14/04/2016

Antonio Birabent presenta “Hijos del Rock” y “O” en Santos 4040

Dos shows al precio de uno.

Nacho Leguizamón.

"Desde hace 16 años que pienso en grabar dos discos juntos y editarlos sin que fuera un disco doble, que no se complementen. Y no lo pude resolver, realmente, por causa de capacidad, impericia, mala suerte o una conjunción de todo eso -nunca se sabe-, esa idea no llegó a buen puerto". Desde su casa, Antonio Biranbent intenta explicar cómo llegó a la idea de Hijos del rock y O, dos discos lanzados en simultáneo y en un mismo packaging, pero que transitan sendas opuestas: mientras el primero es una obra colectiva en la que participan su padre Moris, Lisandro Aristimuño, Manuel Moretti y Acho Estol, el segundo destila intimidad y hermetismo. "Ésta es la primera vez que consigo llevar adelante dos discos tan distintos en simultáneo y logré que ambos salgan juntos en una misma caja. Durante todo el tiempo que fui armando y pensando el proceso hablaba del 'disco de dos tapas', y mucha gente no lo entendía", detalla sobre el binomio de álbumes que presenta esta noche en Santos 4040.

Si bien la idea de pensar dos discos enfrentados entre sí es algo que Birabent tenía en mente hace rato, la manera de definir la propuesta tomó su tiempo. "Cuando empecé en esta idea en el 2000 no pensé en que un disco fuera todo con otros autores, quería hacer dos discos míos. De hecho, en ese año yo saqué dos discos, Anatomía y Anatomix, pero salieron con seis meses de diferencia y eran dos discos bien relacionados, porque uno versionaba al otro, pero ésta es la primera vez que logro esta idea de decir, 'avanzo con dos discos' y tengo la energía, porque fue un laburazo", agrega.

En separado o como conjunto, ambos discos continúan la fijación que Birabent parece manejar con el concepto de hijo desde Familia canción, de 2010, el álbum que grabó junto a su padre, y Lápiz, papel y guitarra, título elegido por Oliverio, su primogénito. "Será que fui padre tan de grande que estoy recuperando el tiempo. Todo el momento en el cual no era padre y veía músicos que hacían homenajes evidentes a su paternidad me parecían bastante patéticos. Espero no estar cayendo yo en eso y me he cuidado de que no sea así; el disco no se llama Oliverio ni está la cara, sino que se llama O y está su nuca, pero indudablemente es algo que me toca”, dice.

Otra de las figuras  que aparecen como referencias en O es Gustavo Cerati, a quien Birabent le dedicó la canción "La cicatriz". La mención al ex Soda Stereo se le planteó al músico como una duda, hasta que decidió hacer explícito su homenaje. "Gustavo es un faro para cualquiera que quiera hacer buenas canciones. Cuando él murió, yo estaba en casa y me acordé de que él había estado acá hace muchos años, cuando hice la presentación de un disco en casa. La gente se fue y nos quedamos tocando casualmente mi padre, él, yo y mi bajista de esa época. Cuando murió, me acordé de esa situación, y por eso la letra ("Yo te recuerdo sentado en el azar más perverso, con la palabra flotando, en la palabra y el verso"). Y creo que es de los mejores estribillos que he escrito, por melodía y por letra", afirma.

Con dos discos pensados como obras opuestas, la presentación en vivo de este cancionero se presenta como un desafío para Birabent, pero la idea parece no molestarle demasiado. "Nunca he sido fiel presentando los discos, mucho menos lo voy a ser ahora con esta situación tan dificultosa. En Santos 4040 vamos a tocar muchos temas de O y de Hijos del rock, va a venir Manuel (Moretti) a cantar su canción, e iremos viendo a medida que pasen los meses y los conciertos", dice. Pero para que el hilo del proyecto no se pierda, agrega: "Es muy probable que en julio hagamos una presentación oficial en la Usina del Arte y ahí vendrán los que participaron del disco. Igual siempre tuve muy en claro que el disco es una cosa y el vivo otra".