04/09/2017

Shaman vuelve a su tierra

El músico y productor deja La Plata y se muda a Chubut, en medio del conflicto mapuche.

Cecilia Salas
shaman

Shaman Herrera deja La Plata y se muda junto a su familia al corazón del conflicto que mantiene en vilo al país. El músico y productor alquiló una casa en Epuyén, una de las localidades del departamento chubutense de Cushamen, zona caliente donde la comunidad mapuche reclama tierras ancestrales y donde fue visto por última vez Santiago Maldonado. La noticia no sería de relevancia si no fuera por el hecho de que Shaman es uno de los personajes claves de la escena independiente platense de los últimos 15 años, en gran parte gracias a su rol de productor de discos de El Mató a un Policía Motorizado, La Patrulla Espacial, Sr. Tomate y Prietto Viaja al Cosmos con Mariano. Antes de la mudanza definitiva, el próximo 7 de septiembre dará un concierto junto a su banda, Los Pilares de la Creación, en el Teatro Margarita Xirgu (Chacabuco 875, CABA).

“Creo que es un buen momento para irse, por cómo está el ambiente. Está todo muy concentrado acá y es un error, un error histórico. Hacer base en otro lugar es un poco federalizar el pensamiento propio”, explica sobre la decisión, al tiempo que comenta su plan de involucrarse en el conflicto mapuche: “No podría ir de otra manera. Esa tierra es lo más codiciado del mundo, es el tesoro. Entonces me voy a cuidar un tesoro: el bosque, el río, el agua. Ahí se va a armar fuerte, se lo quieren quedar. No voy solamente por el paisaje, voy porque quiero integrarme con los buenos”.

El traslado significa un retorno a sus propias raíces, ya que Shaman es originario de la ciudad patagónica de Comodoro Rivadavia. Se mudó a La Plata en 2001, a los 18 años, para estudiar cine y allí comenzó a curtir la escena independiente. “La música es lo único en lo que me mantuve constante durante mi vida, a diferencia de otras cosas que abandoné. Llegué a La Plata y quise armar mi banda. Era un momento jodido y, a partir de la autogestión, en esa búsqueda del lugar, de poder comunicar y ganar un público, nos fuimos encontrando con otros tantos músicos de la misma generación”, recuerda.

Además de productor, Shaman también es dueño de un universo musical propio, con trabajos solistas y proyectos como Shaman y Los Hombres en Llamas y Shaman y Los Pilares de la Creación, en los que desarrolló una fascinante paleta de sonidos que oscilan entre el folk y la psicodelia, con su voz grave y gutural como brocha gorda. En su música se representa una porción del inmenso paisaje patagónico, aunque él asegura que lo adquirió viviendo en La Plata. “Me hice más patagónico estando lejos de la Patagonia...y ahora me voy a hacer más platense estando lejos de La Plata”, asegura entre risas.

El plan de Shaman en su nuevo hogar es dedicarse de lleno a la música. “El entorno me afecta mucho a la hora de componer y voy en busca de eso. Es cambiar el chip, es otra frecuencia. No estoy pensando en tocar, tocar, tocar, sino que quiero componer. Mi pasión es crear, no ser exitoso o pegarla. Mi pasión es poder seguir creando y tener cada vez más tiempo para crear más cosas. Voy en busca de eso: tener más tiempo para tener la guitarra colgada, componer, componer y componer, y en dos años sacar... discazos”, apunta.

En realidad no va a haber que esperar tanto tiempo para tener nuevas canciones de Shaman, dado que tiene dos álbumes  listos. El primero es un trabajo semi experimental llamado La voz de los demás, que verá la luz antes de fin de año, en el que compuso la música e invitó a diferentes cantantes a que le escriban letra y aporten su voz. Por ahí aparecen Rosario Bléfari, Juanchy Munchy de Los Reyes del Falsete, Javi Punga y Poli de Sr. Tomate, entre otros. “Este disco nace de sacar samples de las grabaciones de Sueño real (último disco de Los Pilares de la Creación, de 2015). Es un experimento compositivo, ninguna es una canción que haya compuesto con la guitarra como generalmente hago, sino que salen todas del copy-paste, más electrónico”, indica. El segundo es el próximo disco de Los Pilares de la Creación, que está terminando de grabar y piensa mezclar en su nueva casa patagónica, para lanzarlo durante 2018. “Es un disco súper orquestal, donde hay poca guitarra. Viene con un viaje bastante épico”, afirma, y comenta que se incorporó a la banda una tuba y un piano.

En cierto punto, su partida es el cierre de una etapa en el indie bonaerense que él ayudó a forjar y que hoy se encuentra en estado de ebullición de la mano de referentes como Santiago Motorizado de El Mató a un Policía Motorizado y Maxi Prietto de Los Espíritus. “Como son mis amigos, me siento muy feliz por ellos, y porque además son artistas increíbles. Siempre lo fueron y siempre lo supe. Me siento un afortunado, yo la vi antes que todos”, dice orgulloso y risueño. “Es justo que estén en el lugar en que están. No dicen pelotudeces en las canciones, tienen un mensaje profundo. Que sean cada vez más populares es necesario porque lo que transmiten es bueno, es bueno de verdad, nos hace menos ignorantes. Hay un velo que todos tenemos puesto y hay músicas que te lo corren más que otras. También hay otras que te ponen un velo más oscuro, pero ellos te ayudan a correrlo”.