12/11/2017

Utopians en el Personal Fest 2017: barajar y dar de nuevo

Oh, cuántos días más hasta poder hablar de vos y tus canciones.

Cecilia Salas

“Tengo tantas cosas para decir… pero cada vez que digo algo, puteo”, se sinceró Barbi Recanati en el único momento en el que el último show en la historia de Utopians bajó su intensidad. “No tengan ídolos, tengan convicciones; si tienen ídolos se van a volver ñoquis”. Sin menciones directas, la cantante y guitarrista volvió a pararse del lado de las mujeres que habían declarado ser acosadas virtualmente por Gustavo Fiocchi, exguitarrista y principal compositor del grupo.

De inmediato, salió eyectada con su guitarra para cerrar el set con “Dancing Barefoot”, de Patti Smith, y un “chau, muchas gracias” final. Antes, “Allá voy”, su canción favorita, funcionó como grito arengador para una próxima reformulación, anunciada pero aún sin demasiados detalles. Entre los extremos del sonido Utopians, “Uhhh” fue una suerte de soul de garage con Barbi jugando a la femme fatale desaliñada con su característico remerón de Johnny Thunders, mientras que “Gris” aportó la cuota de densidad e intensidad con las guitarras bien espesas.

“Él es Juan, mi marido… bueno, pintó”, comentó sobre la incorporación de Juan Manuel Segovia como guitarrista principal. Acto seguido, “Trastornados” puso al público a corear el estribillo con más proyección de estadios de toda la discografía de Utopians. Como declaración de principios, la banda había decidido arrancar su último recital con “Algo mejor”, un deseo a futuro de un grupo que logró canalizar la tristeza de las despedidas en pura enjundia guitarrera.