17/11/2016

La Patrulla Espacial cambia de conductores

La Plata rock city.

Gentileza

Imagínese que después de echar a Jaf, Riff hubiese contratado a Jason Pierce, líder de Spiritualized. Así podría definirse el sonido de La Patrulla Espacial: un rock de neto corte setentista con tintes de space rock. “Fuimos descubriendo el enlace entre el blues, el soul, la música pesada, la canción, la psicodelia y el pop” explica Lucas Borthiry, guitarrista y cantante del grupo platense antes de presentarse en Niceto Club este viernes. “Vamos alimentándonos de todas esas vertientes y tratamos de llevarlas a nuestra idea de lo que es el rock”. Entonces, ver en vivo al cuarteto es, en palabras de Lucas “una muy buena oportunidad para conocer una buena banda de rock and roll, distinta, que anda dando vueltas por su ciudad”.

Formada en 2005, con dos discos bajo el brazo y uno por venir, La Patrulla Espacial está más cerca de bandas que recuperan el rock clásico (El Perrodiablo, Peces Raros, Las Armas Bs. As.) que del denominado indie platense con el sello Laptra a la cabeza. “Nos hemos encontrado en esta ciudad por distintas cuestiones de la vida”, resume Lucas. “Las cuestiones geográficas son circunstancias de las cuales uno no tiene tanto control. Nos tocó ofrecer algo distinto a lo que está sucediendo, pero no por elección, simplemente por intereses musicales. También reconoce que en un principio su propuesta “llamó más la atención en Buenos Aires”

Ya sin Tomás Vilche en la formación, Lucas y Werner Schneider decidieron hacerse cargo de las voces en sociedad, conclusión a la que llegaron luego de un proceso de descubrimiento de las cualidades vocales de cada uno. “Los matices son muy distintos” dice Lucas y afirma que “eso amplía el abanico de posibilidades”. De manera inevitable aunque no sustancial, el sonido del grupo ha variado para ajustarse a la nueva fórmula “que pide un brillo distinto, más directo, veloz y más intenso que antes, y le da un carácter muy especial a estas composiciones”.

Pero cambiar un poco para que nada cambie parece ser la estrategia de La Patrulla Espacial desde sus comienzos, independientemente de las eventuales modificaciones en la formación. “Todos los ocasos (2009) y La Patrulla Espacial (20011) son discos que contienen nuestra esencia, aunque son muy distintos en varios aspectos”, reconoce Lucas. “Son el camino que hemos necesitado recorrer para llegar a lo que estamos proponiendo en este momento”. En la estructuración de la nueva propuesta, encuentra que hay muchos más espacios en su música, “con un crecimiento importante desde el lado compositivo”, y si bien la psicodelia y el space rock siguen presentes “ahora son un elemento más que convive en un contexto más amplio de influencias”.