05/11/2017

Phil Manzanera en el CCK: nuevo espíritu

El ex Roxy Music invitó a músicos argentinos a ser parte de su autobiografía.

Federico Kaplun / Prensa CCK / Gentileza
Phil Manzanera

La primera y la última canción del debut argentino de Phil Manzanera sirven como indicadores del espíritu que alimenta al guitarrista: arrancó con "Tomorrow Never Knows", de los Beatles, y cerró con "Chan chan", convertida en éxito mundial por Buena Vista Social Club. O sea, del costado más experimental de los Fab Four, la influencia clave de la generación de músicos ingleses que llegó justo después, al pulso de la música de Cuba, el lugar donde su madre le enseñó a Manzanera los primeros acordes. Pero con el concierto planteado y presentado como un recorrido autobiográfico de sus últimos 45 años de música, el centro claramente debía estar en Roxy Music, la banda con la que dio a conocer su elegancia y su imaginación a la hora de tocar. Y así fue, aunque hubo "más que eso".

Lo que se vivió el sábado en la Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner fue una noche única e irrepetible: Manzanera tocó rodeado de músicos argentinos -a quienes elogió merecidamente- y un par de sus acompañantes habituales, más algunos cantantes locales invitados. Y fue del glam de Roxy Music a los ritmos caribeños, y también del art rock al texmex fronterizo, siempre con la guitarra eléctrica como ariete. Su producción musical es tan vasta y variada que hubo lugar hasta para "Circo beat", porque el británico fue el productor del disco homónimo de Fito Páez. "Yo me muero por Roxy Music", cambió la letra Alina Gandini, que cantó el primero de los dos bises, en lo que simplemente fue poner en palabras lo que se había leído antes en los rostros felices de Richard Coleman, Emmanuel Horvilleur y Fernando Kabusacki.

Fue Coleman, precisamente, el primer invitado en pisar el escenario. Porque Manzanera entró solo y se puso a jugar con su Gibson, pero enseguida lo acompañaron la cantante portuguesa Sonia Bernardo y el guitarrista español Lucas Polo, más una verdadera Selección Argentina comandada por la guitarra de Kabusacki: Matías Mango en teclados, Paul Dourge en bajo, Fernando Samalea en batería y Sergio Dawi en saxo, más los coros de Nathy Cabrera y Rosario Ortega (y la "infiltrada" brasileña Conce Soares en percusión). El ex Fricción se cargó con prestancia el cover de los Beatles y volvió más tarde para "Amazona", un temazo de Roxy Music que, según Manzanera, "no debe haber sido tocado en vivo más que tres veces".

"6 PM" fue el primero de los instrumentales que encaró Manzanera junto al grupo con el que había ensayado sólo tres días: la complejidad cercana al King Crimson de los 90 del tema con unísonos de las tres guitarras, certificó la calidad de lo que iba a escucharse en toda la noche. El recorrido por las canciones de Roxy Music comenzó con "More Than This" y "Out of the Blue", con la voz de Bernardo obviamente diferente a la de Bryan Ferry y sin llegar a conformar del todo esa nueva mirada que el guitarrista pretendió darles. Eso resultó más notorio todavía en "In Every Dream Home a Heartache", donde la cantante y el músico alternaron versos sin la tensión que domina el original de Roxy (aunque el solo de Dawi puso finalmente las cosas en su lugar).

Los instrumentales "Frontera", con la melodía como base para la experimentación, y "East of Asteroid" (de 801) en la galaxia del art rock, volvieron a hacer notar la versatilidad de la banda. Bernardo quedó sola en el escenario para "Sozinho" (y más tarde para la versión de "I Can't Help Falling in Love with You"), y Samalea tomó el bandoneón para "Nuevo espíritu", que continuó el "bloque latino" junto a "Magdalena" y la energética "Bala de plata" (con Horvilleur metiendo apropiadamente algunos versos de "Chaco"). La guitarra de Manzanera era el faro para cada incursión, siempre con el buen gusto por encima de la exhibición pirotécnica.

Justo lo contrario hizo en escena Maxi Trusso, quien perdió la oportunidad de mostrar lo bien que le sentaban a su registro dos hitazos de Roxy Music como "Love Is the Drug" y "Let's Stick Together" porque se dedicó a repartir monigotadas en lugar de concentrarse en cantar. Llegó a bajar del escenario y ponerle el micrófono adelante a una chica de la primera fila, y a tirarse en la cabeza media botella de agua cuando iba por la mitad del segundo tema. Claro que no habría sido tanto problema si al menos hubiese sabido las letras... En medio de los dos semipapelones de Trusso, "No Church in the Wild" resultó un electrizante recordatorio de la importancia de Phil Manzanera: la canción, que contiene un sample del guitarrista, es la que abre Watch the Throne, el disco conjunto de Jay-Z y Kanye West. Así de amplio y ecléctico es el circo beat del ex Roxy Music, y así fue disfrutada su "autobiografía musical".