07/10/2021

Altocamet: "Cuando te prohíben algo, te generan el deseo"

Surfgaze.

Aitor Fernández / Gentileza
Altocamet

Altocamet no culpa a la noche ni a la playa, porque el asunto no tiene que ver con las culpas sino con la libertad. Alrededor de esos ejes se estableció el concepto de Surfista nocturno, el flamante álbum de la banda marplatense, y también el video de la canción que le da nombre: jóvenes que encaran las olas a la luz de la Luna y que escapan de la persecusión policial a bordo de skates. "Para mí, la libertad es hacer música", dice Pedro Moscuzza, baterista del grupo que completan Mariana Monjeau (voces, teclados) y Adrián Canu Valenzuela (voz, guitarras, secuencias), más los invitados permanentes Emiliano Mendez (guitarra) y Lautaro Fernandez Minich (bajo). El álbum tendrá su presentación porteña el jueves 7 en La Tangente, Honduras 5317, en doble función: a las 20 y a las 22.

"El concepto del disco parte de un viaje de Canu a Brasil, donde empezó a surfear", recuerda Moscuzza. "Ninguno de nosotros somos surfers, aunque tenemos muchos amigos que sí. Cuando él volvió de ese viaje, nos dijo que había surfeado de noche y que la conexión que se dio con el mar, con lo desconocido, con la libertad, había provocado que nunca más fuera a surfear de día. Es una linda postal la soledad en el mar, la oscuridad, todas sensaciones extrañas. Yo no sé si iría a surfear de noche, primero tendría que aprender a hacerlo de día, pero me resulta atractivo imaginar la Luna y uno conectando con la naturaleza. Debe ser una sensación hermosa".

"Prohibición", otro de los temas del séptimo álbum de Altocamet, también tiene que ver con la libertad. "Cuando te prohíben algo, te generan el deseo. Por ahí es al revés el efecto", dice el baterista y programador, quien también fue parte de la banda de Gustavo Cerati. "Surfista nocturno fue hecho antes de la pandemia, lo terminamos en febrero de 2020, pero capaz que algunos temas parecen escritos durante. Postergamos la salida del disco porque cuando empezó todo parecía una especie de fin del mundo, no se sabía qué era lo que estaba pasando, y no estaban dadas las circunstancias emocionales para editar un disco. No tenía mucha relevancia en ese momento".

La libertad también está ligada con el modo en el que Altocamet ha desarrollado una carrera de 25 años, que ha llevado a sus integrantes desde Mar del Plata a escenarios de toda la Argentina, pero también Estados Unidos, México y Brasil. "No miramos tanto hacia atrás, estamos más que nada mirando al futuro", explica Moscuzza. "No nos ponemos tanto a analizar todo lo que se hizo, aunque sabemos que fue un montón y que sostener una banda por tanto tiempo es muy difícil. Pero nosotros disfrutamos eso, estamos muy contentos con la carrera de Altocamet a pesar de no haber sido una banda masiva, hitera. Eso nunca nos interesó. Lo que nos interesa es recorrer el camino como músicos y pasarla bien juntos. Al lograr esa felicidad haciendo lo que uno hace, las cosas resultan más fáciles".

"Cuando empezamos, teníamos la ilusión de hacer una carrera larga, pero nunca se sabe, porque por distintas cuestiones las bandas se separan -continúa el baterista-. Podés terminar haciendo un par de discos y nada más, pero nuestra idea siempre fue tomar como espejo cómo lo viven bandas muchísimo más importantes como los Rolling Stones o mismo The Cure, que son bandas que admiramos mucho. Nos gusta esa idea de banda longeva, que pueda plasmar varios discos, porque cada disco es como una nueva experiencia.

"Las pasiones de la mayoría nunca han sido las mías", dice la letra de "Autosustentable", otro de los temas de Surfista nocturno. Y aunque en ese contexto tenga que ver con una relación de pareja, la frase también aplica al modo en el que Altocamet desarrolló su carrera: sin ese hit radial que cambie la exposición, pero con pasos contundentes en un circuito que no tiene fronteras. De ahí, por ejemplo, que el álbum haya sido producido por el británico Graham Sutton (líder de Bark Psychosis) y que el arte haya estado a cargo de Andy Vella (quien hizo las tapas de Pornography y The Head on the Door de The Cure, entre otras).

"Eso es hermoso y por suerte nos sucede desde hace tiempo", asegura Moscuzza. "Es hermoso tener la posibilidad de escribirle a un artista que nos gusta para hacer un remix. O el caso de Andy, a quien le preguntamos si le interesaba y le gustó mucho la posibilidad de hacer un trabajo con una banda sudamericana que cantara en español, cosa que nunca había hecho. Todas esas cosas terminan dándote una personalidad. En el caso de Andy, es el segundo disco que trabajamos con él y es algo increíble, es un artista inmenso y te soluciona todo, porque él ya sabe también el tipo de estética. Se involucra muchísimo en el trabajo. Él propuso para este disco hacer unas fotos abajo del agua, que están en los simples, y las hicimos en medio de la pandemia; tuvimos que ir a una pileta a sumergirnos, encima en invierno".

"También lo vivimos en las giras que hemos hecho por Estados Unidos. En la primera, todo partió de haber ido al Ruido Fest en Chicago, que era más para público hispano, pero terminamos en Los Ángeles abriéndole un show a Them Are Us Too, que es una banda hermosísima de la escena darkwave, en las fiesta de Part Time Punks. Fue hermoso porque entramos en un circuito en el que no había ido ninguna banda de rock en español y nos cayó muy bien la recepción del público estadounidense a la música de Altocamet. Al año siguiente fuimos invitados directamente a un festival en Chicago que se llama Crash Pop Festival donde había ocho bandas de dream pop y shoegaze, y éramos los únicos de habla hispana".

El valor agregado de esos logros es haberlo hecho desde Mar del Plata. "Es una elección de vida quedarnos en la ciudad, con el mar, con un montón de situaciones que hacen que uno prefiera estar acá", confiesa Moscuzza. "En realidad, hay que hacerlo desde cualquier lugar, por más que cueste un poquito más. Antes era más difícil, hoy ya no tanto: hay más bandas de lugares que no son de ciudades capitales. Además, nuestra identidad marplatense quedó clara desde el primer disco (Veladabristolcasino). En esa época, escuchábamos mucho trip hop y era el momento de Bristol, Inglaterra, donde estaban Tricky, Massive Attack, Portishead... Nosotros empezamos a tratar ese paralelismo y a pensar en hacer valer lo nuestro, de dónde somos. Eso te da cierta autenticidad, que no habríamos tenido si hubiésemos sido una banda más de Buenos Aires".