18/03/2022

Wos en Lollapalooza 2022: la pelea contra la sombra propia

El ser y el deber.

Wos

Wos está incómodo. Igual que el ánimo que recorre Oscuro éxtasis, su segundo álbum, marcado por la displicencia que le provoca el asiento mullido que hoy le reserva la industria de la música, su paso por el escenario del Lollapalooza reproduce algo de esa paradoja. Está en los detalles: habla poco con el público, elige armar la conversación con la música y hasta le hace lugar en la improvisación para admitir que sí, que ese lugar confortable que empezó a ocupar hace algunos años también te puede provocar algún que otro calambre.

Con “Buitres”, Wos rompió el hielo y subrayó la forma en la que la fama puede cambiar los vínculos. “Los caretas que no están cuando las cosas cuestan, ahora los postores buscan la obra maestra, para llevarse el fruto cuando la semilla es nuestra”, dijo en los primeros versos de su paso por el Hipódromo de San Isidro. Sin freno, y con intervalos casi nulos, siguió sobre la línea de su último álbum con “Culpa”, el track que grabó junto a Ricardo Mollo y que esta tarde interpretó solo. “Miro los demonios que habitan en mi cuarto, con los que día a día convivo”, cantó en los primeros minutos de un show que tiene tantos saltos como su público acostumbra a ver. Si en los versos hay algo de pesadumbre, en el escenario solo aparecen los picos de energía. 

Tras un segundo tramo del show con espacio para algunos de los tracks que lo trajeron hasta acá (“Melón vino”, “Okupa”, “Fresco” y “Luz delito”), invitó a Acru a subir al escenario a improvisar. En un ping pong de freestyle, Agustín Cruz y Wos pusieron sobre la mesa sus intenciones: seguir pensando el hip hop como se hace desde la calle, tratar de que las circunstancias externas no cambien el eje de sus preocupaciones y deslizar una autocrítica sobre lo que significa expresar estos versos desde el escenario de un festival internacional que visitó por segunda vez

Cerca del final, Wos recibió a Ca7riel para interpretar “Niño gordo flaco”, otra de las colaboraciones de Oscuro éxtasis. El paso de amigos y colegas por el escenario pareció aliviar algo de la incomodidad. Si rodearse de otros alivia lo agridulce del estrellato, el cierre del show con Wos interpretando "Púrpura" debajo del escenario y entre la gente, pareció el único posible. En parte el mérito del recorrido de Valentin Oliva del último tiempo tiene que ver con esto, buscar mantenerse honesto y fresco a pesar del vuelco que dio su carrera y haber limado sus asperezas hasta convertirlas en virtud.