarios en el tramo más caliente de la triple guerra entre narcotraficantes, guerrilleros y parapoliciales de los años 80.  Gabriel dice que “Jaime era The Man". "Me enseñó a jugar al ajedrez en una pequeña casa que tenía en una colina en La Calera, no lejos de Bogotá. Un día, mi hermana y yo estábamos jugando en la sala de la casa de mi abuela en Bogotá. Tenía 7 u 8 años, y mi hermana Luna, 5 o 6. Jaime vino con un regalo para mí: un reloj de juguete. Me encantó. Me lo puse y le agradecí con una gran sonrisa en mi rostro. Luna se puso celosa y comenzó a llorar. Jaime regresó al día siguiente con un sombrero negro de mago en la mano. Mirándonos con ojos traviesos, sacó un conejo blanco del sombrero y se lo dio a Luna. Ella no podía creer lo que veía... Me olvidé por completo de mi reloj de plástico y envidié al hermoso nuevo amigo de Luna. Ella se sintió mal y por eso le puso Gabriel al conejo”.

"Extraño mucho a Prince”, asegura el músico. “Él era una gran fuerza. Lloré por un largo tiempo después de que fue asesinado -dice, remarcando la palabra-. Nos enseñó mucho y nos dejó atrás. Todavía estoy digiriendo todo su trabajo, que parece interminable. Mi álbum favorito es Sign o' the Times, el primero del que me enamoré... Amo a Camille y hay una buena cantidad de talento en ese disco, tan urgentemente funky y agridulce. Cada canción es increíble. Tantos clásicos… Pero mis favoritos son 'If I Was Your Girlfriend', 'Hot Thing', 'The Ballad of Dorothy Parker', 'Forever in My Life', 'Housequake' (no habrá ninguna igual) y 'Strange Relationship'”. No por nada el hombre se reconoce fan del genio de Minneapolis...