16/03/2018

Las Pelotas, Dante y Miranda!, la "cuota de pantalla" argentina en Lollapalooza 2018

Al calor de las masas.

Juliana Wainsztein
Miranda!

A fuerza de grandes nombres como los de Las PelotasDante Miranda!, la primera jornada del Lollapalooza 2018 buscó hacer crecer su "cuota de pantalla" nacional. Desde pasado el mediodía, y con un caudal de público mucho más alto de lo esperable, Valdes, Militantes del Clímax, Mi Amigo Invencible y DJ Who -entre otros- calentaron motores en medio del abrasador calor sanisidrense.

Bajo el sol pleno del Hipódromo, Miranda! salió a comerse el Main Stage 2 con la actitud de una banda que no para nunca de tocar. Luciendo sus atuendos rosa chicle, Ale Sergi, Juliana Gattas y compañía desataron el baile y las sonrisas de unas diez mil personas, y la sensación de placer se multiplicó cuando sonaron hits como "Perfecta" y "Don". Para este último, saltaron al escenario un grupo de "cowboys" de amarillo para arengar más a la multitud (si es que eso era posible), igual que un rato antes lo había hecho media fiesta Plop! durante "Ritmo & decepción". Ojo: ritmo hubo todo el tiempo, pero decepcionado no se fue nadie.

Al frente de un power trío, Dante comenzó su set más cerca del prog y el jazz rock que de la música urbana. "Mística" sonó como una lectura 3.0 del legado de Invisible a puro arabesco de guitarra, hasta que "Mi vida" acercó las cosas al terreno del R&B. Ya a la altura de "Pesadilla", el mayor de los Spinetta se descolgó la eléctrica y dejó la intensidad en manos del bajo distorsionado de Matías Méndez. "Puñal" y "Soltar" aportaron la cuota sensible del set, hasta que en "H.M.P." Dante soltó su faceta MC con su lengua convertida en una ametralladora. Para combatir el audio de La Batalla de los Gallos que se colaba desde el Perry, "Mostro" plantó bandera a puro groove y vocoder, algo así como la hipótesis de qué pasaría si Daft Punk viviera una temporada en el ghetto. Al final, "Salta la cruz" puso a Spinetta en modo Hendrix, sacándose chispas con el baterista Pablo González, justo antes de despedirse con una indirecta sobre el rumor que lo tuvo parte de la prensa rosa: "No crean en la gilada de ahora. Hay gilada y mega gilada, y esto es híper gilada". A buen entendedor...

Bañada de hits radiales ("Desaparecido") y canciones fácilmente reconocibles ("Ya no estás"), la lista diseñada por Las Pelotas hubiera sido una garantía de éxito indiscutida en cualquier festival. Sucede que Lollapalooza no es un evento común y corriente, y su público se parece bien poco al de Cosquín Rock, por poner un ejemplo. Esa diferencia explica la dificultad a la que debieron enfrentarse Germán Daffunchio y compañía: recién con el riff inicial de "Será", octavo tema del set, los representantes de la generación Z que cubrían el campo dieron a la banda la recepción que merece por historia. La actitud de la masa fue, básicamente, un llamado de atención para el músico vernáculo; sin visuales impactantes, guiños a géneros alejados del rock ni dominios escénicos que se acerquen a lo teatral, captar la atención de los millennials no es tarea sencilla.

Textos: Roque Casciero, Ignacio Guebara y Joaquín Vismara. Fotos: Juliana Wainsztein y Cecilia Salas.