29/03/2019

Portugal. The Man y Parcels en Lollapalooza: cuota pop reglamentaria

Música para instagramear.

Alive Coverage / Gentileza
Parcels

Casi como una correlación con el clima a las cuatro de la tarde, lo de Parcels es un pop diáfano y cristalino. Nacida en Australia pero afincada en Berlín, la banda pone a la pista de baile como solución a cualquier interrogante: "Comedown" fue música disco leída desde un filtro de Instagram, con la guitarra de Jules Crommelin como columna vertebral del andamiaje rítmico.

El padrinazgo de Daft Punk asomó las narices en "Hideout", que sonó como el dúo francés sin fantasía robótica, y con un ensamble de cuatro voces para emular la polifonía del vocoder. Después de un segmento con protagonismo repartido, Crommelin volvió a ponerse al frente con "Withorwithout", el comienzo de un segmento a velocidad crucero que se potenció en "Bemyself", dominada por un bajo caminante como único acompañamiento vocal. "Older" aportó la última cuota de melancolía, con un estallido pop que buscó volver tanto al clima inicial que el show de Parcels terminó tal como empezó: con "Comedown", aunque esta vez en formato reprise.

Sin lugar donde resguardarse del sol, Portugal. The Man aprovechó su pasó por el Main Stage 2 para demostrar su versatilidad entre coros pop y algunas guitarras distorsionadas que, por momentos, podrían haber desencajado a más de uno. El ejemplo más fuerte llegó sobre el final, cuando una canción propia se desvirtuó en un largo solo que lentamente transformó al tema en “I Want You (She's So Heavy)”, de los Beatles.

Ya sin una montaña de calaveras de fondo, un mensaje en la pantalla buscó reconectar al público más joven: “Nos os preocupeis" (sic), "tocaremos 'esa' canción ahora”. Acto seguido, “Holly Roller” se encendió entre palmas, batiendo la oscuridad que había dejado su antecesor. Para cerrar, “Feel It Still” congregó celulares en lo alto y, una vez más, demostró cómo los estadounidenses pueden pasearse por zonas disímiles, pero sin perderse en el camino.