11/10/2019

Battles: "No estamos de acuerdo con el término 'math rock'"

Menos es más.

Gentileza
Battles

El rótulo "math rock" (rock matemático) acompaña a Battles desde sus comienzos, a falta de un término más abarcativo para intentar definir su música. Tarea de por sí más que difícil, porque por momentos el lenguaje se queda corto para reflejar lo que parecen ser dibujos de M.C. Escher en movimiento continuo. Pero si de rock matemático se trata, el grupo surgido en Nueva York en 2002 plantea una paradoja a los números: al tiempo que fue quedándose cada vez con menos miembros, su música se tornó más compleja.

"Ahora somos libres de intentar cualquier cosa que queramos cuando queramos", asegura vía email el baterista John Stanier. "Antes había más limitaciones porque todos tenían que estar felices todo el tiempo y eso es muy limitante". Sucede que Battles quedó reducido (¿o habría que decir expandido?) a dúo, con el ex Helmet como complemento perfecto para los loops, los teclados y las guitarras de Ian Williams. "La dinámica interna de la banda cambió un montón", reconoce el batero. "Ahora hay mucho más espacio y el proceso de composición es mucho más relajado. No hay más peleas por mercado inmobiliario musical".

Lo que describe Stanier podrá apreciarse en el disco Juice B Crypts, que aparecerá el 18 de octubre y será el primero sin el bajista Dave Konopka (el cantante y guitarrista Tyondai Braxton había abandonado el grupo en 2010, tras el primer disco). Pero, mejor aún, la nueva dinámica de Battles se verá en acción el sábado 12 en Niceto, en un show junto a Marco Sanguinetti Trío y Tito Fargo Dub Station que servirá para celebrar los primeros 20 años de Tribulaciones Live.

"En Battles, el loop es el verdadero baterista", remarca Stanier cuando se lo consulta sobre cómo se desarrolla la música de la banda. "Pero tener los loops repetidos me permite relajarme e improvisar todo lo que quiera. Fue desafiante al principio, pero ahora ¡casi que no puedo tocar sin eso! Además, el hecho de que esta no sea una banda 'tradicional' de rock me dio más libertad para hacer lo que quisiera".

En el nuevo disco de Battles aparecen algunos invitados inesperados. Uno es Sal Principato, de la crucial banda dance punk Liquid Liquid. "Ellos no fueron una influencia directa para mí", admite Stanier. "Pero Nueva York definitivamente influyó mucho esta vez y Liquid Liquid representa un momento muy específico en la historia musical de la ciudad". Pero quizá sorprenda todavía más encontrarse en Juice B Crypts con la inconfundible voz de Jon Anderson, histórico cantante de Yes. "Hace unos ocho años, su management me mandó un email preguntando si yo tocaría en su disco solista", recuerda el batero. "No pude hacerlo porque estaba ocupado con una gira y él me lo agradeció en un email, donde también decía que si alguna vez queríamos colaborar con él simplemente se lo hiciéramos saber. Ocho años más tarde, rescaté el mail... y el resto es historia".

Historia que todavía tiene al término "math rock" metido ahí, en el medio. "Creo que es una etiqueta perezosa y estúpida. Si eso es lo único que se te ocurre, lo siento por vos", arranca Stanier, pero enseguida escribe un "Ja ja". "No, en realidad no, pero definitivamente estamos en desacuerdo con ese término. No hay nada sexy en la matemática... Nada".