27/09/2017

Zak Starkey se cuelga la guitarra

El baterista de The Who y Oasis presenta su nuevo proyecto, Sshh.

Gentileza
Zak Starkey

Cuando tenía apenas siete años, Zak Starkey decidió que quería dedicarse a la música después de aprender por su cuenta cómo tocar una guitarra. Las cosas tomaron un viraje inesperado tres años más tarde, cuando decidió cambiar de instrumento y pasarse a la batería después de escuchar a la banda de su padrino, unos tales The Who. La decisión no le gustó nada al padre de Zak. “Él quería que me consiguiera un trabajo normal, pero si a un chico le decís que no, automáticamente va a querer hacer lo contrario, incluso con más ganas”, dice.

La anécdota sería una nota al pie si no fuese porque su padre es Ringo Starr (baterista de los Beatles, por si hay algún desprevenido) y porque, además, desde 1996 Starkey es el baterista de The Who, con quienes tocará este domingo en La Plata junto a Guns N’ Roses. Además, desde hace un tiempo, Zak volvió a su primer amor y se colgó la guitarra para tocar en Sshh (que se pronuncia “Shush”), el grupo de punk que integra junto a su actual pareja, la cantante Sharna Liguz, y el baterista Javier Weyler, exintegrante de Stereophonics, que nació en Buenos Aires.

Sshh se formó en 2010 y cinco años después grabó su debut, compuesto por covers de bandas de punk, reggae, glam y new wave. “Elegimos las canciones que influyeron en nuestra música y conseguimos a los tipos que las grabaron originalmente para que tocaran con nosotros”, dice Starkey. Y no miente: en “One Way or Another”, de Blondie, participa Clem Burke en batería; Paul Cook y Glen Matlock de Sex Pistols se cargan la base de “Problems”; Mick Ralphs, de Mott the Hoople, aporta guitarras en “All the Young Dudes”; y algunos de los músicos de The Wailers timonean una versión electrodub de “Get Up, Stand Up”. Además, la banda publicó en agosto “Jet Engines”, un adelanto de su segundo disco (esta vez con material original) y lanzará otro más en enero.  

Y si bien desde afuera la convocatoria parece haber sido una tarea ardua, Zak Starkey asegura que fue algo bastante simple de llevar a cabo. “Por ejemplo, Paul Cook y Glen Matlock vinieron a vernos en vivo, y pensaron que éramos buenos y punks como ellos. Cuando presentamos el disco, se convirtieron en nuestra sección rítmica durante todo el show. Esa fue la única vez que esos dos tipos tocaron juntos por fuera de los Pistols. De chico quería ser Steve Jones... y lo fui por una noche”, explica con orgullo.

A pesar de que tardó varios años en tomar forma, las primeras ideas de Sshh aparecieron cuando Starkey todavía era baterista de Oasis, cargo que ocupó entre 2004 y 2008 (“Una de mis bandas favoritas. Y tengo que decir que en ningún momento los vi pelearse”). En 2006, Zak tocó en vivo con Kasabian, a quienes conoció gracias a una gira en la que fueron teloneros de la banda de Manchester por Estados Unidos. “Son los mejores, el último gran grupo inglés. Mejoran en cada disco y nunca se repiten. Tom, Sergio, Chris e Ian fueron los que nos dijeron que teníamos que hacer algo con Sshh y nos empujaron mucho para que esto fuera posible, y abrimos varios de sus shows”, dice.

Aunque grabó los dos últimos discos de estudio de Oasis y es baterista de The Who desde hace más de dos décadas, en ninguno de los dos grupos Starkey figura como integrante de tiempo completo, algo que está lejos de quitarle el sueño. “No me gusta ser miembro oficial de ninguna banda más que de Sshh, porque escribo las canciones. Si no puedo hacer eso, no voy a ser un integrante. Y no me importa, porque me permite hacer mis propias cosas”. Y agrega: “Pete y Roger son The Who, no necesitan más gente. Liam y Noel son Oasis, tampoco necesitan a nadie más, aunque ellos sí me lo pidieron…”, reconoce entre risas.

Gracias a la nacionalidad argentina de Weyler, en la mente de Starkey es inminente un show de Sshh en suelo porteño. “No podemos hacer una gira por Latinoamérica porque no somos conocidos, pero como Javier es de allá, queremos ir a tocar en la primavera (boreal) del año que viene, cerca de marzo”, promete. Mientras tanto, Zak no tiene en sus planes dejar vacante el lugar que ocupa en The Who desde 1996. “Esto es fantástico. Esperemos que haya otros 20 años más”, dice. Luego, como si hiciera números con las edades de Townshend y Daltrey, corrige con una carcajada: “Mejor, que sean diez y después vemos”.