11/11/2018

Mercury Rev en el Personal Fest: fantasías animadas

Fábulas cinematográficas a la hora de la merienda.

Mercury Rev

La reprogramación por la tormenta del sábado obligó a Mercury Rev a tener que ocupar un lugar menos favorable en la grilla, de un slot destacado en la noche de la primera fecha a tener que salir a escena a las cuatro de la tarde el domingo. Y lo que en principio podría haber puesto la balanza con saldo en contra terminó teniendo un revés inesperado, en parte gracias a un repertorio fugaz y centrado en Deserter’s Songs, el disco que los pasó del noise al pop orquestal y barroco en 1998.

Con menos tiempo del planeado originalmente, la banda de Buffalo decidió no respetar el orden original del álbum del que se homenajean sus 20 años, y dio inicio a su set con “The Funny Bird”, con Jonathan Donahue oficiando de director de una orquesta imaginaria y aleteando sus brazos como el ave del título. Después de una coda extensa, “Tonite It Shows” revivió los aires de las bandas de sonido clásicas de Disney y los llevó a terrenos más lúgubres, gracias al aporte del argentino Pol Medina en su rol de tecladista invitado, y al guitarrista Sean  “Grasshoper” Mackowiak en armónica.

Al tercer tema, la lógica inicial terminó siendo dejada de lado con la incorporación de “Central Park East”, de The Light in You, de 2015. La elección tuvo su justificativo cuando su clima de balada épica hermanó con “Goddess On a Hiway”, que volvió a poner al aniversario como eje. El clima de fábula de ensueño alcanzó su punto máximo en “Holes”, una misma progresión de acordes en ebullición constante que desemboca en un aura cinematográfica.

“Opus 40”, el sexto y último tema, terminó de redondear la idea: una canción que en su primera parte sonó a “All the Young Dudes” bañada en LSD, que devino en una zapada con altas cuotas de noise. Quizás el recordatorio más claro de que, aunque sus días de ruidismo y caos no controlado quedaron lejos en el tiempo, su espíritu sigue estando ahí.