23/05/2018

Leon Bridges en Niceto: Volver al pasado

Soul de la vieja escuela.

Trigo Gerardi / Gentileza
Leon Bridges

Esta noche, Leon Bridges será el encargado de abrir el show que Harry Styles dará en Tortuguitas. La elección, seguramente, tiene su lógica: el público del ex One Direction es, en su mayoría, menor de edad, y, entonces la apertura del cantante nacido en Texas podría funcionar como un aperitivo para los padres que acompañen a sus hijos. Es que, como quedó claro anoche durante su side show en Niceto, el músico parece haber caído al año 2018 directamente desde la década del 60.

Desde el inicio, la sensación de estar en un baile de graduación de esa época fue creciendo paulatinamente gracias al amplio recorrido por la historia de la música negra ofrecido por Bridges y su banda. Mucho soul, bastante funk, y algo de rock & roll, pero siempre siguiendo el manual de reglas de cada género, sin condimentos extras, sin actualizaciones al siglo XXI.

"Smooth Sailin'" encendió los primeros acordes funky de la noche, y acto seguido, "Bet Ain't Worth the Hand" pausó el tiempo en un mood romántico que, poco a poco, sería tan protagonista como el mismo Bridges. "¡Hola, everyone! edité un álbum en 2015 llamado Coming Home, vamos a hacer unos temas de ese disco", soltó previo a la seguidilla de "Brown Skin Girl" y "Outta Line".

 "Esta canción es para los amantes", explicó en "Beyond", corte de Good Thing, su reciente disco. Luego, con "Shy" Bridges comenzó a sacarse una timidez que parecía acarrear desde el inicio, casi como contradiciendo al título del tema y "Forgive You" funcionó como cierre de una triada de lentos para un primer beso.

Para "Coming Home", los siete músicos en escena sacaron a relucir el sonido Motown, mientras que en "You Don't Know" y "Flowers" el cantante se dio espacio para mostrar que bien pudo haber sido bailarín y coreógrafo, tal como quería antes descubrir sus dotes vocales. Acto seguido y con una guitarra colgada, llegó el momento intimista y melancólico con "River", la canción que fue parte de la serie Big Little Lies y lo catapultó a la fama.

"Espero que hayan pasado un buen rato, pero antes de irnos, ¿podemos tocar una más?", cantó en plan blusero durante una zapada que desembocó en "Mississippi Kisses", la última de las materias afroamericanas que recorrió y aprobó con creces. Sólo faltaron los birretes por el aire.