15/08/2017

Bambi sale al encuentro de su propia voz

Para el ¿ex? Tan Biónica, todo es posible.

Bambi

El boom Tan Biónica, cristalizado en un ascenso vertiginoso que los llevó a tocar ante 100 mil personas al aire libre y a acuñar hits omnipresentes como "Ella" y "Ciudad mágica", permanece demasiado fresco en la memoria de sus seguidores como para aceptar sin resistencia su paso a la categoría de “fenómeno pasajero”. Mientras los más fanáticos (el "piberío biónico") se preguntan si el impasse artístico en el que se encuentra el grupo es un punto y aparte o un punto final, quienes también deben lidiar con la post-euforia biónica son los mismos integrantes de la banda. ¿Cómo sigue la vida luego de que la máquina ha dejado de mover sus engranajes?

Sentarse de brazos cruzados, al parecer, no es una alternativa válida para ninguno de sus miembros. Y aunque por cuestiones lógicas de estrellato y rebote medíatico buena parte de las miradas se centran en el futuro artístico de Chano, quien ha dado los pasos más sólidos hacia una carrera solista es su hermano menor Gonzalo Moreno Charpentier, más conocido Bambi. Como la piedra que da comienzo a la avalancha, los primeros singles y canciones bajo su firma finalmente devinieron en El encuentro, su debut en solitario que presentará este 19 de agosto en La Trastienda. A lo largo de sus diez canciones, el productor, compositor y bajista de Tan Biónica muestra que todo este tiempo tuvo una voz propia esperando a hacerse oír. Lo único que faltaba era una buena excusa para dejarla salir.

Ya desde la tapa, con el músico mirando hacia un punto más allá de los contornos de la imagen, El encuentro rezuma reflexión. Lejos quedó el pop de estadios. A Bambi le interesa apuntar el dedo hacia sí mismo y preguntarse qué le causan aquellos grandes tópicos ineludibles para cualquier cantautor que se precie de serlo: el amor, la soledad, lo que pasó y lo que está por venir. "Quizá soy más romántico de lo que pensaba", reconoce Bambi, y asegura que no fue hasta que tomó distancia de sus creaciones que notó lo que significaban para él. "Es difícil tomar perspectiva mientras te encontrás inmerso en la aventura compositiva. Ahora, con algo de tiempo transcurrido, entiendo mejor aquello de lo que hablo en las canciones, lo que le digo a los que me rodean y cosas que me recuerdo a mí mismo".

¿Y cuáles son estas cosas que recuerda? Su forma de acercarse a la música antes de Tan Biónica. Reencontrarse con el tiempo "sin agenda, sin aeropuertos, hoteles y conciertos". "La decisión del grupo de parar un tiempo fue un proceso muy doloroso. Decidí embarcarme en una búsqueda de autoconocimiento, y esa pesquisa al interior de mi ser fue a parar allí, en ese puñado de diez canciones que forman El encuentro. Se trata de un encuentro conmigo, que a lo largo del disco se transforma en un encuentro con el otro, con el que escucha, a través del reflejo".

A pesar de los cambios, Bambi sigue teniendo en claro cuál es su norte: "El pop siempre fue mi lugar. Cuando escuché por primera vez a Michael Jackson descubrí que cada compás podía ser un universo diferente", confiesa. Sin embargo, la concepción de "pop" que maneja en El encuentro es considerablemente distinta a la de Tan Biónica, ampliando su paleta sonora. "Durante los últimos años, me di el gusto de mezclar filarmónicas enteras con una Roland 808, una guitarra llena de fuzz con un arpegiador analógico. No hay límites ni patrones, todo es posible".

A partir de ese "todo es posible" es que se explican las ansias omnívoras del álbum, dispuesto a mezclar diversas influencias y hacerlas propias. Al puntapié inicial con dejos synthpoperos de "Uno" lo sigue a los pocos temas la balada atmosférica "El sendero de los pasos largos". Por su parte, en "18 de abril", Bambi intercala observaciones de la vida cotidiana ("Cerca de la esquina hay dos chicos con mochilas / parecen mucho más livianas que la mía") sostenidas por una guitarra acústica hasta que un violín se suma, al principio tímidamente, para un cierre a puras cuerdas.  Bambi es consciente de los riesgos de usar la música para decir "esas cosas que quizás no podríamos pronunciar en otros espacios".  Sin embargo, tiene fe en su labor: "Cuando el material es genuino y no persigue ningún tipo de tendencia, no hay nada que temer".