18/11/2019

Wos, Nicki Nicole, Babasónicos y más en el festival La Nueva Generación: descubrimiento semanal

Todo te ata a leer la novedad.

La Nueva Generación

Hay glitter. Pelos azules, violetas, verdes. Un público predominantemente sub 25. Flujo constante entre los escenarios. Food trucks a precio desmedido. Predisposición a disfrutar de música cuyo factor común no pasa por lo sonoro sino por su vigencia. La grilla parece armada siguiendo el Descubrimiento Semanal de Spotify: está lo que elegís escuchar y también eso que el algoritmo sospecha que vas a disfrutar, aunque sea de manera fugaz. Como un Lollapalooza a escala criolla y reducida, el Festival La Nueva Generación es, sí, el festival para la nueva generación.

Agrupado en dos días (viernes y lunes) centrados en conferencias y charlas sobre música e industria, y dos días (sábado y domingo) de shows en vivo, el La Nueva Generación tuvo este fin de semana su edición consagratoria como parte de la gran oferta festivalera argentina. La idea de apostar por sonidos nuevos (más algunos consagrados desde hace rato como Babasónicos y Dante Spinetta) y al mismo tiempo esquivar las pretensiones de convertirse en un festival boutique funcionó a la perfección: más de 20 mil personas se acercaron entre sábado y domingo al Complejo Ferial Córdoba, ubicado a metros del ex Chateau Carreras.

La intensidad al poder

La Nueva Generación

"Saltamos de más, guacho". La frase de Duki para explicar por qué se cortó el sonido durante "Tumbando el club", lo resume todo. Si algo caracterizó a su show tanto como a los de Wos y Ca7riel y Paco Amoroso, fue la intensidad. El primero lo logró desgarrando el autotune en "She Don't Give a FO" y llenando el escenario de gente (Khea y Nicki Nicole incluides) para el cierre con "Goteo". Mientras él cantaba, el resto entraba y salía de escena a placer, siempre agitando. Caos, celebración y un hit, radiografía del éxtasis.

Así como Duki apostó por el trap más denso de su repertorio, para Ca7riel y Paco Amoroso la intensidad y la libertad parecen sinónimos. En la abundancia de géneros referenciados y en la deformidad de las composiciones y su performance estuvo el secreto del dúo plateado. Una intro de funk galáctico, Ca7riel encendido en la guitarra como salido de una banda de heavy metal, y una incursión en el vaporwave con "Ola mina XD". O cómo se puede llegar a las masas sin resignar una pizca de creatividad.

De "Luz delito" a "Púrpura", Wos revalidó sus credenciales de artista del año en el Festival La Nueva Generación. Y para ello apeló a lo que mejor le sale: un flow que en vivo desata toda su contundencia, una power trío de puro nervio rockero, y un carisma innato para manejar al público. En plan baladista con "Melón vino" y haciéndose eco de la realidad en América Latina (“Por suerte estamos demostrando que organizados se puede revertir cualquier mierda”, dijo), la principal atracción del domingo hizo que los extremos sean parte de una misma propuesta. El corazón y la palabra, todo puede ir junto con la fuerza de las rimas y las letras mayúsculas.

Lo virtual es real

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Nicki Nicole publicó su primera canción en abril de este año y el domingo colmó la capacidad de La Nave, el escenario emplazado en una suerte de domo de estructura metálica del predio. Catalogada como una artista de trap, pero cuya etiqueta que parece más representarla es la siempre laxa "Música Urbana", la rosarina sorteó cualquier tipo de nerviosismo y ansiedad apoyada en sus facultades vocales y sus inflexiones cercanas al r&b. "Wapo tracketero" para cerrar y todes contentes, las miles de personas y las millones de reproducciones.

Aunque la oferta de artistas mujeres fue amplia, su lugar, físico, en el festival no fue el ideal. La gran mayoría de ellas fueron relegadas al escenario indoor, no sólo marginal en la ubicación sino también con un sonido que no estuvo nunca a la altura de las circunstancias. Las sutilezas de la propuesta de Chita se perdían en una nebulosa y la despedida de Salvapantallas mereció mejor contexto. También pasaron por allí Miss Bolivia y HTML. Cualquiera de las mencionadas, indudablemente, podría haber tenido su lugar en los escenarios principales.

No hay nada mejor que casa

Juan Ingaramo subió al escenario Púrpura en una moto tipo scooter, revoleó su campera por el aire y arremetió con "Cuartefunk". Los versos iniciales: "Bailo para olvidar la pena, tengo la noche entera, quiero pasarla bien". Esto es Córdoba o qué. Con el público en el bolsillo y más local que nunca, jugó al latin lover ensamblado en las sierras siempre con una sonrisa. "Romeo y Julieta", "El campeón" y "Ladran" fueron algunos de los mojones de un set en el que volvió a reivindicar su particular interés por la música urbana. Pero el final fue donde partió: "Fuego y pasión", un cover de Rodrigo.

El storytelling de Babasónicos

Si "la nueva generación", apuesta por el impacto en el primer golpe, lo de Babasónicos tiene que ver con la construcción paciente de una narrativa. Casi sin intervenciones entre tema y tema, "el tío Dárgelos", como lo alabó Duki, lideró a los suyos en un show que, incluso desde la ejecución, fue de menos a más. La seguidilla "El colmo" - "Los desfachatados" tuvo finalmente al grupo en control total de la situación a ambos lados del escenario y desde entonces fue todo ganancia. Pero si una canción hubo de llevarlos lejos, en términos de performance, esa fue "La pregunta". Planteada con un inicio dark wave y desde allí conducida a un final tecno, Babasónicos hizo de esa composición rapsódica un storytelling infalible. Un hit concebido como antihit. Babasónicos y su propia historia.

Sintetizadores pop(ulares)

Bandalos Chinos, Valdes, Hipnótica, Indios, Peces Raros, Juan Mango. El sábado, el Festival La Nueva Generación fue un desfile de pop con sintetizadores. Entre tanta propuesta de corte similar, los extremos marcaron la diferencia. Juan Mango, que al día siguiente confirmaría el excelente momento de Usted Señalemelo), presentó su disco solista sin más compañía que un par de teclados a su alrededor y una guitarra eléctrica colgada. Sus canciones intimistas con sampleo a Cortázar incluido, fueron un oasis en el calor de la tarde cordobesa. Al final de la noche, los platenses Peces Raros fueron banda y DJ set al mismo tiempo. Como desde hace un tiempo, pegaron sus canciones en continuado, llenaron el espacio de flashes y bombo en negras. "No van a parar", una de las canciones del repertorio, sonó como alerta a quienes aún intentan comprender a esta nueva generación de músicos y público que, sea por decisión propia o por pertenecer, se ata a leer la novedad. Muta, experimenta, disfruta, cambia, suelta, agarra, vuelve a soltar. Se mueve.