26/03/2019

Conociendo Rusia se deja gobernar por la canción

Mateo Sujatovich viaja al centro de sí mismo.

Conociendo Rusia

Después de años de colaborar en proyectos musicales diversos, Mateo “El Ruso” Sujatovich tomó coraje y se volcó a grabar su propio disco. Con el correr de las canciones, fue tomando forma un alter ego que terminaría por dar nombre al álbum y también a su proyecto solista en general. El hombre detrás de Conociendo Rusia admite que le vino bien salirse “un poco de ser Mateo”, aunque a la distancia reconoce que terminó siendo “más Mateo que nunca”.

Las canciones de melodías bonitas y estribillos pegadizos de su disco homónimo fueron la carta de presentación con la que hizo su ingreso intempestivo a la escena independiente,  prolongando una fantasía que nació sin mapa y sin brújula: “No sabía que íbamos a seguir tocando mucho, lo hicimos porque habían propuestas y porque la gente lo pedía”.

Desprovisto de los anteojos amarillos que suelen combinar con su pelo teñido, Mateo habla despacio y con detenimiento sobre el coraje que necesitó para animarse a sacar su disco, del Club Atlético Sujatovich (donde hace música para publicidad y TV con su padre, el músico y tecladista de Spinetta, Leo Sujatovich) y la importancia de la canción, todo eso antes de debutar en Lollapalooza el próximo viernes 29 de marzo.

¿El nombre Conociendo Rusia tiene que ver con un autodescubrimiento?
El nombre me salió a mitad del disco, terminándolo. Creo que en un punto Conociendo Rusia fue conocer un poco al “Ruso”, a mí mismo. Una cosa de coraje y de talento que no tenía muy en claro que traía conmigo. Para hacer el disco con música propia tuve que tomar un poco de coraje, era algo que durante mucho tiempo no había podido hacer. En ese proceso empecé a conocer una parte mía que no tenía tan clara. Creo que cuando tenés una ultraconfianza y vas para adelante, y no te importan los obstáculos, empezás a conocer una parte tuya muy distinta.

Tenés un bagaje muy ligado a la producción, pero al mismo tiempo tu disco se sostiene mucho en la canción. ¿Cómo abordás la composición desde ambas perspectivas?
Se da en un mano a mano con Nico Btesh, que es el productor del disco. Lo fuimos armando entre los dos, cerrando las canciones y empezando a grabar de a poco, paso a paso. Pero fue en un proceso bastante tranquilo, grabando una vez por semana, sin quemarnos la cabeza. Las canciones salieron solas así. Las canciones aparecen y lo único que hay que hacer es hacerles caso.

La producción le sirve a la canción, y no al revés…
Para mí, la canción es siempre la que manda, está siempre arriba. Es la que te indica el camino. Si vos tenés pensada más una producción que una canción, podés empezar a componer desde ahí, pero las canciones hay que producirlas como si ellas te dieran la brújula, acomodarse a lo que piden.

En Club Atlético Sujatovich hacés publicidad y TV. ¿Cómo se inserta esto en tu carrera artística?
Aprendí muchísimo a hacer música y a producir gracias mi trabajo para publicidad, cine y TV. Me ayudó a generarme un montón de herramientas. La práctica que te da en el día a día estar produciendo un montón de músicas distintas, distintos tiempos, distintos géneros… hay que producir todo para mañana y ser súper eficaz. No hay tiempo para fallar. Cuando componés cosas para vos es todo distinto, pero a mi me armó y me puso ya en un lugar de poder encontrar rápidamente los elementos que quería.

La estética de la tapa del disco y la puesta en escena también están muy trabajadas.
A la hora de empezar este proyecto me copé mucho con todos los costados: tanto el musical como el estético, y me empecé a divertir mucho viendo referencias rusas, cómo se visten, y cómo es un ruso argento. Hay toda una mezcla ahí con la colectividad judía, que es un poco el chiste y el motivo de que a mí me digan así. Creo que en todos esos conceptos yo pude armar un chiste y un personaje. Me parece que es divertido tener un alter ego que se alimente de mí… y que yo me alimente de él.

Le escapaste a la idea de salir con tu propio nombre.
Me parecía como muy desnudo. Creo que hay algo para salirme de toda esa desconfianza personal que quizás tenía antes de hacer el disco. Para tomar un poco más de coraje me vino bien salir con un alter ego, y salirme de mí.

Sos la cara de la playlist de Indie Argentina en Spotify. ¿Te genera algo eso?
Me parece que está bueno, es como un pequeño premio por estar participando en esta escena. Que me hayan dado ese lugar a raíz de “La mexicana” está bueno, y da la posibilidad de que lo pueda escuchar más gente.

Hablabas de ser parte de la escena indie. ¿Cómo la ves ahora que sos parte activa con tu propio proyecto?
La escena emergente me copa mucho. De a poco va ganando mucho espacio, se están armando más festivales y más shows, y las bandas están convocando. Si le va bien a una le va bien a la otra, y es algo re lindo que tiene esta época, que aplaude mucho y festeja mucho los goles de las otras bandas. Me encanta que a todas las bandas les vaya bien. Hay muy linda música, y muy genuina.