17/12/2021

Wos en Obras Sanitarias: el cómo y el qué

Mira, mamá, estoy arriba.

Irish Suárez / Gentileza
Wos

En “Fresco”, Wos dice que no hay un qué si antes no existe un cómo. Y para cumplir su objetivo, abrir la serie de cuatro fechas con entradas agotadas en el Estadios Obras Sanitarias en el marco de presentación de Oscuro éxtasis, su último disco, el rapero usó la sorpresa como método de aumentar el impacto. Ante 5 mil personas y en un recorrido de casi dos horas, montó su show más ambicioso hasta ahora, abrazó su búsqueda más cercana al rock, desplegó sus armas en la improvisación y recibió sobre el escenario a Acru y CA7RIEL como invitados.

Si desde la previa el canto de guerra del público fue “Wosito / Wosito”, el show se encargó de demostrar que el freestyler adolescente que creció con sus rimas a la vista de todos ya dejó de ser ese chico. Para “Introducción al éxtasis”, la canción con aires de suspenso que abre su segundo disco y la primera del recital, Wos sorprendió apareciendo desde el fondo del estadio a espaldas de la gente, que buscó su voz sobre el escenario hasta encontrarlo parado sobre la torre del sonido. En “Buitres”, el tema que siguió, Wos, ya en escena y con una mirada desafiante, dejó en claro el espíritu de la noche: “Al que deja todo hoy, no hay mañana que lo frene”. De esa forma y guiados por el pulso rockero de la banda y el fervor del público, la noche se tornó por momentos en algo más bien físico que musical, con el pogo generalizado y los saltos de los músicos sobre el escenario.  

Para todo esto, Wos casi no emitió palabras más que un saludo de buenas noches, algún agradecimiento general y alguna presentación de las canciones a tocar. Para mostrar Oscuro éxtasis, su qué, Wos se enfocó en su cómo: una presencia escénica fuerte y holgada con la que dominó el lugar a su antojo y gracias a la que logró superar los momentos de monotonía en los que cayó la lista de temas. Del primer bache, de hecho, salió victorioso con “Luz delito”, la canción de su disco Caravana (2019) que coquetea con el riff de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la segunda venia a popes del rock nacional que tuvo la noche después de la presencia de Ricardo Mollo como invitado pantallas mediante.

Wos

En esa misma clave, si al tener su debut en el estadio La Renga escribió en el camarín que “el barrio llegó a Obras”, Wos podría afirmar que ahora fue la plaza la que llegó al mítico lugar. Para mantener vivo ese espíritu de batallas, invitó a Acru a improvisar, el rapero que meses atrás también tuvo su debut en el estadio al igual que T&K, otro valuarte de la escena. Con Facundo Yalve y Tomas Sainz como columna vertebral, Natasha Iurcovich como dueña de la escena y Fran Azorai aportando los matices sonoros con los que supo vestir a muchísimos grupos, Acru y Wos se divirtieron con un freestyle combinando técnicas y palabras entre sí. “En la plaza éramos siete, ahora estamos acá arriba”, dijo Acru. Wos, por su parte, encontró en la improvisación el lugar donde mantener constante su capacidad de sorprender. Si musicalmente puede repetir elementos, a la hora del free es imprevisible por la cantidad de recursos que utiliza, demostrando así ser uno de los mejores de habla hispana.  

Para “40”, el tema de Tres puntos suspensivos (el EP que publicó en 2020) Wos sorprendió al colgarse una guitarra y tocar con espíritu punk y adolescente, casi como si el contexto lo hubiese animado a hacerlo. “Esta es mi canción de amor favorita. Una canción de amor para los giles”, dijo para presentar “Que se mejoren”. “Para los mediocres que hablan de los otros. Esos que están en lugares reproduciendo valores obsoletos. Les vamos a mandar un poquito de amor”. Luego apareció como invitado en escena CA7RIEL para “Niño gordo flaco” que, en medio del vértigo furioso que contagió entre saltos, se colgó una guitarra con la que se despachó con un solo breve de guitar hero para luego sacársela y agitarla por los aires. 

Para Oscuro éxtasis, la figura de Wos pasó de reflejo del contexto político atravesado por el macrismo a transformarse en un viaje personal, denso e introspectivo. “Estoy muy contento, fueron dos años de muchas emociones y muchas cosas. Vivimos un delirio bastante terrible y ver toda esta gente junta me lo llevo en el alma”, dijo. El primero de sus shows en Obras funcionó para mostrar la forma en la que Wos logra convivir y combinar los mundos del hip hop con el rock argentino. Cobijado en una puesta ambiciosa y rodeado de un grupo fino, su cómo lo llevó a cumplir ampliamente su qué: un show como muestra viva del crecimiento de ese chico de las plazas que ahora es un artista establecido, con sus fantasmas y sus luchas. 

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